Con motivo del Día Internacional de la Mujer, en el Tribunal de Justicia Electoral y Administrativa del Poder Judicial del Estado de Chiapas, presidido por el Magistrado Alberto Peña Ramos, fue impartida la conferencia denominada Más Allá de las Emociones, por la psicóloga Yanira Ortiz Ávila, autora de la obra Bendiciones del Ángel del Agua.
En este evento, en el que se dio cita todo el personal del TJEA, el Magistrado Presidente, quien en presídium estuvo acompañado por las Magistradas Clara Guadalupe Domínguez Suárez y Susana Sarmiento López, destacó el papel fundamental que la mujer ha tenido en el desarrollo político y social de nuestro país e hizo mención especial de los avances logrados por ellas en el ámbito del Poder Judicial.
Ejemplo de ello, dijo, es el hecho de que a partir de la Constitución de 1917, cuando la mujer mexicana, después de una intensa lucha para lograr cambios en su status jurídico y social, obtiene los derechos de igualdad y en leyes secundarias, la personalidad jurídica para firmar contratos y llevar sus propios negocios.
Al respecto comentó que en la época Cardenista, las mujeres del campo se constituyeron en ligas femeninas bajo la dirección de Doña Refugio Rangel Olmedo, quien organizó manifestaciones de la Unión de Mujeres Americanas, para solicitar al Congreso, en 1936, la modificación del artículo 37 de la Ley Electoral de Poderes Federales, que señalaba como ciudadanos solamente a los varones.
“Por Decreto de fecha 13 de julio de 1923, Don Aurelio Manrique, quien era Gobernador de San Luis Potosí, permitió la participación de las mujeres de ese Estado en las elecciones municipales. Más tarde, en 1947, el Presidente Miguel Alemán también permitió el voto de la mujer en los comicios municipales, y Adolfo Ruiz Cortines, en las nacionales en 1953, como consecuencia de la reforma constitucional por la que la mujer obtuvo la ciudadanía”, explicó el Magistrado.
En la actualidad, añadió, afortunadamente las mujeres activas en los espacios de desarrollo profesional y laboral, aumentan día a día en número y eficacia. “Este cambio en la organización social significa el rescate del sitio relegado que antes ocuparon las mujeres en nuestro país”, acotó.
Al respecto, explicó que es inminente el aumento de la participación de la mujer en la impartición de justicia, ya que es una actividad que permite la realización de sus funciones de manera cabal por su gran capacidad de análisis y sensibilidad.
El Magistrado Presidente concluyó su participación con la siguiente reflexión: “Lo jurídico está indisolublemente ligado a la emoción de lo justo y esta emoción debe inspirar el contenido normativo del derecho. Para la recta aplicación del derecho es indispensable emocionarse ante el caso concreto, sentir la solución justa, porque es la solución jurídica. Por ello, la mujer está especialmente dotada para toda actividad jurídica, su natural capacidad emocional, que culturalmente está positivamente impulsada, le da una percepción privilegiada de lo justo y de lo jurídico”. ASICh
