TUBO DE ENSAYO

*Otra una, otra una

René Delios

El SNTE, al igual que el sucio sindicato de Pemex, son las secuelas mismas del institucionalismo a ultranza que se practicó durante el priato. Esto se evidencia por aquel escándalo millonario en el que implicaron a Carlos Romero Deschamps por mil millones de pesos, desviados para la campaña de Francisco Labastida Ochoa, senador de la República y curiosamente hoy -¡Oh, ironía!-, presidente de la comisión de energía del Senado y, en el caso del SNTE, con la Elba Esther como lidereza sempiterna, y este ruidero por las camionetas Hummer´s, y pese a ello sus “subditos” dentro de sus sindicatos respectivos, le son leales a Romero y a Gordillo, sea por las dádivas regionales, las mercedes y los privilegios que ambos dirigentes les otorgan, quienes tienen bien claro la vigencia del corporativismo negado por los presidentes azules –pero aceptado de facto- pero que les permiten disponer discrecionalmente de los recursos en sus sisndicatos, dinero de los agremiados, cosa que en principio debe ser ya fiscalizada por la federación, en beneficio de los sindicalistas, la democracia y la transparencia que es –dice Calderón con la banda presidencial cruzada- norma en éste país neoliberal.
Pero mire usted como desde la aldea tuxtleca la poca moral política –o sea, el corporativismo del que les hablo-, busca el encubrimiento de la madre ante un hecho claro de corrupción: “la consejera nacional del SNTE, diputada local Sonia Rincón Chanona, hizo la aclaración (¿?) a los medios de comunicación que las camionetas Hummer entregadas por la maestra Elba Esther Gordillo, en el marco del XXVI Congreso Nacional Magisterial, no son obsequios para los secretarios generales de los comités seccionales, sino unidades que serán rifadas para recaudar fondos económicos, mismos que se canalizarán en apoyo al Programa Nacional de Calidad de la Educación”.
Y por otro lado: “el dirigente de la Sección Siete del SNTE en Chiapas, Rosendo Galíndez Martínez, rechazó categóricamente que las camionetas de lujo Hummer entregadas las primeras 12 el fin de semana pasado en la ciudad de Hermosillo, Sonora, por la dirigencia nacional en el marco de la Vigésima Sexta Sesión Extraordinaria del Consejo Nacional del SNTE, sean un regalo para los dirigentes seccionales, y explicó que las unidades forman parte de un acuerdo nacional de estricto contenido social para ser rifadas y con el producto económico mejorar la infraestructura escolar”.
¿Qué no es esa bronca de los gobiernos federal y estatal?
Digo, porque de importarle tanto la educación a la maestra, porque no llaman al magisterio nacional a cultivarse para interpretar mejor los contenidos del plan de estudios, y depositar una educación de calidad en México, primo.
En ese escenario aparecen dos cosas: la primera es que doña Elba sigue utilizando sumas millonarias a su arbitrio, cuando ese dinero es del sindicato, esto es, de los agremiados. La otra es que es tan autoritaria como demagoga la comiteca dama, al quitarles las naves regaladas para cubrir “su fama” pública, y al tratar de convencer a la nación con eso de la rifa.
Pero hay más: “el titular de la Secretaría de la Función Pública (SFP), Salvador Vega Casillas, descartó que esa dependencia pueda intervenir para aclarar la compra de camionetas Hummer, que el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) dio a sus dirigentes. Añadió aliviado –me cae- que no cuenta con las facultades para revisar el destino que los sindicatos dan a sus recursos. El funcionario señaló que “la ley nos impide ir a revisar los sindicatos, podemos analizar los recursos que se hayan destinado a los sindicatos, pero el destino que les den no está en nuestra facultad”.
¡Que drenaje!
Y todo gracias a la “autonomía sindical” en nombre de la cual se ha hecho tanta corrupción y vejaciones al magisterio mexicano, vendiéndole las plazas, acosando a las solicitantes, robándoles sus cuotas por sexenios enteros, condicionándoles los cambios de adscripción a cambio de los primeros tres aspectos arriba expuestos en éste párrafo, primero por los de Vanguardia Revolucionaria de don Jonguitud, y luego por la Vanguardia Magisterial de doña Elba.
Pero por otro lado, la misma dependencia inició –o sea, la Secretaría de la Función Pública-una investigación en contra de Miguel Ángel Mesa Carrillo, contralor general del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), por presuntas irregularidades cometidas luego de hacer pública información de auditorías internas que, según esto, revelarían anomalías administrativas y presupuestales en ese órgano autónomo.
Incluso, la SFP remitió un oficio a la Asamblea Legislativa en el que le solicita que también, “de acuerdo con su competencia”, dé atención a la querella formulada por el consejero presidente del IEDF, Isidro Cisneros Ramírez, por lo que de inmediato el documento fue remitido a la Comisión de Vigilancia de la Contaduría Mayor de Hacienda, y van sobre ese órgano también autónomo, cuyo consejero presidente se liga a Marcelo Ebrard, lo que hace pensar lo que uno quiera pensar en torno a que en unos lados si puede la SFP, y en otros no, según el cristalito con que se mire, y ahí tenemos el color fotogrey del caso Stan que nadie “verigua”, porque –dicen- que esos presuntos desvíos tenían un olor a la contienda electoral federal que se dio un año después, es decir que cuando auditaron Stan, los documentos olían a futuro, compadre, y si los revisan ahora, sí que entrarían en la metáfora de “volver al futuro”, por aquello de lo que tenga que venir.
El asuntos es que tanto el SNTE como el IFE-DF, son autónomos. Que no la rieguen en la SFP favoritista.
Pueden hacer lo que quieran tanto en la SFP o en el SNTE, darse los golpes de pecho que quieran: para la nación Elba Esther es una corrupta, charra, antidemocrática, nada bueno para la imagen que debe ponderar la nueva mujer mexicana empoderada; si ella es hoy instrumento del gobierno federal, le van a “disculpar” esto, pero luego la van a usar a su libre arbitrio, como títere, como bandera “legal” en contra de la disidencia magisterial y el sindicalismo popular que pregonan –otros demagogos y corruptos con suburban y gastos de representación-, mientras empobrecen la calidad de la educación en el país so pretexto de sus ideologías y derechos pisoteando el derecho de terceros, estos es, los de los educandos.
¿Democráticos?
Para nada, pero esa es otra vaina, hija.
La federación puede –y debería- requisar al SNTE ante tal escándalo que en un país democrático sería eso, un escándalo que cimbraría al sindicalismo mismo, pero Calderón es “tolerante” y respetuoso de la “autonomía” sindical en cuyo nombre se ejerce una corrupción millonaria que, beneficia a la elite con regalos suntuosos –casas, autos, yates, avionetas, efectivo-, perjudicando desde decenios los derechos de los agremiados al SNTE –o a Pemex o a la CFE, que en todos los sindicatos pasa lo mismo-, y todavía en pro de todo eso –al menos son agradecidos- en cada entidad aparecen en vano los dirigentes seccionales afines y el stablismenth del SNTE todo, defendiendo a la lideresa.
Pero ¿Cómo se filtró lo de la faraónica compra?
¿Qué tan cerca tiene esa fisura desleal la líderesa?
Lo otro es que podría estar de más especular por ésta compra que, como dice Magda Torres Abarca –ex integrante de un comité directivos de la Sección VII del SNTE y actual diputada local perredista en la LXIII Legislatura- estos suntuosos obsequios de siempre se han hecho en el sindicato cupular, por lo que éste escándalo pueda que sea solo una reprimenda del director Felipe, para que la maestra Elba cumpla con su “horario” político.

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¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

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