Sólo el 19% de lo que tiramos los mexicanos es basura

Del total de desechos que se generan en casas habitación de nuestro país, sólo el 19 por ciento puede considerarse basura, el resto es aprovechable. El 53 por ciento es materia orgánica que se pudre, susceptible de generar energía, y el 28 por ciento es materia reciclable como papel, cartón, vidrio, plásticos, hojalata y textiles, de acuerdo a un estudio realizado.
“Consideramos basura lo que no es”, afirmó la doctora en Ciencias, Cristina Cortinas de Nava, certificada en entrenamiento en Gestión de Residuos Peligrosos por el Tribunal Sueco para la Investigación y Apoyo Técnico, quien ofreció cátedra en el Módulo I “Residuos y sitios contaminados” del Diplomado en Gestión Ambiental que ofrece la Dirección General de Investigación y Posgrado de la UNACH.
De acuerdo al diagnóstico realizado por la Sedesol, en el marco del Programa Nacional para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos 2009-2012, el 53 por ciento de nuestra “basura” es orgánica, se pudre y puede generar energía, puede utilizarse para mejorar la calidad del suelo mediante la realización de composta. El 28 por ciento es potencialmente reciclable como el papel y cartón (14%), vidrio (6%), plásticos (4%), hojalata (3%) y textiles (1%). El 19 por ciento restante corresponde a la madera, cuero, hule, trapo y fibras diversas.
La especialista afirmó que existe un problema grave en nuestro país por falta de conocimiento y tratamiento de los desechos, pues todo lo amontonamos en tiraderos sanitarios al aire libre, que contaminan los mantos freáticos y el aire. Cuando podrían diseñarse rellenos sanitarios modulares, por celdas donde colocar materiales que por el momento no sabemos cómo manejar pero que podrían convertirse en minas del futuro.
“Cerramos los ojos ante el destino de la basura que generamos en casa. Seguramente se va a un tiradero y está contaminando los cuerpos de agua, está afectando la calidad del aire, que se incendia y genera substancias cancerígenas, mientras dormimos tranquilos, sin hacer ningún esfuerzo por reducir, reusar ni reciclar”, criticó la investigadora.
En un estado como Chiapas, que no cuenta con tanta industria, es posible que la basura orgánica sea en mayor proporción; tan sólo el estiércol de ganado porcino y ovino puede convertirse en biogás y generar combustible. En los países desarrollados “transformar la basura en energía” es una práctica, comenta la doctora en Ciencias por la Universidad de París.
La Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos de nuestro país, aprobada en 2004, establece que cada estado y cada municipio debe hacer un plan de manejo de la basura, es decir su propio diagnóstico básico para saber qué volumen de desechos genera, cuál es la composición y cuáles son los grandes generadores.
Sin embargo, existe aún mucho desconocimiento en torno al tema, es por eso, dijo la especialista, la capacitación del personal de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de la universidad es un primer paso muy importante, pues a partir de ahí se puede difundir el conocimiento que permita aplicarlo y modificar nuestros hábitos para generar una nueva cultura ambientalista.
La doctora Cortinas de Nava colaboró en la elaboración de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos y otros ordenamientos jurídicos en la materia, y actualmente es consultora independiente y presidenta de la Red Queretana de Manejo de Residuos A.C. ASICh

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