*De piel sensible
René Delios
Este bodrista no habla de mujeres, pero los puntos valen la pena.
Cómo acalambró gente de primer nivel ese asesinato artero en Huehuetán.Su resonancia incrementa los decibeles sobre el que los índices del crimen no están tan blandos como dicen en el ministerio, y la cosa se zafa de las manos y a quien se le va el control en esa posición -¿otro hecho aislado, primo?-, se le va el cargo.
Mucha saña en contra de una mujer embarazada; dama de reconocido prestigio y probidad en la zona.
¿Porqué tan infame homicidio?
Bien le pudo tocar a cualquiera; los mensajes así se mandan, solo que ahora han cambiado los mensajeros -¡hijoeputas!- que no tienen ningún respeto por la vida, en éste caso doble, pues la maestra estaba en cinta.
Los familiares –incluidos mis amigos propios de aquel municipio me- aclararon que la señora no tenía enemigos: la trataron de secuestrar, y al oponerse, le dispararon.
Creo que con el solo hecho de mostrarle las pistolas, la víctima se da por vencida; con vida existen opciones: sin esta no importa nada. Igual para los plagiarios; disparar por disparar no era el caso: si ya tenían a la víctima ¿Para qué matarla a la primera y sin rescate?
No, no esta muy claro ese asunto.
Matraz
O fue megalomanía política o fue valemadrismo histórico, me cae, en algo que no se lo puede permitir una política que se precie de serlo.
Resulta que en un acto inusual, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, la polémica Ruth Zavaleta Salgado, se organizó una despedida faraónica: invitados de primer nivel, flores y música de cuerdas para presentar su primer informe deforme de labores de los meses que estuvo al frente de esa responsabilidad en la cámara federal de diputados de la Unión, que concluye el día último de este mes.
¡Ooooooorale!
Y eso que apenas se puso fin al “Día del Presidente”, que deja atrás y para siempre lo que era el clímax político del priato como lo era el informe presidencial (el primero de septiembre, con lo que iniciaba el mes patrio), pues la perredista Zavaleta lo “rememoró” un tanto con la parafernalia de dar su informe con invitados especiales para instituir el “Día de la Presidenta”, a lo mejor pensando en la cuestión de equidad, ante aquel “Día del presidente” celebrado tantas veces.
Un “Día de la presidenta”, no hace mella diría”. Ignara.
El Informe presidencial representaba la fusión del Estado Mexicano con el PRI, el stablisment; era la magnificencia política nacional del presidente –quien no solo designaba a su sucesor, sino también al responsable de la elección federal-, y era el Informe presidencial en dónde daba ha conocer a la nación y a todo el institucionalismo a ultranza, el poder que tenía para repartir el presupuesto. Por eso otra vez conocer que un evento megalómano se realizó en la cámara de San Lázaro, y viniendo de la oposición y viniendo de una mujer, no queda más que lamentarse.
No es San Lázaro un recinto agachado, como el de Chiapas ante su ejecutivo; no: éste representa ya pluralidad, aunque no equilibrio, pues la misoginia aun se expresa entre los desniveles de género en la curules federales.
Pero bueno, se cumplió su capricho la señora, verificando con eso el cómo de manera discrecional, algunos disponen de los recursos públicos, sea cual sea la dimensión, siempre y cuando lo justifiquen ante la administración correspondiente, aun sean completamente inútiles para el desarrollo sociopolítico de la cámara de marras y ya ni se diga para la nación.
Allí estuvieron –me dijeron- quienes la acompañaron en la vicepresidencia y secretarias de la Mesa Directiva, su homólogo en el Senado, Santiago Creel, el presidente de la Junta de Coordinación Política en San Lázaro, Héctor Larios, la canciller Patricia Espinosa, representante de Felipe Calderón. Atrás, había quedado el recuerdo, cuando en su primer informe de gobierno se negó a recibirlo, y abandonó la Mesa Directiva del brazo del coordinador de su bancada, Javier González Garza. Enseguida, la primera dama Margarita Zavala de Calderón, a quien llamó “estimada amiga”. (Otro ¡Oooooooorale! Nada más que camuflado en un paréntesis).
De todos modos la Reina por un día se regodeó de revivir aunque sea un tantito, aquella megalomanía presidencial del priato, y que desgraciadamente aun se practica en las entidades del país.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
