TUBO DE ENSAYO

*Factor coleto

René Delios

No es la primera vez que Mariano Díaz Ochoa entra en diferencias con autoridades de otras dependencias o niveles de gobierno. Reaccionario –auténtico coleto-, el alcalde se enfrenta a quien sea con ese carácter torpe para la política que aplica con las vísceras, situación que le ha generado diferencias con los sectores de San Cristóbal de Las Casas, las delegaciones estatales y federales de gobierno en esa ciudad, además del gobierno del estado, desde dónde ni lo apoyan y ni le estorban, dejando no al alcalde de marras, sino al ayuntamiento todo de la gélica a su suerte, la que no será muy buena con don Mariano al frente de sus destinos pues, no manifiesta ideas para atraer capitales y menos para generar ocupación, en la advertencia tremenda de que unos diez mil migrantes de Los Altos retornarán de E.U. ante la recesión que vive esa nación vecina –pero distante, dijera Alan Ridin-, que como sucede en casa, primero se deshace uno de lo de fuera.
La cuestión es que ahora le tocó la diferencia a Mirna Camacho, la delegada estatal de la Profeco: “a partir del 30 de septiembre, de (una) manera unilateral, impositiva y arbitraria, Mariano Díaz Ochoa tomó la decisión de cerrar las oficinas federales de la Procuraduría del Consumidor sin aviso previo a la autoridad estatal o federal de esta dependencia, pero sobre todo, sin considerar el Convenio de Colaboración Institucional firmado de manera voluntaria el día 18 de marzo del presente año, con vigencia de tres años”.
Eso fue lo que señala la dependencia que preside la señora Camacho, que desde luego informó que el alcalde de referencia ni siquiera le contesta el teléfono, en una soberbia institucional que miope, no advierte lo que se le puede venir encima a Marianito, alcalde sin oficio político, pues sus decisiones no son derivadas de la praxis, sino de la suficiencia de éste junior del priismo al que por cierto, miran de reojo desde todos los ángulos de su partido, pues es claro que va a buscar imponer el viejo sistema del priato: elegir a su sucesor.
Y no para cubrirse la espalda, pues no es tonto, y sabe que desde el gobierno del estado, desde el congreso local mismo, le siguen los pasos; que esperan un error administrativo de su parte para hundirlo hasta el fondo de El Amate.
Se cuida el hombre pero, entre esos cuidados “se le va el avión” y comete errores institucionales como desconocer el trato con la Profeco, que preside la panista Mirna Camacho.
Y recalco lo de panista porque es en esto en dónde radica el motivo de éste bodrio, en la inteligencia de que la gran mayoría de los delegados de las dependencias federales en Chiapas, son de ese partido y Mirna Camacho es de las delegadas más apreciadas en el institucionalismo azul de la entidad; al alcalde Díaz Ochoa los panistas le van a cobrar esta afrenta política, y seguramente le van a hacer la “aburridora” a sus peticiones como sucede con múltiples áreas del gobierno del estado que, no es que no le den respuesta, sino que se la demoran, en respuesta a la negligencia de ponerse a las ordenes, con quien autoriza los beneficios para las comunas.
Este alcalde obstinado, ignaro de su momento político, cegado socialmente por la soberbia, solo le causa daño a la comuna que preside y que seguramente a estas alturas, habrán calculado el error social de haberlo hecho alcalde.

Matraz

No solo con los llamados “Chuchos” sino también con los denominados “Amalios”, Pablo Salazar Mendiguchía trabó buenas relaciones, y no con segundones, sino con los árboles troncales de dichas corrientes, como el propio Jesús Ortega y Amalia García, quienes no ven mal que el exmandatario retorne a las lides legislativas, en dónde la verdad se lució por su discurso airado e irreverente, que en su momento irritó a Ernesto Zedillo.
Lejos de ese tiempo esta la imagen de Salazar para los chiapanecos de hoy, por lo que sería muy difícil que el ex senador ganara una elección directa por el IX Distrito Electoral Federal, no solo por el voto en contra que tendría por parte del argot político instrumentado por las oligarquías locales, sino también por los mismos fundamentalistas del protestantismo.
Salazar no tiene más que buscarla por la plurinominal, y eso por la tercera circunscripción, pero para detener eso, se le adoquina la demanda por abuso de funciones y otras lindezas que incluye, obviamente, a Mariano Herrán Salvatti, su instrumento censor, como lo fue también su compadre, Rubén Velázquez, hoy senador -sin serlo- por Chiapas, escenario en el que prácticamente esta nulificado de toda posibilidad política para representar a nadie –y ni se lo piden-, y anda como paria en su propio estado.
Me extraña que un ex gobernador quiera ser diputado. Si la reacción en contra es tan densa, algo transita en el argot político que buscan bloquearlo aun el capital político que lo apoya en el perredismo nacional.
Si lo logra, a lo mejor le toque vivir la misma situación que Velazquez, el senador por Chiapas que nadie, pero nadie, en éstos escenarios nuestros, toma en cuenta ni para un bautizo.

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¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

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