TUBO DE ENSAYO

*Perro de agua

René Delios

No se entiende cómo se va a enfrentar la crisis alimenticia nacional; las medidas calderonistas son de miseria, y los apoyos a los productores son exiguos. Aunado a lo anterior, viene un juego político en el que los dirigentes campesinos vana explotar esa situación, como los políticos explotan hoy el tema energético del que no saben nada, y los medios para colmo destacan más sus frases lapidarias que la voz de los expertos. Del asunto del Debate en el Senado, apenas se difunden ideas, posturas, pero siempre se superpone la opinión de AMLO, la de Calderón y sus colaboradores y ¿Los especialistas?
La voz de los altos funcionarios –serios- de Pemex, y desde luego, los empresarios que saben que la paraestatal es rentable y cuanta con superavit ante la alza del hidrocarburo.
Leí que en Chiapas estuvo el secretario de Sagarpa, que llegó con 6 millones 800 mil pesos para apoyar a los plataneros desbastados por el “Bárbara”, que si bien es aliciente, no es suficiente para remediar el problema.
Son miles de hectáreas las que se vieron afectadas por el fenómeno, y va a pasar un buen rato para que el nivel de productividad se recupere, y menos con el retrazo bárbaro de los presupuestos federales que aseguran los mentirosos de la oposición, que fueron jineteados con miras a las elecciones federales intermedias, como dicen que sucedió con los dineros del “Stan” en Chiapas, para la elección presidencial de 2006, y que a la fecha sigue siendo un ruidero por la obra inconclusa o de mala calidad en la entidad, y que no mereció aportación para la sierra chiapaneca –de lo más desbastada- y es la fecha en que juran desde el oficialismo que a Chiapas se enviaron once mil millones de pesos emergentes.
Como me dijo don Pedro Magallanes del desaparecido pueblo “Belisario Domínguez”: “se viera”.
En esa frase se encierra una gran verdad: se viera, como se viera la alegría de los campesinos mexicanos si la política agropecuaria fomentara una agro voyante.
Los más para el autoconsumo, para seguir con la tortilla, el fríjol, el chile y algo de fruta: Distante el kilo de carne de res ante lo que se cobra por jornal, más allá el pescado y si acaso el pollo de traspatio, pero para cosas especiales.
Mienten en el gobierno federal: va a haber problemas; el hambre se va a sentuar; el hambre mueve masas.
Hoy las masa ya no son inconcientes a su movimiento como lo señaló alguna vez Elías Canetti en su “Masa y poder”; los flujos de información tienen otro comportamiento: la red de redes le dio vida autónoma, autómata y automática.
Naturalmente, los campesinos de México son quienes se encuentran más dolidos por la forma en que el Gobierno federal enfrentó el reto de la comida que antes era barata, y se volvió la más cara. La crisis de alimentos recrudeció la ya de por sí mala situación financiera que habitaban millones de mexicanos empobrecidos y marginados, a quienes ya no hace sorpresa alguna, el que sus pocas opciones alimenticias se reduzcan aún más. Con algo de humor para sobrellevar el trago amargo de la respuesta gubernamental a la crisis del agro, el líder de la CNC, Cruz López Aguilar, sostuvo que resulta difícil para los productores agrícolas, el diálogo con el gobierno, pues “el titular de Sagarpa te escucha pero no entiende, porque no sabe de los temas del campo, y Calderón Hinojosa, te oye pero no se compromete”.
Los hombres del campo la verdad no tienen ha donde acudir: los asfixian las organizaciones, sus políticas o sus líderes, los programas limitados, o el populismo o el negado corporativismo hoy ya sin siglas, pero enrolado en el culto a la imagen.
Digo, porque el secretario de la Sagarpa anda por todo el país tomándose la foto por dar apoyos nimios.

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¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

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