Estamos como empezamos en la discusión de reformas.
Daniel Flores Meneses
danfm@hotmail.com
El Presidente Felipe Calderón, parece tomar las cosas con calma en un ambiente altamente dominado por sus adversarios en los medios, y su intención de reformar el status de PEMEX, ha resultado para él un verdadero escollo amén de los otros problemas que lo hacen ver como un presidente que no encuentra el hilo conductor de su gobierno. Los análisis hasta ahora caminan por este sendero, esto ha obligado al Presidente a señalar que seguirá enfrentando la adversidad. Dijo en Acapulco que su gobierno no se ha quedado cruzado de brazos y ha enfrentado los problemas:
“No hemos sucumbido a la tentación de eludir los problemas ni desafíos que enfrenta la Nación. No nos hemos quedado cruzados de brazos para evitar los costos políticos”.
Los analistas políticos tienen sin embargo una apreciación diferente al de Felipe Calderón y no han cejado en señalar que la actitud de Calderón ante los problemas está llevando al país a una degradación política, moral y social; en una afirmación de René Delgado en Reforma asegura que cada semana resurge algún problema o conflicto larvado mucho tiempo atrás.
Otro de los analistas de este Diario Jaime Sánchez Sussarrey también da cuenta de su visión y remarca lo expresado por Delgado:
¿Cómo describir la situación política actual? Como vergonzosa, indignante, oscurantista, estúpida, hipócrita, bananera, preocupante y, al final, aterrante. ¿No son acaso demasiados adjetivos calificativos? ¿Se justifican de verdad? Por desgracia son justos, definen a la perfección lo que hoy está pasando y se podrían completar con otros igualmente severos.
El analista se refiere a una serie de acontecimientos que hacen pensar en el reciclaje de los problemas no atendidos, como son el caso del “cochinero”perredista, La decisión del Gobernador de Jalisco Emilio González Márquez, de donar 90 millones de pesos al Cardenal Sandoval para la construcción del santuario de los Mártires, fortaleciendo a una sola iglesia y la falta de una claridad en el debate sobre la reforma energética, ponen al Presidente en un predicamento.
La reforma energética en donde la actuación del Presidente Calderón ha sido errática, Sánchez Sussarrey lo califica de “estúpida”.
“El primer error fue nombrar a Juan Camilo Mouriño secretario de Gobernación sin haber revisado a fondo su expediente. El segundo fue no haberlo retirado del cargo para evitar suspicacias y conjurar de una vez por todas los ataques de López Obrador en ese flanco. El tercero ha sido la tardanza con la que presentó el diagnóstico sobre el estado de Pemex. A lo largo de estos meses el “debate” se ha polarizado en torno a la privatización o no del petróleo y se ha alimentado de cifras, tesis y datos confusos. Puede ser que no todo esté perdido, pero si el gobierno no es capaz de armar y difundir información veraz, que fomente una discusión racional y fundamentada, no habrá nada que hacer”.
De acuerdo a los análisis de esta primera semana de Abril, el PRI, con Manlio Fabio Beltrones como cabeza ha sacado raja de la situación al tomar una actitud de negociación en lo oscurito y su exigencia de que sea el Presidente quien presente la iniciativa de reforma y asuma el costo político, señala claramente que el PRI votará en contra.
Lo cierto es que los análisis parecen ser coincidentes en la pasividad del Presidente para asumir su responsabilidad. De acuerdo a Enrique Krause, “sufrimos una petrolización mediática.
“Cientos, quizá miles de declaraciones, artículos y discursos han caído sobre nosotros, volviendo confuso y casi indescifrable un tema de por sí complejo. Junto a los spots banales que promueven la “búsqueda del tesoro”, hemos tenido que resguardarnos de los enfebrecidos llamados a una defensa “pacífica” del petróleo, dirigida por comandos y brigadas que amenazan con secuestrar edificios públicos y bloquear aeropuertos y carreteras. Nadie ha dialogado con nadie. Pero en los últimos días han aparecido señales de tregua. Asoma una vaga posibilidad de que el ruido ensordecedor pueda convertirse en un concierto ordenado”.
Ahora todos están esperando que se abra el debate como una respuesta irrefutable a quienes creen en la razón de la fuerza sobre la fuerza de la razón. Los legisladores deben de informar como se está organizando éste, porque al final de cuentas todos tenemos intereses en PEMEX y el derecho de conocer como vamos a discutirlo.
El Presidente ha echado mano de su partido para apoyarse en esta situación, el partido azul. Así el dirigente Nacional Germán Martinez, ha sido claro en este sentido al hablar ante los consejeros nacionales al señalar que el PAN defenderá la iniciativa de reforma a PEMEX ante cualquier intento de bloqueo del Congreso.
“No vamos a permitir que ningún iluminado decida el orden del día de las sesiones del Congreso mexicano. (..) El Congreso no se sustituye, no se subroga, ni se permuta por aclamaciones callejeras”.
