SUGERENCIAS Q, R. R.

Dr. J. Gilberto Gómez Maza
“Difícil atender a enfermos mentales en situación de calle: Dr. Carlos Escamilla”

Responsabilidad de Quien?

Cotidianamente en cualquier carretera, pueblo o ciudad del estado encontramos a seres humanos, que nuestra indiferencia como individuos o como sociedad “civilizada”, “filantrópica”, “cristiana”, ha convertido en piltrafas, remedos de tales. Alimentándose de sobras, exhibiendo sus vergüenzas, vistiendo andrajos y no pocas veces ni eso; deambulando sin rumbo y sin sentido; dialogando con su enajenación, respondiendo a sus instintos de conservación.Ocupando su tiempo en las manías resultado de su situación mental: recogiendo cacharros, desperdicios caseros, papeles, trapos usados, pedruscos, botellas etc.
Correteando en respuesta a agresiones verbales o físicas de los que nos consideramos sanos o que nuestra inmadurez aun no se completa.

Por décadas estas personas fueron atendidos en los hospitales psiquiátricos de nuestro vecino estado de Oaxaca, hasta hace algunos años en que el hospital de San Agustín, ubicado en el Jobo, territorio de nuestra ciudad capital, empezó a funcionar que pareció que iban a ser atendidos integralmente.

Pues si durante un tiempo así ocurrió, pero circunstancias han impedido que esa funcionalidad sea optima para la atención de esos hermanos enfermos mentales: presupuestos insuficientes, problemas laborales con los empleados, indiferencia y falta de humanidad de los parientes, quienes en muchos casos los abandonan ahí y no quieren volver a ocuparse de ellos por lo difícil que son en sus etapas de descontrol
y constituyen una carga económica y social para los usos y costumbres de nuestra sociedad neoliberal, de cuanto tienes cuanto vales.

De esta forma los pacientes son hospitalizados y tratados durante un tiempo en la unidad hospitalaria y muchos se controlan, pero no “se le puede exigir a la familia que tome responsabilidad cuando la persona ya no quiera integrarse al núcleo familiar “y se convierten al egresar en enfermos en situación de calle y ahí no hay quien se encargue de su medicación, su alimentación y de su terapia ocupacional, indispensables para mantenerse cuerdo y productivo…
.
La Srita periodista Laura.Matus en una reciente entrevista da cuenta de la opinión del C. Dr. Carlos Escamilla responsable de la Unidad de Salud Mental y Adicciones y a nosotros nos consta del esfuerzo que personal medico, de enfermería, administrativos e intendencia hacen por lograr la curación o el control de esos enfermos y efectivamente no pueden todos quedarse por siempre en la unidad, quizá únicamente los incontrolables, pero enviarlos a la calle con las indicaciones de su medicación bajo su responsabilidad es igualmente irresponsable, como el abandono de la familia y de la sociedad .

Ese abandono y retorno a la calle hace inútil el esfuerzo humano y médico de la institución, del estado y de la sociedad comprometida. Alguien tiene que asumir la responsabilidad de continuar el manejo.
Es evidente que existen varios tipos de paciente; los controlables o curables pues y los no controlables; los que tienen familias responsables amorosas y cooperadoras y los que tienen familias indiferentes y desamoradas. Los que tienen seguridad social y los que no. Los de situación económica solvente y los pobres. Los tranquilos y los agresivos. Pero tienen en común ser personas con dignidad y estar enfermos.

Las Constituciones de la república y del estado, las Leyes de Salud federal y estatal, las de Discapacitados, las de Asistencia social etc, y el sentido común hacen al estado (Gobierno) co responsable de la patria potestad en situaciones de abandono de persona y de evitar así la violación a sus Derechos Humanos como la que ocurre con estos seres humanos.
Quedarnos en el “para nosotros es muy doloroso verlos, pero locos, locos no están, sino que viven (¿?) de una diferente manera, que es doloroso para muchas personas “ (¿?)como lo declara el Dr. Escamilla y que muchos al igual que él, aunque no lo expresamos, pensamos igual y lo que es peor actuamos así… “pobrecito, esta bien loco” “ahí va el pituca, pobrecito” ES VERDADERAMENTE LAMENTABLE y vergonzoso.
Asumir que su internamiento en centro de tratamiento es violar sus derechos humanos es un pretexto pues que es mas violatorio de sus derechos, internarlos para su curación o dejarlos deambular, mal comer, mal vestir, mal dormir, pero de perritos callejeros” ¿…eso es un crimen y una muestra de deshumanización e indiferencia máximas. El no hacer nada es lavarnos las manos como sociedad.

Alguien tiene que asumir la responsabilidad.

La primera obligación del estado gobernante es garantizar la seguridad y bienestar de sus conciudadanos…

Todos en la medida de las posibilidades por el ámbito de acción que nos movemos tenemos la obligación de ser solidarios con estos seres humanos. No es posible que seamos capaces de organizar sociedades protectora de animales, que recojamos animales callejeros maltratados para tenderlos curarlos y buscarle un hogar; que cuidemos de los huevos de las tortugas, y seamos indiferentes ante la miseria humana de nuestros congéneres: imagen de Dios y su magnificencia creadora y de nuestra dignidad como personas.

Por lo anterior nos atrevemos hacer unas SUGERENCIAS Q. R. R.:

• Legislar SANCIONES para abandono de persona de parentela en primer y segundo grado
• Ampliar la capacidad del H. S. Agustín o construir UNIDAD MÉDICA ESPECIALIZADA para el tratamiento integral de enfermos mentales.
• Construir ALBERGUE de recuperación, control y estancia continuada para medicación, terapia ocupacional, y rescate de su dignidad. Atendidos por médico siquiatra, médicos generales, personal de enfermería e intendencia
• Con métodos idóneos y científicos: RESCATARLOS DE LA calle y albergarlos para su tratamiento hasta su recuperación o control.

Ha sido un sueño que esperamos se vea realizado algún día

gomezmaza@prodigy.net.mx gomezmaza@hotmail.com

¡Comparte la nota!