Cosme Vázquez /ASICh
Para lograr un mejor sistema de procuración de justicia en México hay que reeducar a los ministerios públicos, actualizarlos con la teoría del delito, principalmente, para poder llegar a resolver casos penales difíciles como los que cada vez se presentan por la misma dinámica de la sociedad, señaló el investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Enrique Díaz Aranda. Consultado al término de la conferencia “Cómo resolver casos penales difíciles aplicando la teoría del delito”, que dio al personal del Poder Judicial del Estado de Chiapas, enfático dijo que no con reformas penales como se logrará un mejor sistema de procuración de justicia; ni es cuestión de penalidades sino la aplicación real de las penas y criterios del que aplica la ley para saber con certidumbre como aplicarla.
Señaló que si los ministerios públicos dominaran más la teoría del delito sabrían más como se resuelven los casos, qué deben acreditar y qué pruebas deben aportarle al juez para poder sostener las acusaciones cuando llegan a tratar de consignar o solicitar una orden de aprehensión.
Anotó que para contar con un mejor sistema de procuración de justicia no se requiere de reformas sobre reformas, hay que dejar la constitución en paz, en tanto hay que impulsar la capacitación para trasmitir conocimientos que permitan encontrar elementos de peso para la incriminación.
Reconoció que se realizan ya esfuerzos a nivel federal y local, tratando de capacitar pero hace falta mucho por avanzar, lo cual se evidencia en diferentes casos donde el MP no sabe lo que busca no cómo probar el cuerpo del delito y cómo obtener una acusación sólida.
Pero, hasta ahora se sigue teniendo personas inocentes en las cárceles y criminales sueltos; muchas personas sin haber cometido un delito están presas por falsas imputaciones, integración de averiguación deficiente o porque simple y sencillamente no se tiene conocimiento de la teoría del delito.
Además, la literatura mexicana del derecho penal, la mayoría son libros que fueron escritos en 1940 o 1950, por lo que aunque fueron buenos en su tiempo hoy no nos ayudan a resolver casos penales difíciles, como el de la guardería ABC de Sonora, la discoteque el Lobombo o el New the by, el Chapo Guzmán.
Indicó que el sistema de procuración de justicia queda al descubierto en su deficiencia con casos como el de la niña Paolete, donde uno puede ver que ni siquiera lo más elemental se domina; no podemos esclarecer qué pasó, como tampoco se ha podido esclarecer qué fue lo que pasó en el caso de Diego Santoy y Erika Curt, los jóvenes de Monterrey, o quién mató al joven Martí; o como no se ha podido esclarecer qué pasó con el desaparecido Muñoz Rocha.
En tanto, el problema es que muchos de los servidores públicos piensa que por el hecho de estar mucho tiempo en una función ya por eso saben, pero no es así porque aunque hayan resueltos muchos casos no significa que lo hayan hecho bien.
Ante la necesidad de literatura en derecho penal, ha dedicado años de su vida estudiando e investigando en Europa casos que ayudarían a resolver casos penales que se presentan en México, y ahora vende sus libros, tal como lo hizo al final de su conferencia, donde se dio a la tarea de autografiarlos, inclusive.
De igual manera, apuntó que poco se invierte en capacitación, más se ha hecho en equipamiento y tecnologías modernas, pero aunque esto ayuda mucho, de nada sirve si no se tiene un grupo de ministerios públicos que dirijan a los policías diciéndoles qué quieren que se investigue. ASICh
