*Energitas
René Delios
Se dio ha conocer que el gobernador del estado, Juan Sabines Guerrero, atestiguó la firma del Convenio de Colaboración e Intercambio de Experiencias entre el Instituto de Diversificación y Ahorro de Energía de España y el Instituto de Bioenergéticos y Energías Alternativas del Estado de Chiapas. Esto durante la gira en que acompañó al preidente Felipe Calderón a España, nación que puede ser un ejemplo en chiquito, de lo que debemos hacer en México, en vez de andar discutiendo a los lados y no tomar las cosas nacionales, de frente, como son, acorde al concierto del mundo.
Pero en torno al caso nuestro, el chiapaneco, pues la entidad tiene certificadas muchos productos orgánicos en el mundo, y puede producir un biodissel de lata calidad.
Pues el objetivo del acuerdo es cumplir con las normas internacionales, en busca de la posibilidad de exportar aceites para biodiesel que actualmente demanda España y el resto de Europa.
La bioenergía debería ser un tema abordado en el debate nacional de energéticos. Pero como se ha politizado lo del petróleo, puyes hasta la petroquímica secundaria han dejado atrás. Perdidos en discusiones estériles e intercambiables. Lo menos que se les ocurre a los portadores de la verdad nacional que tenemos ahora, es levantar la cabeza y unificar criterios para tratar de evitar la crisis que se nos viene encima y pronto.
Todo lo reducen a un vergonzoso arrebato de frases lapidarias; los políticos quieren poder y se surten de partidos para arribar a ese poder -y mejor si es el presidencial- aunque el país lo reciban hecho pedazos. No avanzamos nada, más bien retrocedemos. Llevamos un cuarto de siglo sumidos en el estancamiento estabilizador.
Las ganancias desmesuradas del petróleo sólo han servido para que el gobierno en turno las utilice para su sexenio sin importarle más allá.
No hay continuidad; cada presidente cree que es su tiempo histórico como si fuera un faraón y no observan que es el tiempo de todos los mexicanos, que llevamos decenios escuchando la frase “estamos fincando el futuro” y lo que queremos toso es un buen presente.
Y este gobierno sigue con lo mismo. No puede zafarse del inmediatismo. Su debilidad la hace únicamente ir paliando los problemas. Calcula, como los anteriores, que la economía reventará hasta el próximo sexenio.
Bloff.
Hemos visto una larga lista de personajes diciendo en pro y en contra pero, los puntos coincidentes no se destacan.
Ahora hasta quieren hacer un plebiscito que pregunte: es usted patriota o traidor a México: demagogos; la cosa es como estamos y qué tenemos para competir: chatarra, obsolescencia.
Niegan la realidad circundante y condicionada. Lo que aceptamos o no estamos insertos en el capitalismo de mercado que impera hoy más que nunca en toda la Tierra: miopes.
Es más si algún día llega López Obrador al poder, le va a tener que entrar al mundo capitalista con todas sus siglas, sino lo aislan como le hacen hoy a Cuba.
La única oportunidad de México para prosperar es luchar a brazo partido dentro de la globalización. Lo demás son sólo buenos deseos, y de buenas intenciones está empedrado el camino del infierno, como lo es el hambre, el desplazamiento social y la demagogia.
En todo el mundo saben que hay que entrarle al asunto como esta, por lo que viene, y pronto.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
