Enrique Hidalgo Mellanes /ASICh
Arbey Rivera Utrilla nació en la Nueva Independencia, municipio de Ángel Albino Corzo, Chiapas, es el ganador del Premio Regional de Poesía Rodulfo Figueroa 2013 con el poemario Volver a Ítaca. Egresado de la Licenciatura en Historia por la Facultad de Ciencias Sociales, de la Universidad Autónoma de Chiapas. Su obra como pintor se ha expuesto en España Costa Rica y México. Autor de los libros: De los mil y un engaños, (cuentos) editado por la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas 2008 y Cantos de mar para evitar naufragios, tercera edición traducida al Catalán, marzo del 2012, entre otros. Una hora después que Arbey Rivera Utrilla se entera de que obtuvo el Premio Regional de Poesía Rodulfo Figueroa 2013 concede la siguiente entrevista.
EL POETA
P.- Usted escribe poesía. Es un poeta. Supongo en su vida ocurrió una ruptura con la cotidianidad. Esa ruptura puede ser el arte. Platíqueme, por favor, su encuentro con la poesía, con la literatura.
R.- Mi primer encuentro con la poesía, con la literatura, de una manera más clara fue en el 98 al integrarme al taller literario Bertolt Brecht de la Facultad de Ciencias Sociales en San Cristóbal de Las casas. Desde antes fantaseaba con la idea de escribir poemas, sobre todo cuando estuve como maestro comunitario en La Selva Lacandona. Tenía yo 15 años. Posteriormente en Las Margaritas, donde estudié la preparatoria seguía considerando la posibilidad de escribir poesía.
En el 2003 forme parte del taller de creación poética del maestro Ricardo Yañez. Eso me hizo cambiar. Me acerqué más a la poesía. Luego tomé otro taller con el poeta Javier Molina. Me doy cuenta ahora que la poesía me llevó al encuentro con la pintura, la cual se dio también en el 98. Me camino en la literatura ha sido lento, algunos amigos dicen que mi necedad de ser poeta me mantuvo ahí cercano a ellos, a los poetas y artistas. Ya sea asistiendo como espectador a recitales y exposiciones durante aquellos años.
La poesía me llevó también a la narrativa, a los talleres del escritor Oscar Palacios en el 2004 y 2005. Participé en otros grupos de creación literaria fuera de Chiapas de donde he ido abrevando, pero sobre todo, lo que yo he aprendido se lo debo a los amigos y amigas artistas, con quienes muchas veces, de manera formal o informal hemos ido compartiendo trabajos y camino En efecto el Arte ha sido un encuentro que ha marcado mi vida.
P.-Usted también es pintor. En ambas artes existe el concepto de imagen y a la vez, hay algo nombrado como poética de la imagen. Dígame, por favor, debe haber algo que lo haga sensible para crear imágenes artísticas.
R.-He sido afortunado de haber encontrado esta forma de comunicar mediante la imagen. Algo que me tocó de manera profunda fue haber descubierto que se puede imaginar a través de las palabras, de los colores, de las texturas, de los silencios. Sobre todo del silencio o del vacío, hablando de hojas en blanco, y hablando también de otros silencios que nos permiten escuchar, observar, encontrar el asombro de las cosas y encontrarnos en ese golpe de relámpago en los ojos y en el corazón. Ahí comienza latir todo.
P.- Los poetas son lectores. ¿Cuál es su historia personal como lector de literatura?
R.- Como poeta quizá no he sido buen lector porque al principio de mi vida literaria no tenía recursos económicos para comprar libros. Luego porque decidí dejarme llevar por lo que llegaba a mis manos.
Cada libro que yo leía era importante y lo disfrutaba y aun lo sigo haciendo. Por lo tanto, no he sido ordenado en mis lecturas y me gusta de algún modo porque me siento libre. Un libro me llevó a otros y desde luego que llegan momentos en que uno debe salir al encuentro de ellos. La lectura es maravillosa, es el complemento de la escritura.
EL POEMARIO
P.- Usted es el autor del poemario Volver a Ítaca, ganador del Premio Regional de Poesía Rodulfo Figueroa 2013. El título me recuerda a los poemas de Homero y a Cavafis. ¿Qué opina de ambos?
R.- Que ambos son fundamentales en la literatura occidental. De los clásicos, la obra de Homero ha sido muy significativa para mí. Es viaje, una aventura que de una u otra forma está presente en la vida del ser humano en el ir y venir, el perderse y encontrarse, el buscar siempre el regreso a casa.
Por su parte la obra de Constantino Cavafis y su mirada a la literatura antigua y a los temas que de alguna manera no se había tocado en la forma que él los desarrolló me parece muy importante para la literatura del siglo XX. Ahí también se percibe esa búsqueda de sí mismo ese reconocer que somos parte de un viaje, de un camino.
P.- ¿Cuáles son las líneas poéticas que usted trazó en su poemario Volver a Ítaca?
R.- Nunca me propuse un lineamiento para escribir este libro. Aunque ya había comenzado a escribir algunos poemas al principio de este año. Considero que fluyó de manera natural cuando regresé del viaje que hice a España.
Me gustó darme cuenta que al estar más lejos del pueblo donde nací, o sea Nueva Independencia, municipio de Ángel Albino Corzo, Chiapas, (lo digo ahora porque algunos amigos se burlaban que siempre lo anoto en mis datos y decían que a lo mejor ni existía en el mapa, hasta que lo confirmaron) se incrementara mi necesidad de reencontrarme con mi infancia, con la gente de mi pueblo y con la tierra. Ese es el tema que abordo aquí, considero que volver a la infancia, a nuestro origen es toda una odisea, y una aventura porque no se sabe lo que uno puede hallar en ese camino.
Volver a Ítaca, para mí es una afirmación, ya que existe el excelente y bello libro, de Héctor Carreto con el mismo título pero en interrogante. Y en efecto el planteamiento es que todos los pueblos pueden ser Ítacas, que hay odiseas nuevas y que se pueden reescribir, reinventar las grandes hazañas y también las pequeñas, partiendo de las historias que nos cuenta la gente de un pueblo, partiendo de los recuerdos.
P.- En breve le entregarán el Premio correspondiente en sesión solemne en Cintalapa de Figueroa. ¿Qué encontrará usted allá en tierra del poeta Rodulfo Figueroa?
R.- No he tenido la oportunidad de ir a Cintalapa. No sé que voy a encontrar. He pasado algunas veces de camino y siempre quise bajar a sentir el viento que corre por ahí.
Sé que es la tierra de nuestro poeta Rodulfo Figueroa y que ha sido de antaño parte de esa ruta comercial y cultural que une el Soconusco con el resto del México. Todo lo que ahí encuentre será bello y mi corazón está contento. ASICh
