TUBO DE ENSAYO

*Rumbeando en E.U.

René Delios

Extraña que, mientras el secretario de gobernación y la secretaría de estado de E.U. –de donde depende la sí negra Border Patrol, ya conectada con la defensa nacional de aquél país por aquello de la paranoia al terrorismo- notifiquen sobre la detención en Miami de 18 cubanos que días antes habían sido “liberados” por un comando armado en el estado de Chiapas, y en esta entidad no se aborde el tema con la gravedad que amerita el asunto. Y es que “era” una entidad de la que se decía que estaba libre de las mafias organizadas, y la verdad es que presenta hoy otro escenario: la porosidad de su frontera, especialmente en la zona de la selva Lacandona, es alto atractiva para el crimen organizado latinoamericano, traficante no solo de seres humanos, sino también de armas, drogas, contrabando y trata de blancas.
Hace días la Procuraduría General de la República certificó –así con ese término- una nueva modalidad de la que ya sabían, en el negocio de los polleros: tráfico de talentos de Cuba hacia Estados Unidos.
La península de Yucatán, conocida entre la mafia de cubanos residentes en Miami como “La Nueva Florida”, está siendo utilizada por los cazatalentos de la Unión Americana para sacar de la isla a deportistas, como el beisbolista Dayán Viciedo, quien pasó por México y espera enrolarse en un equipo de Grandes Ligas, además –¡Claro!- artistas destacados y músicos reconocidos a nivel mundial.
Por eso la pregunta oscila: ¿Qué talentos iban en ese convoy interceptado en Chiapas, que valió la asonada de un comando, y el sacrificio de 18 cubanos dejados a su suerte recapturados por la Border Patrol?
Digo, ¿porque dónde quedaron los otros 19 indocumentados –entre ellos cinco centroamericanos-, que iban en el mismo convoy?
Ni pensar que el gobierno de Raúl Castro de ha conocer que personalidades de la ciencia, la academia, las artes o el deporte se le escaparon de Cuba.
La caza de gente famosa de la isla no es nueva en territorio estadounidense, pero sí en México, en donde el fenómeno empezó a ser identificado por las autoridades judiciales a partir de 2006, según comunicado justificante de la PGR.
El Instituto Nacional de Migración –corrupto, corrupto- ha detectado que los traficantes de indocumentados cubanos han preferido en los últimos años la ruta marítima entre Cuba y los estados de Yucatán y Quintana Roo –a veces a las costas de Tabasco-, y la terrestre entre la península yucateca y Tamaulipas, cruzando Tabasco y Veracruz, entidades éstas en las que tienen estructura.
Es una ruta relativamente nueva que tiene en jaque a la Secretaría de Gobernación que –Mouriño, otra vez novateado-, no encuentra como desarticularla, pues los dólares anegan a los mismos elementos de migración.
¿O cómo se enteró, se insiste, ese comando por dónde y a qué horas pasaría el convoy de migrantes cubanos y, desde luego, cual era el punto más factible para el ataque?
Una solitaria carretera de Chiapas, al norte de la entidad, entre Palenque y Ocosingo, en medio de la vegetación selvática de la Lacandona.
El asunto, ya conocido, se certificó el día en que durante una conferencia de prensa sobre el particular, Amador Rodríguez Lozano, el ministro de justicia de Chiapas, perdió la seriedad en torno al caso y hasta se río cuando señaló sobre los cubanos de referencia que “a lo mejor ya se encuentran en Miami”, tal cual fue corroborado por autoridades de E.U. en los días subsecuentes, al informar sobre la captura de 18 cubanos en su territorio, y que declararon se parte del grupo aquel que días antes había sido liberado por un comando en el estado de Chiapas.
En la Border Patrol también tiene que escarbar pues, cómo –con todo y bordo nuevo-, pasaron la frontera metálica en solo días, los isleños.
Chiapas ya esta en la red de redes del crimen organizado; su vulnerabilidad es atractiva para éstos. El suceso de éstos isleños ha puesto al descubierto una compleja red de corrupción en el Instituto Nacional de Migración y la participación de los cárteles de las drogas en el negocio del tráfico de seres humanos, en el que debe incluirse a mandos medios de E.U., sino ¿cómo?
Vienen cosas inéditas, y esperemos que no en territorio chiapaneco, donde la falsa imagen de una paz social sin índices altos de delincuencia, aun nos favorece en la balanza.

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¡Larráinzar; cumplimiento y paz!

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