Risaterapia en hospital de especialidades pediátricas

Inspirados en el inventor de la risaterapia con fines médicos y terapéuticos, y el responsable de la inclusión de ésta en la medicina moderna, Hunter “Patch” Adams, un grupo de 21 Médicos de la Risa Chiapanecos cautivaron a los niños que se encuentran internados en el Hospital de Especialidades Pediátricas.Esta Primera Generación de Médicos de la Risa denominados Constelación Parachicos, comenzó la sesión de Risaterapia, con ejercicios de animación entre miembros de la agrupación y familiares de pacientes quienes aguardaban en los pasillos, salas de espera y entrada del Hospital de Especialidades Pediátricas para posteriormente trasladarse a las áreas de hospitalización en donde los pequeños los recibieron con mucho ánimo.

“Es malo estar triste y enfermo y si nos hacen reír nos sentimos bien y nos da ánimos para curarnos, aseguró uno de los menores quienes fueron visitados por los integrantes de la Constelación de Médicos de la Risa “Parachicos”.

Con ánimo, muchas sonrisas, juegos, magia y fantasía, los médicos de la risa visitaron a cada uno de los niños hospitalizados a quienes en muchos casos el rostro pintado, las muecas, los ademanes hacen olvidar su enfermedad y reanima para seguir adelante.

“Nos van hacer reír” dijo otro menor quien con un rostro de felicidad recibía a los médicos de la risa en el área de hospitalización escolares sí fue la repuesta del doctor “Fiu-Fiu”, quien con otra sonrisa le daba el sí.

“No sólo con la medicina tradicional, sino también con apapachos, con sonrisas, con alegría podemos ayudar a curar”. Tenemos en Patch Adam a nuestro mejor inspirador, pues el llevó alegría y se dio cuenta de que la alegaría podía sobrellevar su enfermedad de mejor manera, aseguró la doctora Corazón una de los 21 médicos certificados de la risa.

El doctor “Fiu-Fiu”, no puedo detener la enfermedad pero si podemos contribuir a que los niños afronten su enfermedad con una sonrisa, Cuando arrancamos una sonrisa volvemos a vivir.

“Las sonrisas nos llenan. Cundo un niño sonríe esparce felicidad. El enfermo si sonríe también nos hace sonreír”, aseguró.

Emocionados los médicos de la risa y, desde luego, los niños finalmente lograron, ambos, el mejor regalo: la sonrisa sincera. ASICh

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