Solo Para Enterados

Húbert Ochoa

JUÁREZ Y SABINES

Juárez decía: El primer gobernante de una sociedad no debe tener más bandera que la ley; la felicidad común debe ser su norte, e iguales los hombres ante su presencia, como lo son ante la ley; sólo debe distinguir el mérito y la virtud para recompensarlos; al vicio y al crimen para procurar su castigo Res, non verba, en Chiapas el gobernador Juan Sabines Guerrero confirmó otra vez su profunda vocación juarista. Benito Juárez, el padre del derecho mexicano que enfrentó los peores desafíos políticos en una época anacrónica siendo una inspiración para América como lo fueron Simón Bolívar o José Cecilio del Valle, sostenía asimismo: “Como hijo del pueblo nunca podría olvidar que mi único fin debe ser siempre su mayor prosperidad”. Y lo afirmaba en una franca alusión a su responsabilidad frente a los gobernados.
Así, como hijo del pueblo, el gobernador Sabines ha cumplido con hechos, no palabras (res, non verba) la encomienda de servir a los chiapanecos con claridad y dirección entendiendo sin hipomanías que no se puede dirigir a base de impulsos de una voluntad caprichosa, sino con sujeción a las leyes, que no se pueden improvisar fortunas ni entregarse al ocio y a la disipación, sino consagrarse asiduamente al trabajo disponiéndose a vivir en la honrada medianía que proporciona la retribución que la ley señala.
La Constitución Política del Estado Siglo XXI que promulgó en días recientes el Poder Ejecutivo de Chiapas no sólo se trata de la más moderna del país, sino de la más completa porque están imbricados en ella puntos orientados al desarrollo integral y al refuerzo de la gobernabilidad.
La equidad, el impulso a los derechos humanos, el empoderamiento de la mujer, la aplicación correcta de la justicia y la inclusión de los Objetivos de Desarrollo del Milenio destacan como principios fundamentales en la nueva Constitución justo aquí en donde durante los sexenios de Absalón Castellanos Domínguez al del delincuente Pablo Salazar Mendiguchía, Chiapas enfrentó graves problemas y carencias que lo llevaron al cuarto de terapia intensiva y lo mantuvieron en coma.
Esta Constitución del Siglo XXI no es pues un documento decimonónico o de buenas intenciones. Es, eso sí, un eje contundente en la política del gobierno sabinista enderezado al combate frontal de la pobreza extrema y del cumplimiento puntual de la ley para evitar que la rapiña en las arcas públicas retorne como en los turnos de esos mandatos corrompidos por la ilegalidad y el libertinaje.
PAZ
El propio Sabines definió sin fachendas qué persigue la Constitución del Siglo XXI: “Para un gobierno cercano a su pueblo, el desarrollo es sinónimo de paz; ahí descansa el espíritu de la nueva Constitución Política de Chiapas”.
Cuando el gobernador hace deducciones tan exactas como las matemáticas o el bisturí repasa el don juarista, ya dijimos, pero va más allá porque reitera su mensaje a la sociedad chiapaneca de no permitir gandulerías o distracciones en el primerísimo y noble deber de gobernar. La letargia que zarandeó a Chiapas es un penoso asunto del pasado, de ese pasado desastroso que fomentó y solapó a un sindicato de delincuentes que afortunadamente hoy están en la cárcel.
Una entidad en plena prosperidad requería una Constitución que fortaleciera sus estructuras jurídicas, políticas y sociales pensando en todo momento en los ciudadanos. La antigualla, el sopor y la hibernación son referentes de regímenes abyectos que en el pretérito nos condujeron a la angustia al atraparnos en un remolino de conflictos, de revanchismos y de abusos gubernamentales.
Durante ocho sexenios entre gobiernos constitucionales (sólo fueron dos de éstos: los de Absalón Castellanos Domínguez y del Torquemada Salazar) e interinatos, Chiapas vivió un doloroso secuestro cerrando arbitrariamente todas las posibilidades de progreso individual y colectivo de los habitantes. En cambio se ensancharon el quebramiento de la ley, la inmunidad y los más malditos contubernios porque una pandilla de ladrones vestidos de políticos sustrajo los dineros de las arquillas propiedad de los chiapanecos. Fue una auténtica orgía de robo e impunidad.
RECONCILIACIÓN
Efectivamente la Constitución del Siglo XXI es el árbol del desarrollo. Pero sin duda es asimismo un vigoroso cigüeñal que asegura la unión y la concordia entre hermanos haciendo efectivas las letras de nuestro himno a Chiapas. Dos empresas fantásticas y primigenias se echó a cuestas el gobierno del licenciado Sabines: la primera era la reconciliación y la segunda precisamente el desarrollo de este estado antaño carcomido por la pobreza y la carroña política.
La reconciliación se consiguió pronto porque el poder se humanizó. El segundo objetivo, colosal para un estado parido del choque de dos culturas, se trabaja todos los días ya que en efecto no es una tarea que se pueda resolver con arte de magia, usando la nigromancia o la taumaturgia. El gobernador Sabines gobierna y gobierna bien motivado en la convicción republicana de Juárez, pero no es el mago que saca un conejo blanco del sombrero de copa ni el ilusionista que hace desaparecer a su hermosa y bien dotada asistente de una enorme caja de metal y envuelta en cadenas.
La aceptación que los chiapanecos han manifestado a la Constitución del Siglo XXI es un síntoma categórico de un ciclo moderno que maciza también el ejercicio de gobierno en este sexenio. Ese desempeño no es una ordalía; es el más claro paradigma de cómo se interpreta ahora la política, tal y como la promovía el gran Aristóteles.
Bienllegada pues la Reforma del Estado.
NORTES
URGE que los diputados del Congreso den un ejemplar y enérgico jalón de orejas al presidente municipal de Villa de Acala Jesús Narcía Coello, quien sin tapujos no le hace honor a su nombre. El hijo de Dios puso la otra mejilla cuando le agredieron. Narcía ha lanzado la policía a los acaleños que reprochan su política agresiva, carente de toda sensibilidad. ¿Y sabe quién anda metido detrás de este tiranillo? Nada menos que Carlos Bertoni Unda, un sujeto que tiene doctorado en agitación y que hace algunos ayeres dio cátedras de suicidio en Berriozábal. Bien borracho se colgó de una viga de su domicilio….LA diputada del PRD Rosario (Chachita) Pariente Gavito llegó ayer muy temprano a sus oficinas del Congreso. Entró a sesión; atendió a una decena de sus representados y a eso de las cuatro de la tarde comió allí mismo en su cubículo un club sándwich de atún para luego irse a varias reuniones en su distrito, en el lado oriente de Tuxtla… EN San Fernando, la tierra del chayote, también hay malestar ciudadano. Nunca las segundas vueltas han sido mejores, señala el dicho. El alcalde Juan Antonio Castillejos Castellanos no gobierna, desgobierna. De él hay una historia genial siendo diputado porque en el antro Tesomatas de Tapachula armó un aquelarre en estado de ebriedad. Le encantan las rolas de Paulina Rubio…ES TODO.

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