TUBO DE ENSAYO

*Sin pecado concebida

René Delios

Josefina Vázquez Mota se desgarra las vestiduras.
Muchos pueden ser los pretextos para tratar de nulificar –acuerdense de cómo un poderoso funcionario foxista se le fue con todo al libro “Aura”, de Carlos Fuentes- la distribución y difusión del libro Tu futuro en liberta. Por una sexualidad y una salud reproductiva con responsabilidad, que distribuye el gobierno de Marcel Ebrard en el D.F.
Obvio es que es lo antípoda a lo que la SEP a través de Vázquez Mota trataba de hacer, empezando por desaparecer todos los temas de sexualidad del libro de ciencias naturales de quinto año, e incluir asuntos moralinos del “Manuel de Carreño”, un catálogo de las buenas costumbres editado a principios del siglo pasado, muy apreciado por la iglesia católico de entonces, y que a través de éste escondió sus bajezas y confabulismos con el Porfiriato autoritario –por ahí viene otro libro que se llama. “Sería católico Jesucristo? de la autoría de Eduardo del Río (Rius), en el cual documenta los abusos sexuales cometidos dentro de la Iglesia católica-, como lo hizo el clero a lo largo de todo ese siglo con Hitler, Mussolini, Batista en Cuba, Pinochet en Argentina, entre otros tantos como Noriega en Panamá; la iglesia nunca se manifestó contra éstos, experta en desapariciones y torturas desde las historias negras de la “Santa Inquisición”, con qué calidad moral hermano, son ahora los dueños de la verdad.
No saben ni transmitirla: míseros de la palabra.
El asunto es que la SEP ya anunció sanciones para todos aquellos maestros que utilicen el libro de referencia en las clases, es decir, dentro de recintos oficiales pues, aun no esta reconocido y ni ha sido evaluado su contenido “por expertos, quienes definirán si tiene pertinencia en sus contenidos, en el uso pedagógico y si la información cumple con criterios científicos”, como dice Antonio Avila Díaz, director general de Operación del Servicio Educativo en el Distrito Federal de la Secretaría de Educación Pública.
¡Asssssssustame, primo!
Desde luego que el libro no es morboso: absolutamente técnico, versa sobre prevención y cuidado durante el desarrollo sexual y posteriormente durante las relaciones sexuales.
Habla de lo que todos sabemos desde los doce años, salvo excepciones extremas, y en esto incluyo a los niños de sexto año que –en mis tiempos ya sabíamos, me cae, y no había Internet- saben porque el homosexual es homosexual y la lesbiana es lesbiana, y desde luego identifican lo que es prostituirse y qué hace una postituta.
Pero la moralina en la SEP es clara con Vázquez Mota, egresada de la Iberoamérica, parte del Yunque por política, parte del Opus Dei por convicción; foxista reconocida, la señora secretaria era de las que pretendía cambiar el plan de estudios basado en el nacionalismo mexicano. Solo que se le apareció el “demoño” llamado Elba Esther, quien la acusó de pretender cambiar la orientación laica de la educación básica en México, a través de pedagogías salpicadas de teología tendenciosa, y Vázquez Mota hasta torció la boca, en un dolor que llegó incluso hasta las vísceras mismas del llamado “Club de Roma”, oligarquía clerical del Arzobispado Primado de México.
Ahora la SEP enfrenta uno de los tabú más tremendos en la educación nacional: la sexualidad del mexicano y la mexicana, que dicho sea de paso -¡A huevos!- despierta muy temprano, y ahí están los datos del INEGI -mañoseado a modo por la federación para inflar las mejorías sociales-, en torno a la maternidad por edad, como testimonio de que está demás la moralina oficial o eclesiástica en torno a que los jóvenes “brincan la tranca”, desde los catorce, por que sucede a diario, cada minuto, sin prevención, lo que genera un buen de fenómenos culeros que se vierten a la comuna con sus efectos directos: hijos no deseados, sida, matrimonios sin amor, madres solteras, abortos, advirtiendo que hay efectos indirectos como los niños de la calle, delincuencia juvenil, drogadicción infantil y juvenil, alcoholismo, neurosis, y otro buen de problemas sociales no mencionados por el clero y la autoridad, por no aceptar la imperante (Léase: imperante) necesidad de brindar información sexual a los niños y niñas y jóvenes y jovencitas de México.
¡Ya!
Por lo que hay que tomar el tema tal como es, sin escuchar a ese funcionario de la SEP, y mucho menos a culto religioso alguno.

Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

P.D. Que versa sobre el que corría entre la Mergenthaler plana, mientras el maestro Ferrara hacía a mano lo que no podían los añejos “chupetones” del papel; Arit pasó su infancia en medio del ruido ensordecedor de Linotipos, Intertipos, llaves, cajones de chibalette y familias de letras; entre los comentarios aventureros de aquellos periodistas -hoy en diferentes lides: Juan Balboa, Candelaria Rodríguez, Lety Hernández, el Bigotón Rodriguez, Paco Gómez Maza, Beto Matus, Rita Balboa, Francisco Ramírez, Roberto Mancilla, Susana Solís ¡No mames, un buen de hoy santones!- que en ese entonces lidiaban sus diarias en el observador de la frontera sur, ante un general que gobernaba Chiapas, cuando la represión extrajudicial o las guardias blancas de caciques hijoeputas era cosa común: Felicidades Arit, felicidades Rommel: hay que ser felices pese a nosotros, porque hay que recordar que el uno no es el otro, porque cada quien es y es ahí, en esa saludable distancia, en dónde debe aparecer la serenidad y la tolerancia, ambientes estos que permiten el entendimiento.

¡Comparte la nota!