Por: Mario Enrique Carbonell (MEC).
Tocó el turno en el debate en el Senado sobre la reforma energética al tema “Tecnología e investigación científica en el campo petrolero”, en donde expertos analistas en la materia,e investigadores, condenaron unánimemente la privatización del petróleo porque denunciaron “tendría repercusiones negativas en la investigación y desarrollo tecnológico”.
Además, condenaron la campaña sobre el tesoro escondido en el fondo del mar.
Para Nicolás Domínguez Vergara, en la iniciativa calderonista, se ignora que hay diversos escenarios de exploración y explotación. El Jefe del departamento de Sistemas de la Universidad Autónoma Metropolitana, reabriría el fuego más tarde contra el enemigo (distraído sembrando arbolitos en su tierra. Y como dijo Napoleón… “No los distraigan, se están equivocando”), retomando el asunto tan refutado como “choteado” sobre los “tesoritos escondidos en el fondo del Golfo de México”; y en esa misma línea, criticar las falaces versiones del ejecutivo sobre lo alarmante de no incursionar en la exploración y explotación en aguas profundas.
Por el lado contrario (de los piratas, corsarios y filibusteros) se argumentó, como lo hizo Leopoldo Rodríguez Sánchez, quien advirtió que “llegarán- los piratas transnacionales- antes a la cita “…(¿al botín?). O esa otra embajada, de que “es absurdo querer hacer todo a la vez por nosotros mismos”. Desafortunada declaración antinacionalista, que denota además, la falta de confianza y credibilidad de los valores y capacidades que poseemos los mexicanos; así como un desconocimiento absoluto de nuestra historia, forjada por mexicanos patriotas, desde la guerra de Independencia, el movimiento de Reforma, la Revolución Mexicana, hasta la Expropiación Petrolera del General Lázaro Cárdenas del Río. Movimientos respaldados por el pueblo mismo, que sacrificaron sus vidas para abolir la esclavitud y la sujeción a que nos han sometido los extranjeros, que siempre han sojuzgado, explotado y empobrecido a los mexicanos, los que luchamos por seguir siendo libres y soberanos, dueños de nuestro patrimonio y riqueza nacional.
En dicho debate, habló el titular del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), de nombre Heber Cinco Ley, el que por lo que dijo, en el organismo que administra…¡su ley no vale un cinco!, pues irresponsablemente aduló y avaló al ejecutivo y sus iniciativas, arguyendo que “favorecerían la gestión tecnológica”. Pero además, aseguró que el instituto cuenta con suficientes recursos para la investigación (sic).
No contaban con que la presidenta de la Academia Mexicana de Ciencias, Rosaura Ruíz le desmintiera las cuentas alegres, al refutarle que el ejecutivo no destinará suficiente presupuesto para ese rubro, ya que un 0.3 % del PIB es insuficiente, por lo que se debe pedir-dijo- al Congreso de la Unión, duplique el porcentaje para el próximo año.
Una de las conclusiones del 16° Foro, fue el señalar carencias en el proyecto del ejecutivo, ya que los especialistas coincidieron en la necesidad de apostarle a la tecnología, como clave para apuntalar el sector petrolero; y apremiaron a desarrollar la ciencia en pro de Pemex (Periódico Excélsior 4 de julio).
Ya en el 17° Foro, del martes 8 de julio, los especialistas criticaron la corrupción en Pemex, pero evitaron abordar seriamente la corrupción que priva en la empresa estatal por el lado del sindicato; ya no se diga por el lado oscuro de sus contlapaches, los directivos. Podredumbre e inmoralidad sindical en la que destaca el silencio compinche –sobre la privatización- que hacen los dirigentes charros, aliados sempiternos del PRI, y ahora cofrades de la derecha. Al respecto aclaro, preciso y distingo, que los trabajadores sindicalizados, e incluso de muchos de los de confianza, me merecen todo mi respeto, por ser ellos el bastión y pilares que sostienen a la parestatal. A ellos si les reconocemos sus valiosas aportaciones, las que con su honesto trabajo contribuyen a la prosperidad y el desarrollo de nuestro país. A ellos insisto, todo nuestro reconocimiento y solidaridad; los que muchas veces desempeñan puestos, que por los vicios de la propia administración que viven de años, tengan que desempeñar labores impropias y ajenas a su preparación; como son los casos en los que por ejemplo, existen médicos que ocupan la plazas y las tareas de camilleros; o bien, profesionistas diversos, como ingenieros en sistemas y en telecomunicaciones, o ingenieros civiles, o industriales, con plazas de intendentes, afanadores, veladores, etc.
