*Los usos/
René Delios/
Resulta contradictorio el que, Chiapas, por tercera vez se lleve el reconocimiento nacional por transparencia fiscal, y por otro lado, no se alerten desde el congreso de manera enérgica, ante los ochenta y siete alcaldes que no se han puesto a mano con la cuenta pública.
En nuestra entidad -para la opinión pública, coño- no existe la figura del funcionario honesto; todos, para ésta, en los tres niveles e instancias de gobierno, son tranzas.
En torno al primer cuerpo de texto de este bodrio, un análisis simple destaca que, esos tres reconocimientos a la transparencia fiscal para Chiapas, son pablistas, pues el ejercicio de 2007 –que es el primero de Sabines- aun esta en vigencia. Es más, han llegado a cuenta gotas los dineros federales y poco hay que auditarles, aunque seguramente se abrirán a raudales los grifos del erario calderonista para Chiapas, luego de la reunión tardía entre Calderón y Sabines escenificada en Los Pinos antier, en la que platicaron “asuntos” de la reconstrucción, la obra públicas emergente que aun se requiere, aunque nada se dijo oficialmente de que en la reconstrucción de marras, tienen las manos hasta dentro los Bibiesca y los cercanos a Salazar –varios constructores locales, off course, que callan ante los reclamos-, que según esto ganaron a la blanca las licitaciones, cosa que –suponga usted- pueda ser posible, pero que comprendió –palpable, visible- el uso de malos materiales que originan que casas de Huixtla y Suchiate se estén desquebrajando, y en Tapachula, los drenajes aborten las aguas negras y en la cordillera de la sierra alta, no se vea nada de nada.
En medio de todo esto aparecen los que satanizan a Salazar con aquello de que le hagan auditorias. Aparecen también los deleznables que hay en el congreso –que en su momento estaban de rodillas y besando el piso por donde pasaba el ex gobernador-, desgarrándose las vestiduras para que enjuicien a Pablo, además de las voces airadas por diversas partes del estado que nadie conjunta para que presenten sus pruebas “contundentes” y se pueda hacer el juicio político y el encarcelamiento que piden para el ex mandatario y descubrir así el origen de su fortuna y el de su familia.
Sin embargo, esas acusaciones de malversación de fondos, más oportunistas que convincentes, no son apreciadas por los que saben de números por la razón sencilla de que lo hecho en poco más de un año en Chiapas, aparte de la obra pública contemplada en el plan estatal de gobierno –que se cumplió en muchos sentidos en cuatro y no en seis años, como la obra carretera, por eso nombraron en Obras Públicas Reybel de los Santos, por su eficiencia-, es de reconocer.
En su momento se escucharon opiniones expertas que señalaban que Chiapas había sufrido un impacto que lo regresaba tres sexenios de la media nacional; en menos de dos años la obra misma destaca que hubo eficiencia y que lejos de la burocracia, y sí con la urgencia que el desastre mismo reclamaba, se puede trabajar con celeridad, aunque obvio es que cuando se acabó la partida presupuestal, la cosa medio se detuvo, y es la inconformidad que vemos, además de lo innecesario que fue inflar los índices del avance, aunque por ahí anda todavía Horacio Schroeder que puede aclarar paradas, pues fue el jefe de reconstrucción pablista.
Vamos ni a Mariano Herrán y ni a Miltón Escobar –instrumentos de la represión pablista- se les cuestiona periodísticamente, y ni se propone juicio político para la mísera LXI Legislatura Local que aprobó una de las leyes más retardatarias e intimidatorias del país y al pensamiento libertario universal, como lo fue la ley mordaza pablista.
¿Porqué tal inmunidad?
Porque es más de uno el favor que se le debe al pasado régimen, y no lo individualizo porque eso se movió todo el aparato.
Para éste bodrista se pierde mucho tiempo en la parafernalia del enjuiciamiento, y en esa, descuidan la verdadera bronca de los grandes temas chiapanecos, tan poco investigada y menos publicada o emitida por los medios, cuya vacuidad en la investigación periodística es notable, en la tierra del prócer de la libertad de expresión, primo.
Contrariamente vuelven a aparecer los que “inflan” los sucesos, y desde luego los medios que lo magnifican, que hacen creer que todo esta muy bien; no es un asunto orquestado, pues en cada medio deciden lo que se dice y ya en el extremo, la autocensura que aparece en lo individual es de alfombra roja.
¿Pero qué caso tiene decir lo contrario o callar lo que pasa?
Chiapas no va a salir de sus rezagos en el presente sexenio, lo sabemos. Hay descomposición social en cuanto a que hay organizaciones delictivas que operan descaradamente en la porosidad de la frontera –incluyendo la selva-, y la migración a los Estados Unidos, crece e incrementa los envío a novecientos millones de dólares para este año, y es eso, no los programas asistenciales, lo que va sacando de las carencias acumuladas a las comunas pobres en Los Altos de Chiapas, a razón de ciento sesenta personas diarias –en épocas de cosecha- con rumbo al norte, xenofobito y ruin a lo latinoamericano, imagínese a lo indígena.
Así que tenemos en el panorama a los que le echan la culpa de todos los males y rezagos del estado a la pasada administración y, a los que se dedican a denostar a los ex funcionarios pablistas en vigencia; esa miopía no advierte que Sabines llegó al poder sin mucho equipo y los necesitaba, y hasta hubo de mantener a funcionarios en su mismo cargo como el caso de María Cruz, y otorgar espacios como fue el caso excepcional del doctor Jorge Morales Messner –al que no quería-, negociado por el PRD a puerta cerrada en conocido hotel de esta, cuando el cargo estaba ya destinado a Sami David David.
Entiendo que el manejo de la información busque proteger al ejecutivo, pero ello no implica que se calle lo que se hace mal por parte de sus funcionarios -muchos de estos el puro bloff- que actúan como si estuvieran de picnic por éstas tierras del verde eterno.
La autocensura, hoy en día en que en segundos la noticia le da la vuelta al mundo y aparece en miles de páginas web, es una mamada a destiempo, un arcaísmo, un insulto a la inteligencia y al desplazamiento social que padece nuestra gente. Más que nunca se tiene que decir lo que hay, lo que sucede, el cómo aconteció –para que el mandatario encarcele o corra al o a la corrupta-, para que nunca más el pueblo de Chiapas vuelva a ser engañado por sus gobernantes y representantes populares.
Para que nadie finja demencia a conveniencia.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
