En un ambiente colaborativo, alumnos de segundos grados de la escuela secundaria técnica No. 34 de El Parral, Chiapas, participaron esta semana de la elaboración de platillos reconocidos en algunos países del mundo, lo anterior derivado de una actividad evaluativa de fin de curso, haciendo uso práctico del dominio de su materia académica, el inglés.
El Parral es un municipio de Chiapas cuyos pobladores en su mayoría son de origen humildes, dedicados al comercio al por menor, servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas, así como de la industria manufacturera, el cultivo del campo y la ganadería, cuyos hijos alcanzan a estudiar la educación secundaria para después –en algunos casos- iniciar una vida de pareja con hijos a edad temprana.
El profesor de la materia del inglés, Antonio Zavala Ruiz dijo en entrevista que tiene esperanza de que, si sus alumnos disponen de un aprendizaje práctico, en el que se tengan confianza a sí mismos, que tenga sentido en el entorno familiar de cada uno de ellos, poco a poco dispondrán de un habla más fluida de un segundo idioma para hacer frente a la vida en mejores condiciones, en este caso el habla del inglés, para lo cual procura que en trabajos de equipo aprendan a ser colaborativos dentro y fuera de la escuela.
Por su parte, los alumnos explicaron a docentes, directivos y padres de familia, en inglés los ingredientes y el proceso de preparación de cada uno de los platillos que les llamó su atención de quince países del mundo: Japón, Francia, India, España, México, Estado Unidos, Reino Unido, China, Colombia, Venezuela, Argentina, Alemania, Brasil, Suiza e Italia
Emocionados, por ser una actividad que evalúa el aprendizaje fuera del esquema tradicional, los alumnos se sintieron acompañados y tutelados por el joven docente Zavala Ruiz, quién, a su vez les expresó su confianza a los jóvenes estudiantes para que el día de mañana sean ciudadanos de bien y exitosos en la vida.
Cabe recordar que, tanto de El Parral como de otros municipios, Chiapas cuenta con familiares que trabajan como migrantes en países del Norte, del cual se reciben remesas importantes, por lo que el dominio del inglés puede permitirles – más adelante- una mejor comunicación y buen trato laboral, si fuera el caso con estos jóvenes.
