*Del verde y del negro
René Delios
Y que la asamblea nacional del PVEM aprobó reformar sus estatutos y cambiar aspectos de su logotipo. De acuerdo a lo anterior los comités estatales deberán estar presididos por quienes aprueben los exámenes de conocimientos y, ni duda que casi todos tendrían que regresar al Instituto de Educación para Adultos.
As{i que desde ahora para ser dirigentes del PVEM, los aspirantes deberán presentar y aprobar exámenes de las materias de Ecología, Medio Ambiente, Electoral, Asuntos de la Juventud, Organización y Política, según informó el dirigente nacional de ese Partido repartido, Jorge Emilio González, varias veces ventaneado en los medios por en medio.
Imagine: hablan de modernizar a un partido joven, que no tiene en el escenario político nacional veinte años, aunque partió del control hegemónico de González Torres, pero ahora dicen que “busca también la modernización del país, como es la Reforma Energética”.
¿Tirado al piso ahora luego de que se pelearon con Fox?
Desde hace semanas los legisladores del PVEM están en silencio. No participan en la polémica entre los diputados del PAN, del PRI y del Frente Amplio Progresista. Los verdes están trabajando para integrar una reforma energética basada en la generación de energía limpia del aire, del sol y del mar, entre otras.
¿De cual fumaron?
Lo que hay en el Congreso de San Lázaro no tiene nada que ver con energía bioenergética, eólica, hidráulica. En San Lázaro están hablando de Hidrocarburos.
Pero como cada cual esta en su limbo en el legislativo, la verdad es que pasa el tiempo y no remedian el problema de la paraestatal: puro protagonismo, para explotar la vaina: desde el lado parcial de Pemex argumentan que ha sido sacrificada por objetivos políticos, lo que le veta actuar como auténtica empresa. El Gobierno federal depende para su accionar de los ingresos de Pemex. 40 centavos de cada peso que gasta provienen de esa paraestatal. De reducirse la subvención se provocarían enormes trastornos políticos. Toda acción causa una reacción y los afectados por los recortes presupuestales responderían con la violencia pública acostumbrada. Los enemigos del gobierno aprovecharían la oportunidad ansiada para debilitar y hasta derribar al Presidente.
Esto es cierto pero también lo es que hay factores inherentes a Pemex que le impiden evolucionar. El más evidente es el fardo que tiene que cargar con un sindicato muy corrupto al que hay que consecuentar para evitar paros insoportables para las finanzas públicas. Un sindicato de ladrones impide la renovación. Pemex tiene 142 mil empleados mientras que la mayor empresa petrolera del mundo la Exxon, tiene sólo 82 mil, su plantilla laboral está además muy avejentada, sobra personal y no se ha modernizado capacitándolo en las nuevas tecnologías de punta en exploración, explotación y refinación. La misma capacidad gerencial se ve muy limitada. No se contrata a los mejores en el mercado de trabajo mundial. No existe el permanente e indispensable intercambio de conocimientos y de personal con las demás empresas petroleras internacionales. La carencia de eficientes recursos humanos y financieros condena a Pemex a mantener bajos índices productivos. Es una empresa anquilosada, mediocre, cuyos horizontes se acortan, ya que no tiene en marcha grandes proyectos de superación.
Así que esos compas de la Unión, de los CEN de los partidos, de las morganizaciones recalcitrantes, deben observar y analizar lo que hay, para partir de ahí.
Lo demás es demagogia, bloff, bussines.
Como eso -claro esta- de “la modernización del verde”, expresión que suena más a metáfora que a una mera realidad política.
Envío
¡Larránisar; cumplimiento y paz!
