Ciudad de México. El Necaxa hizo valer su localía en el Estadio Victoria. Con un 2-1 agónico ante el Monterrey, que se quedó con un jugador menos desde los 20 minutos, el equipo de la ciudad de Aguascalientes sumó su segunda victoria consecutiva en la misma cantidad de fechas de la Liga Mx y se mantuvo en la parte alta de la competencia.
La expulsión de Stefan Medina, revisada por el VAR y aplicada por el árbitro, Iván Antonio López luego de una plancha sobre el tobillo de Julián Carranza, cambió por completo los planes del conjunto regiomontano. Los dirigidos por Matías Almeyda pasaron del juego ofensivo a uno más conservador, a la espera de un error o un contragolpe que les diera la posibilidad de dar un golpe sorpresa.
Para los Rayos, la ventaja numérica agotó por momentos la paciencia del público. Mientras diversos sectores exigían al equipo hidrocálido atacar con más elementos, el técnico argentino, Martín Varini, intentó resolver el rompecabezas por los costados, donde la velocidad de Carlos Vargas y Miguel Emilio Rodríguez generó una inquietud constante, aunque sin la profundidad necesaria.
Almeyda logró que la ausencia de Medina no afectara el equilibrio del Monterrey en la primera parte. Prescindió del talento y creatividad de Jesús Manuel Corona y apostó por el sacrificio de Orbelín Pineda, quien corrió de un lado a otro para cumplir las tareas de recuperación. Pero, luego del descanso, Carranza abrió el marcador al cerrar un tiro de esquina a segundo poste (56).
Cuando el escenario parecía inmejorable, los Rayos sufrieron un revés arbitral. El silbante López señaló una mano dentro del área, con ayuda del VAR, y Lucas Ocampos emparejó los cartones desde el manchón de penalti (67). Fue hasta en los minutos finales que Juan David Valencia, en una de las últimas acciones, consiguió el tanto de la victoria para los locales (90+1).
Con información de LA JORNADA
