SEMÁFORO

GRUPOS PARAMILITAR Y DE CHOQUE OFRECEN APOYO A FAMILIAS DESPLAZADAS DE “YALTZI 3 LAGUNAS”, CHIAPAS.
Pánico entre pobladores. Mucha gente podría morir.
*** EMPIEZA A CAER EL TEATRO DE ISABEL MIRANDA DE WALLACE.

Exal Baltazar Juan Avila
VERDE.

Desde hace cinco años 33 personas de distintas edades, integrantes de siete familias, tomaron la decisión de cambiar de religión convirtiéndose al cristianismo, distinta a la que la mayoría de la población del ejido “Yaltzi 3 lagunas” del municipio de Comitán del estado de Chiapas, practica desde la conquista por usos y costumbres, la fe católica.
Con esta decisión, las familias hacen uso de su derecho constitucional enmarcado en el artículo 19: “Se garantiza la libertad de cultos. Toda persona tiene derecho a profesar libremente su religión y a difundirla en forma individual o colectiva. Todas las confesiones religiosas e iglesias son igualmente libres ante la ley.”
Artículo 24. “Esta libertad incluye el derecho de participar, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, en las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley.”
AMARILLO.
Integrantes de 7 familias originarias del ejido “Yaltzi 3 lagunas” del municipio de Comitán del estado de Chiapas; hace dos años fueron despojados de sus casas y de sus parcelas por un grupo de personas del mismo ejido que encabezan los hermanos Timoteo, Humberto y Emilio de apellido Martínez Pérez; José Pablo Martínez Aguilar, Armando Martínez Ocampo e Isabel Pérez Martínez, conocidos caciques de esa región; los que influyen sobre decisiones de los Comités Directivas Ejidales como lo hicieron en el año 2017, con quienes estuvieron al frente como autoridades de la comunidad: José Primitivo Hernández Aguilar, Isidro Aguilar Martínez, José Marcos Martínez Pérez, Nazario Pérez, Hilario Hernández Solórzano, Abel Jiménez y Deyfilio Aguilar Solórzano, los que de forma cobarde actuaron en contra de esas familias.
A mediados del año 2017, dado a su precaria economía; se negaron a cooperar para la gasolina de un sacerdote que llego a oficiar una misa a la comunidad. Esto basto para que les quitaran el servicio de energía eléctrica y el suministro del vital líquido, agua.
A partir de ahí se acentuaron las hostilidades en contra de las familias afectadas por cuestión de ideología religiosa, sufriendo insultos, humillaciones, discriminación, cárcel, hambre, daños materiales en sus parcelas y en sus domicilios, robo de sus cosechas, entre otras cosas aberrantes como el privar de su libertad a los integrantes de las siete familias, sin importar hubieran lactantes, menores de edad, mujeres y enfermos; los que encerraron con candados y fuertes cadenas en sus propias viviendas sin dotarlos de agua y alimentos, o permitirles salir en búsqueda de estos; bajo una estricta vigilancia las 24 horas del día con gente armada y dispuesta a acribillarlos a balazos si alguien se atrevía a asomarse por cualquier orificio.
Después de cinco días secuestrados, fueron liberados, pero conforme iban saliendo, débiles, enfermos, con graves síntomas de deshidratación y afectados psicológicamente por el trauma sufridos; eran golpeados brutalmente y corridos de la comunidad bajo amenaza de que si se atrevían a regresar, serian amarrados y quemados vivos.
En la primera semana del mes de febrero de este año (2019), el padre de Brijido Martínez Rodríguez, falleció. Al intentar darle el último adiós a su señor padre, Brijido fue interceptado a la entrada de la comunidad por un grupo de personas armadas, estando al frente los hermanos Martínez Pérez (Timoteo, Humberto y Emilio) los cuales impidieron su paso.
Con la esperanza de encontrar justicia y regresar a la comunidad que los vio nacer, han acudido a las autoridades municipales, estatales y federales; recibiendo como respuesta una total indiferencia. El Fiscal local a cargo de Rogelio Estrada, la hizo de “tío Lolo”. El ex presidente municipal, Mario Guillen, en búsqueda de su reelección, convino con los católicos, de no permitir que las siete familias cristianas regresaran al ejido “Yaltzi 3 lagunas”, municipio de Comitán, Chiapas. Sin haber ganado, les está cumpliendo.