Por ahora, lo cierto, dicen es que el reparto de la película energética de México, la está encabezando Andrés Manuel López Obrador que está obligando a todos los demás actores a confundirse
Hasta ahora, no hay discusión, sino intentos de armarla, por lo tanto no se ha encontrado nada ni a nadie que desacredite la estrategia del tabasqueño. El debate, si es que lo hay se da pero sobre el pasado petrolero, pero no en lo que actualmente necesita el País de esta industria.
El analista del CIDE Luis Rubio, dice por ejemplo que, “el problema de Pemex, todos lo sabemos, no es económico. Con toda su ineficiencia, corrupción y desperdicio, la empresa genera ríos de dinero. El problema del sector petrolero del país es que no existe una concepción integral de industria, ni una actitud abierta a reconocer las formas en que el mundo del petróleo y la energía han ido evolucionando en las últimas décadas hasta convertirse en sector central del desarrollo económico de los países productores. Antes bien, en nuestro entorno político predominan los intereses particulares y las salidas fáciles para evitar decisiones difíciles. En adición a esto, para prevenir que se lleven a cabo discusiones serias sobre el tema se nutren mitos y más mitos, que no hacen sino alimentar la ignorancia y mantener el statu quo que, no sobra decir, sólo beneficia a unos cuantos”.
En medio de esta polarización, hay que admitirlo, dicen algunos, el PAN se ha mostrado con el Presidente como un partido solidario, como debe de serlo, a tal grado que el albiazul ha señalado la teoría y lo ha echado al vuelo, de que el petróleo no se privatizará pero buscarán que la iniciativa permita la contratación de empresas que a su vez permitan acceso a la tecnología para aprovechar al máximo los recursos.
Los estrategas políticos de Los Pinos y del PAN, tienen pues ya un plan bien establecido y a eso se debe, dicen algunos politólogos, que el Presidente Calderón esté confiado.
Salvador García Soto, dice en El Universal, que en las próximas horas se dará el toque final a la famosísima reforma y será la base de la iniciativa que tendrá al Senado como cámara de origen.
El grupo pesado en materia energética se ha reunido en los últimos días con este fin y mientras está leyendo este SAS, seguramente haya sido presentada, si es que otra cosa no sucede ante el Senado por la bancada panista y podrían ser los Senadores Ruben Camarillo y Gustavo Madero, quienes aparecieran como los promotores de la propuesta que permitiría las asociaciones entre PEMEX y empresas privadas para la exploración y extracción de petróleo en las aguas profundas del golfo de México.
Mientras una lucha se libra en el Congreso y Los Pinos, los intelectuales mantiene encendida la llama de la discusión y la postura de éstos es fácil y entendible, que se abra a la discusión las reformas y que se conozca a fondo la verdad sobre estos cambios que se pretenden.
Por ahora dicen no se ha dado una discusión a nivel nacional, apenas se ha comenzado a armar esta posibilidad, por lo tanto es un proyecto pero no nacional, como señalara claramente Lorenzo Meyer, otro investigador, que está seguro que por ahora el gobierno, ni el Congreso han logrado establecer.
“Para que una visión de futuro sea nacional debe ser capaz de despertar la imaginación no sólo de la minoría dirigente sino desbordarse hasta alcanzar a la imaginación de la mayoría. De lo contrario, se estará frente a otra cosa: la maquinación de un grupo. Ése fue el caso del proyecto oligárquico del Porfiriato y quizá sea también el del gobierno de Felipe Calderón….La propuesta del gobierno para cambiar el marco legal de la actividad petrolera ya debió de haber sido presentada, pero justamente por carecer de apoyo social sólido y de haber despertado la oposición de sectores nacionalistas, el gobierno y su partido apenas si se atrevieron a hacer público un diagnóstico donde se sugiere que Pemex requiere con urgencia de cambios y de ayuda, pero nada más.Aunque el gobierno apenas si ha esbozado sus planes para el futuro del petróleo mexicano, es de suponer que ya ha elaborado un plan con metas específicas para hacer de esa gran riqueza natural no renovable el cimiento material de un México donde las grandes concentraciones de capital privado, nacional y externo, sean los ejes del desarrollo de una estructura de poder que le permita a la derecha mantenerse y solidificarse como la fuerza dominante en el largo plazo. Y el petróleo es uno de los mejores medios para lograr la utopía conservadora”.
El horno mexicano no está para bollos, México necesita crecer pero no hay concenso para definirle rumbo, si antes el crecimiento se medía con los ferrocarriles, hoy hay muchos catalizadores pero rojos y colorados, han decidido que el petróleo es el que tiene el papel principal.
Así se ha dado pues el manejo de esta discusión sin ton ni son. Nada hay de seguro y la especulación sigue siendo la principal manera de ver el futuro inmediato de México.
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