TRAS BAMBALINAS /¡Ciudadano irresponsable; autoridad negligente! /César Solís

La temporada de huracanes y ciclones para el Pacífico mexicano, que inició el 15 de mayo, ha dejado afectaciones importantes en municipios de la Costa, Sierra, Soconusco y Frontera. Y aunque muchos culpan a la naturaleza, lo cierto es que gran parte del problema tiene nombre y apellido: la irresponsabilidad ciudadana y la negligencia de las autoridades locales.

La población sigue tirando basura en las calles, provocando que los sistemas de alcantarillado y coladeras se taponeen. Pero también es innegable que, a un año de gestión, en muchos municipios no se realizó trabajo preventivo alguno, pese a los antecedentes de cada temporada de lluvias.

El problema de las inundaciones y encharcamientos continuará repitiéndose en varios puntos de la entidad, no sólo por el colapso del drenaje, sino también por la deficiente recolección de residuos. En Tapachula, por ejemplo, persiste la vieja práctica de tirar los desechos a la vía pública, lo que agrava la situación cada vez que caen lluvias intensas.

A pesar de que el alcalde Yamil Melgar muestra disposición y trabajo, hay funcionarios que solo empañan su administración. Uno de ellos, Mario Santizo, ex titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano, jamás se ocupó del saneamiento de los ríos que atraviesan Tapachula. El caso del río Texcuyuapan es emblemático: cada temporada se desborda por la acumulación de basura en los puentes y cauces, producto de la falta de limpieza y mantenimiento preventivo.

Recientemente, Suchiate también sufrió fuertes encharcamientos e inundaciones debido a la acumulación de basura en calles y alcantarillas. Si bien el titular de Protección Civil municipal es un funcionario comprometido y conocedor de su área, urge implementar acciones de prevención, porque las lluvias continuarán hasta finales de noviembre, cuando oficialmente concluye la temporada de ciclones en el Pacífico mexicano.

REFLECTORES

El Secretario de Servicios Públicos de Tapachula, Paul Muñoz, es otro de los personajes que poco o nada abonan al trabajo municipal. Cada paso que da viene acompañado de una campaña de autoelogio en redes sociales, ejecutada por su grupo de incondicionales, pero la población no se deja engañar: hay una creciente percepción de corrupción y recaudación informal.

Y como si eso no bastara, en esta misma dependencia se presume ayudar a la gente, pero en realidad se le exprime hasta en los momentos más difíciles. Un ejemplo es la titular de Panteones, quien, según denuncias ciudadanas cobra entre 16 y 22 mil pesos por cada sepelio, un acto inmoral que se disfraza de trámite administrativo mientras ella presume su nueva camioneta.

Es aquí donde el alcalde debe poner atención. Porque más allá del discurso institucional, funcionarios como estos solo dañan su imagen y la confianza ciudadana. ¿Quién los sostiene? ¿Cuál es su mérito para seguir en el cargo?

Nos leemos en la próxima entrega.

Contacto: checha.informa@gmail.com

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