Tubo de ensayo

*¡No seas verde!

René Delios

Para nada es gratuita la faena de prensa que le acomodan en días pasados a Miguel Angel Vargas Blanco, el diputado local plurinominal del Partido Verde Ecologista ante la LXIII Legislatura del Estado, al que prácticamente le están anunciando desde todos los frentes que, se retire amablemente de la contienda federal, pues no es de los agrados de los mandos superiores que oscilan por éstas fechas en Chiapas, dando a entender que por un momento, éstos cometieron el equívoco de nominar –que no registrar como candidato ante el IFE, pues para eso faltan unos días-, a alguien que no ha brillado nunca y que contrariamente se la ha pasado en el sótano y en la sombra, pese a que ya ha sido regidor por -y dirigente de su partido en – la capital del estado.
Sin embargo no se puede descartar que otra sea la fuente y no exclusivamente las sedes del ayuntamiento tuxtleco o el palacio de gobierno, como parece ser la primera lectura, y se le orqueste el “chivito” desde la testa de alguno de los otros candidatos por el IX Distrito Electoral Federal, e incluso desde el mismo priismo tuxtleco –sin excluir a Bayardo Robles, el resentido-, aunque desde dónde se mire Vargas Blanco ha dado muestras fehacientes para pensar en el cómo, desde los partidos se puede nominar a sujetos como él, para representantes de representación popular ante la federación, y cuyo versus femenino en Chiapas lo sería Candelaria Reyes, candidata por Bochil del PRD.
Pero la ex diputada local no es el tema de éste bodrio, aunque cualquier parecido o semejanza es mera coincidencia.
Con insinuaciones de ciertas corrupciones, en especial de extorción a alcaldes que no están muy bien en su cuenta pública, Vargas Blanco es el presidente de la Comisión de Vigilancia del Congreso del estado. La posición lo hace primera mano para conocer y hasta negociar los detalles políticos para resolver los pendientes en las cuentas de los ayuntamientos del estado.
Y algo sucedió que se le fueron con todo.
¿O abusó con la Comisión, o le hacen campaña desde dentro de su coalición PVEM-PRI, o desde las demás candidaturas por el IX Distrito Federal Electoral, o de plano no lo quieren en el ayuntamiento tuxtleco o desde el gobierno del estado?
La pregunta es ¿por o para qué atacarlo?
Vargas Blanco es un anodino cuando no ignaro de los asuntos chiapanecos, y los tuxtlecos van a ser contundentes en su contra. Pese a estar en la comisión de vigilancia, su voz en torno al acontecer chiapaneco, ha sido y es de baja intensidad, y el desde luego, de bajo perfil como para representar en su caso a la capital del estado ante la federación.
Dependiendo de donde venga el “golpeteo”, el dirigente estatal del PVEM, Manuel Velasco tendrá que actuar, aunque la verdad no ha hecho nada por defenderlo. El senador de la República –el más joven de todos- tiene algunos días para corregir el equívoco, si así conviene, pasando por alto –si se pasó a la militancia misma- “la convención de delegados” que designó a Vargas Blanco como candidato a diputado por el IX Distrito Federal Electoral con sede en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Así que si el legislador plurinominal cae en desgracia política, se podría ir hasta de la LXIII Legislatura local, pues la diputación que a la fecha ostenta, es de partido, no de su propiedad.

Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

¡Comparte la nota!