*Incongruencias
René Delios
Para qué tanto brinco estando el suelo tan parejo: las plazas no las autoriza la SEP; esta dependencia las propone y las presenta dentro del paquete que se integra a la Ley de Egresos e Ingresos que presenta cada año la Federación, al Congreso de la Unión. Compete a los legisladores federales a través de Comisiones, analizarlas o modificarlas en su caso y, huelga decirlo, muchos apartados son aprobados en la Unión, en el más completo desconocimiento de los diputados, las comisiones mismas y los asesores en éstas.
Ahí es en dónde radica la confusión –creo- entre las 53 plazas oficialmente anunciadas, y las 143 que aparecen en el planteamiento de la página WEB de la SEP.
Pero es de risa: 270 plazas autorizadas en 2005 para Chiapas; 169 en 2007 y solo 53 en 2008, precisamente en los momentos de la Alianza por la Educación ¡Por Dios! en una entidad que amerita estímulos especiales para incrementar su escolaridad al menos hasta la media nacional en el presente sexenio y ¡con esto!
Si eso de otorgar 53 plazas magisteriales para Chiapas salió en efecto de la SEP, la señora secretaria es miope, me cae; si salió de modificaciones en la ley federal aprobada por la Unión, se entiende: nuestros diputados, nuestra representación chiapaneca ante la federación, es completamente gris: no peleo las plazas planteadas o ni se enteraron del asunto.
Digo.
No hay nada más igualador, más integrista, más ruta democrática para pueblo todo que la educación.
La educación es sinónimo del desarrollo y lo demás es demagogia pues, no puede haber desarrollo sin educación y ¿Entonces porqué limitan los espacios magisteriales cuando, requerimos al menos tres mil –entre todos los niveles- en la entidad, para abatir el rezago educativo a mediano plazo?
¿La sombra de Elba Esther que le duele tanto a Vázquez Mota?
Digo, porque no solo los arrodillados secretarios generales de las secciones VII y XL del SNTE son “elbistas”, sino también el propio Secretario de Educación en Chiapas, quien fue medular para que la maestra firmara un acuerdo cuerdo con Sabines hace dos semanas, poco antes de que se diera a conocer las plazas de marras para Chiapas.
Ayer, normalistas encabronados hicieron un plantón y bloquearon la arteria principal que cruza la ciudad tuxtleca a la altura del “zócalo”, en protesta al costado de palacio de gobierno, por la grosería que le hacen a la entidad, con esas 53 plazas que, se deberían de regresar para que en la SEP o los diputados de la comisión de educación que hicieron las modificaciones –o que hagan las aclaraciones- se atraganten, me cae.
Digo, porque esas 53 plazas, es decir la cantidad, se contraponen a la parafernalia de parabienes que Calderón dice querer para Chiapas.
Bloff.
Sabines gobierna por Chiapas; establece lo necesario con ésta y aquella para mejorar la educación en la entidad. Con tía Chefa para mejorar infraestructura y estructura educativa, con tía Elba, para elevar la calidad de la enseñanza. No se puede desvincular una de otra: sístole y diástole, ambos, SEP y SNTE son simétricas, no contra puestas, para realizar el paquete educativo en México, por ende Chiapas, que como otras entidades –Oaxaca, Michoacán, Guerrero- y progresar.
Pero sin maestros suficientes, y ya ni se diga, escuelas dignas ¿Cómo, primo?
Muy poco se logra con un acuerdo con la SNTE si la SEP –o ¿nuestros? legisladores federales- no se ponen la camiseta por Chiapas y defienden el hecho de que la entidad necesita más plazas base para maestros. Esa es parte de su chamba, al menos que el subsecretario de educación básica de la dependencia federal, no haya peleado por éstas –pues suponemos que es su propuesta-, o de plano, no lo hayan dejado, en el entendido de que es el yerno de la malévola Elba, enemiga política –esa es la verdad- de la abadesa Josefina.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