Ante el temor de que puedan sufrir algún atentado en su contra, el de cualquiera de sus familiares o en sus bienes; las familias despojadas denuncian públicamente y hacen responsables a los hermanos Timoteo, Humberto y Emilio de apellido Martínez Pérez; José Pablo Martínez Aguilar, Armando Martínez Ocampo, Isabel Pérez Martínez, José Primitivo Hernández Aguilar, Isidro Aguilar Martínez, José Marcos Martínez Pérez, Nazario Pérez, Hilario Hernández Solórzano, Abel Jiménez y Deyfilio Aguilar Solórzano.
ROJO.
Ante la desesperación, las injusticias, el sufrimiento, sus cartas, mensajes en redes sociales y sus oraciones, han tenido varias propuestas de grupos paramilitares, de choque… ¡entre otros!
Estos grupos podrían hacer acto de presencia en cualquier momento y apoderarse del territorio que ocupa el ejido, el cual resulta una zona clave para la delincuencia organizada que hay en Chiapas.
Para quienes se han enterado de las atrocidades cometidas en contra de estas familias, consideran justicia divina, aunque los causantes de todo lo que pueda suceder en ese lugar, sea este grupo enlistado al inicio de la presente columna los cuales tendrán que afrontar las consecuencias que su prepotencia y maldad ha provocado, por lo que podrían perder la vida gente inocente, gente que llevada por sus impulsos se unieron a los caciques o por que los une un lazo familiar.
Sea lo que sea, el problema existe y no hay que esperar a que haya hechos de sangre para entonces tomar medidas como ha sucedido en otros municipios del estado de Chiapas en los cuales el gobierno no ha podido solucionar los conflictos internos que inician con pequeñas diferencias y que se acrecientan con el tiempo.
SEMÁFORO DESCOMPUESTO.
EMPIEZA A CAER EL TEATRO DE ISABEL MIRANDA DE WALLACE.
Esta semana compareció ante la Fiscalía General de la Republica (FGR) en la Ciudad de México, Carlos León Miranda, quien dijo ante la representante judicial, ser el padre biológico de Hugo Alberto León Miranda; aquel jovencito de quien se presume, de acuerdo a las declaraciones de su madre, Isabel Miranda de Wallace; fue secuestrado, asesinado y desmembrado en el año 2005, sin embargo nunca aparecieron los restos, pero eso sí, Isabel Miranda hizo creer a muchos que había descubierto a los culpables: primero fue detenida Juana Hilda González Lomelí, fue torturada y abusada sexualmente por parte de los policías Braulio Robles Zúñiga y Fermín Ubaldo Cruz. Ante el sometimiento la obligaron a incriminar a Brenda Quevedo Cruz, César Freyre Morales, Albert y Tony Castillo Cruz, Jael Malangón Uscanga y a Jacobo Tagle Dobín; estos fueron detenidos por Isabel y su hermano Roberto Miranda, acompañados de los ministeriales de SIEDO-PGR.
Todo un drama novelesco de acción, suspenso y terror se fue entretejiendo alrededor del caso Hugo Alberto Wallace Miranda, a quien a través del tiempo le han descubierto tres identidades fabricadas por su madre.
Revistas, periódicos, y muchos medios de comunicación hemos escrito sobre el tema y seguido de cerca el desenvolvimiento de esta red de corrupción, tortura, muerte, tráfico de influencias y una infinidad de hilos entretejidos por la actriz principal: Isabel Miranda Torres de Wallace.
La comparecencia de don Carlos ante la FGR viene a desenredar otros hilos de la madeja, quien tuvo que guardar silencio por casi 14 años por el temor de que le pudieran matar otro hijo como el que falleciera en un accidente de carretera de forma sospechosa un año antes de la desaparición de Hugo. La decisión de compadecer es porque considera injusto, personas inocentes estén en la cárcel purgando una condena dictada arbitrariamente.
Es necesario que la Fiscalía proporcione seguridad a don Carlos antes de que este, pueda sufrir algún accidente o enfermedad provocados con la intensión de silenciar su testimonio clave para el avance de estas investigaciones y los inculpados continúen en prisión por culpa de una mujer enferma de poder y riqueza: Isabel Miranda de Wallace.

Denuncias y comentarios: periodistaexal2015@hotmail.com Cel. y Whats 962 10 80 934

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