TUBO DE ENSAYO

*Pizarrón

René Delios

En México aún no hay proyectos, dentro de la SEP, que busquen sustancialmente beneficiar a los educandos con mejores y más amplios conocimientos; padece además una red de corrupción interna que es inmensa: los intríngulis de las componendas para el reparto del billete es enorme: vascular.
Partidas millonarias para todos los rubros, con anquilosados proveedores que compran sus contratos a los “jefes”.

Lo sabemos: en México, en América Latina toda, se tiene que cambiar el actual sistema educativo, y orientarlo hacia la economía del conocimiento científico y tecnológico, como lo señala Alvin Toffler, un escritor y futurista de fama en el mundo en dónde sí hay conocimiento.

Este compa vino a dictar una conferencia magistral durante la “Semana de Ciencia y Tecnología”, auspiciada por Marcelo Ebrard, y propuso que si México logra hacer esa reforma educativa, el país será un líder en la economía del conocimiento y atraerá capitales humanos y financieros de todo el mundo.

Lo anterior para los que siguen pensando que el ganado, los caballos, la agricultura y la transformación son la vía: “no hay desarrollo sin educación”, me dijo Savater alguna vez y, por eso considero que sin ésta lo demás es puro bloff: “Los cambios tecnológicos hoy en día se están registrando a una gran velocidad, y todavía hay gente hoy en día que ni siquiera se percata del cambio que está ocurriendo, y hay muchos líderes políticos en el mundo que no entienden la revolución tecnológica”.

Una vez -me cae- en una junta de padres de familia en “la Salazar”, un maestro cuestionó porqué ahora los padres dejamos a los hijos usar mucho las computadoras, pues éstas a la larga son perjudiciales”

Ignaro.

La cosa es que no hay programas de la SEP -y por ende el país- en donde los alumnos sean beneficiarios de una alfabetización visual para conocer su entorno y beneficiarse de un positivo “aprehendizaje” del mismo. “Aprehender” en el sentido amplio de apropiarse de las experiencias vivenciales, más que en el sentido estricto de memorizar conceptos, como suele entenderse con la ortografía tradicional: aprender.

(Todavía hay cabrones maestros que a huevo quieren que los chamacos se aprendan la historia de no sé quien, cuando ésta está en el Intenet; no entienden que lo futuro es la especialización, no la todología).

La comunicación visual se comenzó a aplicar en la Educación, por su rapidez y eficiencia; se le agregó el audio y el video y se fue pa´rriba, me cae.

Quien detiene al ciber espacio: tarde o temprano, invadirá conceptos inamovibles, com o el nacionalismo mismo.

Un producto audiovisual facilita el proceso de aprendizaje, pues motiva una sencilla correlación entre el significado y el significante; sin embargo, un signo visual no siempre tiene una fácil decodificación para quien lo percibe, por eso hace falta una alfabetización visual. Sobre todo si entendemos que toda forma de expresión tiene sus propias normas.

Tres son las principales ramas de la alfabetización, en este sentido: la alfabetización auditiva, la alfabetización de la letra impresa y la alfabetización visual, siendo esta última, la más socorrida en el área educativa, en donde se considera la imagen especialmente apta para los otros modelos didácticos participativos con que se le relacione.

Pero no, en la SEP quieren seguir a la antigüita, deslizando el compromiso social de no meter ni madres a Dios ni a ninguna otra deidad y sus preceptos en esto: educación como base del conocimiento, el conocimiento como base de la información, y la información como la base del desarrollo, como dice Carlos Fuentes.

Pero no, Josefina Vázquez Mota anda preocupada porque en la SEP se venden las plazas en colusión con los dirigentes seccionales del SNTE, y quiere acabar con eso.

Al unísono de un nuevo proyecto educativo, con las verdades de México implícitas, hay que “chamarrear” al SNTE y a la SEP: se puede; sanearlos no es imposible: el uno y la otra son simétricos, no antípodas de la educación.

Ambos -funcionarios y maestros- son asalariados de la federación, a la que hay que agregar que, la elaboración de ese nuevo formato educativo no se hará desde el escritorio federal, y si desde los de cada entidad participante en esta federación también anquilosada y lerda en sus correspondencias.

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¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

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