De otro especialista como Gonzalo Martínez Corbalá, lo más destacado fue su postura en defensa de la soberanía nacional y en contra de la pérdida de control por parte de Pemex. Por su parte Manuel Camacho Solís, nos sorprendió al expresar que ¡es posible un acuerdo, si se cancela la pretensión privatizadora! …(me extraña que siendo araña….). Esto es una ingenuidad más, ahora por parte de mi colega generacional de la Facultad de Economía de la UNAM; ya que su propuesta fue lógicamente rechazada de inmediato por el partido – cada vez más “espinado” en dos- del PAN; ya que no tiene la más remota posibilidad de construír acuerdos nacionales con los de la derecha privatizadora. Y menos, creo yo, ante las posturas “rabiosas” llenas de palabrería hueca, al mejor estilo berborreíco y leguleyo de Fernández de Cevallos, por parte de Juan José Rodríguez Prats, quien aprovechó la ocasión- al ponérsele de pechito Camacho- para denostarlo, insultarlo y tratar de descalificarlo con argucias fáciles y fuera de contexto, al atacarlo vilmente de manera personal por los antecedentes priístas-salinistas y como jefe del D.F.
Aunque la propuesta antes citada, haya sido a nombre del FAP: todavía no entiendo el por qué intentar llevar a acabo negociaciones con la derecha reformista y privatizadora, mismo que ahora se encuentra muy desesperada y preocupada, como lo demuestran las desgañitadas declaraciones de su dirigente Germán Martínez, quien erróneamente se ufana al gritonear que ¡los azules están ganando los debates en el Senado! O que,…¡La reforma de Pemex es una realidad”. Y tantas declaracionitis de parte de sus partidarios, como la del director de Pemex, Reyes “Herrores” quien se aventura a afirmar que… ¡está muy cerca…bla,bla,bla…..!
No le veo el caso de tratar de negociar una decisión tan importante y trascendente como lo es la Consulta Ciudadana, ya que representa un ejercicio democrático y de civilidad garantizado en la propia Constitución de la República; y más ahora tratándose de escuchar la voz y la opinión del pueblo siempre ignorado, acerca del patrimonio nacional que representa el petróleo para los mexicanos, ante el peligro inminente de su privatización en manos de extranjeros transnacionales …¡hijos del popote!. Y más aún, al tiempo en que se tiene una conciencia nacional acerca de este proceso privatizador que violaría la Carta Magna, y con éllo todo el estado de derecho, para favorecer a unos cuantos privilegiados del poder y del dinero. Y más ahora, que con base en encuestas de diversas empresas, han sondeado a la opinión pública, y que ésta se ha manifestado mayoritariamente en contra de la medida entreguista y antipatriótica. Y sobretodo ahora que el propio ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, como lo acaba de advertir: “Fracasa el proyecto para privatizar Pemex”. Y al confirmar que “El gobierno está moralmente derrotado”. (La Jornada 9 de julio).Y primordialmente ahora, que el movimiento que encabeza Andrés Manuel López Obrador “Presidente legítimo de México”, está más firme, creciente y esperanzador que nunca.
Finalmente, es necesario resaltar que los diarios nacionales y locales dedican cada vez menos espacio e interés por lo que sucede en los debates – cosa que no sucede afortunadamente AQUÍ Y AHORA – , así como en los medios electrónicos, básicamente por el duopolio televisivo Televisa, y T. V. Azteca (con el 95% de “tele-incautentes”), los que el día de ayer dedicaron solamente ¡un minuto de transmisión!
