René Delios
Los candidatos perredistas no la han llevado todas consigo.
En diversos momentos de la campaña, acusaciones de fraude caen sobre Saraín Osorio, Corazón Gómez, David Aguilar Solís e incluso el popular Chunko.Sin embargo muy aparte de los señalamientos no hay averiguación previa que impida, a éstos, ser candidatos conforme a la ley, de lo contrario en mismo IFE hubiera rechazado sus candidaturas por la misma investigación abierta.
La más reciente acusación recae en el aun diputado local, Corazón Gómez Consuegra, señalado de un fraude por 300 mil pesos por integrantes del Congreso Agrario Permanente, quien según éstos, recibió ese billete por parte de la Secretaria del campo –en ese entonces su titular eraErnesto González, otro de los candidatos del PRD- y del cual no vieron ni un peso.
Según los denunciantes Gómez Consuegra recibió ese dinero para diez organizaciones –a lo mejor tocaban de a peso por beneficiario- a principios del 2008, pero en lugar de haberlos destinados al Congreso Agrario Permanente, lo gastó para financiar una marcha multitudinaria en el Distrito Federal, para exigir el rechazó al capítulo agropecuario. Sí aquel que esta vigente pues es un acuerdo internacional derivado del TLCAN.
¿Si eso hizo el diputado Gómez, entonces porqué no esta la averiguación previa o en su defecto, la investigación de la contraloría de gobierno?
Desde luego que los demandantes dicen que el diputado devuelva esa paga, pero la verdad el caso no es devolverla, sino responder por el ilícito, en caso de ser cierto.
Solo que no hay pruebas que impidan que el señor siga en la candidatura y ya en el extremo, aplicarle el juicio político y desaforarlo en su caso.
Como el caso de Saraín Osorio que ha bloqueado carreteras, que ha sido acusado de fraude a organizaciones cafetaleras de la sierra, o del Chunko de hacer proselitismo adelantado, lo cierto es que no hay nada contundente hasta el momento, que pudiera “arrebatarles” la candidatura.
Sin embargo, es evidente que estas denuncias a posteriori, derivan de la inconformidad en la centro izquierda por la llegada de éstos personajes, mediante el tráfico de influencias. Esta manera de designación de candidatos no es privativa del PRD, pero es el que más presume de democracia interna cuando es la sede de la imposición.
Los cuestionamientos internos abarcan ha casi todos los aspirantes perredistas, pues la mayoría no han trabajado para posicionar a ese partido, pero han logrado las candidaturas.
¿Cómo?
De muy diversas formas: aparecen también Juan Carlos López Fernández, quien va de candidato por Palenque, o Magdalena Torres Abarca, por una plurinominal a San Lázaro.
¿Pero qué caso tiene todo esto?
No se espera que las denuncias prosperen. El PRD busca más que pluris como antes, votos que se cristalicen en diputaciones federales propietarios. De darse, Chiapas sería un bastión de ese partido en el sureste mexicano, luego de ser gobierno en dos ocasiones, aunque en las estatales locales pasadas, no le fue también y más que un avance, se dio un retroceso en las alcaldías, aun las alianzas tumefactas que se hicieron, y que hoy son un tutifruti en esos gobiernos municipales sin bases y puede que hasta sin rumbo.
Se le pone difícil el panorama a Alejandro Gamboa López, quien tiene al encargo que el PRD gane votos, no pluris. Por eso van a entrarle con toda la carne al asador, aunque las campañas están tiernas a trece días de iniciadas.
Pronto veremos que la inercia crece, y que cosas como éstas denuncias aparecerán en contra de candidatos de otros partidos, pues finalmente cada cual tiene su historia y sino, se la inventan, qué también para eso sirven las campañas.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
