*Añil
René Delios
Cesáreo Hernández Santos se registró éste domingo en busca de la dirigencia estatal del PAN, partido secuestrado por una oligarquía política que no deja que llegue el cambio generacional, y que se reparte desde tiempo ha carteras, puestos públicos y posiciones de representación popular. Cesáreo entregó su documentación al ayudante de José Francisco Hernández, el secretario general de ese partido, quien ni siquiera es militante; de esta manera el dirigente Víctor Méndez Sarmiento y el propio Hernández Gordillo –quien debió recibir, por estatuto, dicha solicitud-, demuestran que están hasta las manos con Carlos Palomeque quien, por cierto andaba éste fin de semana por la costa, en campaña, acompañado de Paco Rojas off course.
Otro ejemplo cualitativo del secuestro del PAN a favor de Carlos Palomeque Archila –actual representante del PAN ante el Instituto Electoral y Participación Ciudadana- es que éste le entregó el cetro azul a Víctor Méndez Sarmiento hace tres años, y ahora éste –que es del mismo grupo- hace lo necesario en el proceso interno para regresarle el trono albiazul al Palomeque, en tanto Méndez Sarmiento mira de reojo la representación panista ante el IEyPC que hoy tiene el ex maestro comisionado, desde hace doce años en que inicio su carrera como regidor con Enoch Araujo, y desde entonces se le desarrollo una alergia al polvo de gis y a la planicie negra del pizarrón.
Menos densos que el PRD, pero igual de poco democráticos, este grupo de dominio dentro del PAN no observa la urgencia de dejar crecer a los jóvenes políticos de su partido.
Una cofradía encabezada por Francisco Rojas Toledo lo impide, y cuando se hace necesario se coordinan con las otras dos corrientes encabezadas por Enoch Araujo Sánchez por un lado y Carlos Raymundo Toledo por otro. En esta ocasión, pareciera que dos de las tres están con Palomeque, una se desenvuelve con Cesáreo Hernández, cuyo padre dirigió al panismo estatal, en tanto su madre fue regidora azul por Tuxtla, en un historial de familia que muy poco pueden presumir sus adversarios, salvo Rojas Toledo.
Porque la dirigencia se definirá por delegados y, bueno sería que, como sucedió con la elección del dirigente municipal panista, César Augusto Rodríguez Cal y Mayor, los delegados desoigan a las sirenas o santones o caciques del panismo estatal, y se vuelvan a inclinar por los jóvenes, como Cesáreo Hernández Santos, de 29 años de edad, delegado con licencia de la Procuraduría Agraria, en fin, amplia experiencia para tan poca edad.
La mala experiencia de bloquear a los jóvenes la vivió el PRD con caras consecuencias pues, los otrora líderes “tradicionales” se quedaron sin carteras dentro de éste, sin posiciones de representación popular, y sin cargos públicos.
Varios renunciaron incluso al perredismo al ver que, los externos, fueron tomando posiciones y hoy dominan por completo a ese partido, y los ejemplos están a la vista: Alejandro Gamboa será el nuevo dirigente en tanto, Jorge Morales Messner es el secretario de gobierno: ambos iniciaron su formación política como priistas: dos han sido gobernadores en Chiapas desde la externa, Pablo Salazar y Juan Sabines.
Este último, como el primero, también se declaró sin partido pero luego asumió su posición de gobernador perredista, y mantiene en la segunda posición de gobierno a un militante del PRD, en tanto, dos priistas se mantienen en los otros dos poderes del estado: Sami David en el poder legislativo y Sonia Simán en el judicial.
Los panistas a lo más tienen la Mesa Directiva del Congreso del estado, dos secretarías de relevancia y, habría que hacer un análisis de las posiciones partidistas en el gobierno, aunque los más señalan que, todos son sabinistas y, para nada, obedecen las directrices de sus partidos respectivos, cosa visible desde luego, tanto en el PAN como en el PRD, cuyos diputados locales y federales actúan a su arbitrio.
Sin embargo el PRI pareciera presentar una nueva faceta: la semana pasada llamó la atención que los ex senadores chiapanecos se reencontraran, luego de meses sin que se tomaran la foto; y en dónde lo hicieron: en la sede estatal del tricolor.
En efecto, Sami David y Arely Mdrid, ambos costeños, ambos con extraordinaria carrera legislativa y partidista, se reunieron ante el consejo político estatal. Los presentes se quedaron sorprendidos de ver a ambos –los dos- luego de rumores y columnazos de que, estaban diferenciados, como se dice que lo están María Elena Orantes y Manuel Velasco, ambos en la carrera temprana por la candidatura del tricolor en 2012, sin que ni Sami ni Arely les den aun a ninguno de los dos el visto bueno.
Por eso llama la atención el acercamiento de éstos personajes de la vida política estatal, ella ligada a la camada tradicional del PRI, con Beatriz Paredes Rangel a la cabeza y él a Manlio Favio Beltrones, descendientes directos de los colosistas truncados.
Así que la reunión de éstos dos personajes, como los movimientos en las dirigencias estatales en éste mes de junio, comprende la punta del iceberg en esto de los adelantamientos y otros augurios que vemos en éstos tiempos de transición que alcanzan al panismo chiapaneco, aun la negativa de los cincuentones que tienen el corazón puesto en el botín de las federales intermedia, a realizarse en junio de 2009 para renovar la cámara federal de diputados.
Envío
¡Larráinzar; cumplimiento y paz!
