*Los asomados
René Delios
Ya empiezan a aparecer en los medios informativos e impresos, los líderes de organizaciones sociales, de grupos campesinos, de los sectores y de gremios sindicales, hablando de democracia y pluralidad desde la casa de la imposición y la intolerancia, pues la gran mayoría se ha reelecto descaradamente apagando toda inconformidad interna en sus respectivos feudos.Son los mismos que desde hace años usufructúan los beneficios sociales de sus representados, quedándose con enormes tajadas aun lo nieguen desde las oficinas públicas, en las que hasta entran en contubernio con éstos vividores para, firmadas las actas por los representados, “mochar” el respectivo “diezmo”.
Pero ahora los señores dirigentes aparecen porque ya en los partidos están más o menos definidas las candidaturas, y desde luego, los señores de marras, ofrecen los votos de sus representados a cambio de mercedes y privilegios, o mínimo más impunidad para seguir usufructuando los beneficios de los “compañeros”.
A lo largo del tiempo reciente, en Chiapas, no fueron ni han sido pocos los dirigentes que se han prestado a “reconocer” todo tipo de acciones equívocas de los gobiernos, y hasta para encubrir cinismos monumentales como lo fue –y es- el caso del huracán Stan.
A lo largo de todo 2006, éstos en su momento alabaron hincados los “avances” en la reconstrucción del estado, y las “gestiones” del ejecutivo de entonces, por 10 mil millones de pesos ante el Congreso de la Unión, y nada dijeron –ni acuerparon- a los afectados cuando empezaron a reclamar la mala calidad de las obras y los apoyos sociales –vamos, ni a Med Gibson le dieron explicaciones de su donación por un millón de dólares para los tapachultecos, quienes por cierto, ni se acuerdan de él-, y hasta fue pública la noticia de cientos de estufas donadas por General Electric que nunca llegaron a su destino.
Para qué -dirían los altos funcionarios de entonces- si cocinan con leña desde tiempo inmemorial. Porque hasta parece maldición: el Stan pegó fuerte en algunos de los municipios más pobres en Los Altos y la Sierra de Chiapas.
Y ni con eso, primo, les valió; tranzaron descaradamente y esos dirigentes de ahora, aplaudieron entonces todo aquello: ahí están las reseñas en la hemeroteca, en dónde los dirigentes de la Canaco, Canacintra, Cioac, Ocez, y ya ni digan los ex alcaldes –varios de ellos aun sin comprobar, en un apunte para el lerdo OFSE-, que se tendían al piso para reconocer eso de la reconstrucción, y en medio, Horacio Schoeder, primo, como coordinador de todo eso y sin que al momento la pregunten dónde están esos 10 mil millones de pesos o fue, mero bloff para destacar la “comprensión y tendencia humanitaria” del entonces presidente Fox y desde luego, de los otrora diputados y senadores de la LIX federal, apara autorizar el presupuesto de emergencia.
Si hacemos cuentas claras, más que la verdad, solo se reconstruyó Cancún; a Chiapas lo dejaron a medias.
Nada dijeron entonces esos dirigentes, pero ahora, con todo en contra del exmandatario, al que quisieran ver arder en la plaza pública, y lo dicen a voz de cuello ante las grabadoras y cámaras de los reporteros.
Qué poca.
Pero así es ésta vaina de la política: la conveniencia, y solo esperemos que los candidatos no se dejen seducir por éstos “representantes” y “dirigentes”, porque ya no tienen la capacidad de garantizar ni baños de pueblo y ni votos, aunque de siempre o piden lana o tráfico de influencias.
Siguen siendo no solo corruptos, sino una carga –ya no solo política, sino también social- para sus “agremiados”.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
