Milena Mollinedo /ASICh
Ixcán, Ocosingo, Chiapas.- Empresarios chiapanecos pasarán a ser los dueños del centr turístico Ixcan, mediante un pago anual a la comunidad de 50 mil pesos, por el sitio donde la Secretaría de Turismo estatal invirtió 5 millones de pesos. Esta determinación ha dividido a la comunidad; por un lado, la asamblea que aprobó rentarlo por tiempo indefinido por una cantidad de 50 mil pesos anuales, mismo que se empezarán a pagar después de los dos primeros años de su reparación y funcionamiento.
Por otra parte, está la cooperativa Sac Bahlan, conformada por una veintena de socios promotores del centro turístico, que opone resistencia.
“Estamos inconformes porque la ambición de ganar dinero sin trabajar nos está perjudicando, como ejidatarios nos corresponde trabajar, como ejidatarios nos corresponde manejarlo, como ejidatarios nos corresponde ser los dueños y ahora resulta que lo están privatizando sin nuestro consentimiento, señaló Oscar Morales Álvarez, Presidente de la Sociedad Cooperativa Sac Bahlan.
Hizo un llamado al gobierno del estado que se lleve a cabo una revisión y peritaje de las condiciones del edificio con la finalidad de que sea reparado para ponerlo en funcionamiento en beneficio de la comunidad y no de la iniciativa privada.
El centro turístico consistente en un hotel de 3 pisos con 18 habitaciones, fue construido hace tres años por la Secretaría de Turismo de Chiapas y nunca ha funcionado ya que desde el principio presentaba desperfectos, por lo que hoy está inservible y abandonado.
Esta situación llevó a la comunidad a buscar alternativas de solución, por lo que en asamblea, por mayoría de votos, decidieron aceptar la propuesta de empresarios interesados en su reactivación prevista para el presente año.
Meses antes de aceptar la propuesta de empresarios chiapanecos, algunos ejidatarios querían que se derribara el hotel para convertir esa área en potrero ya que consideraban que aportaría más beneficios que el turismo.
El edificio construido con materiales de concreto, madera, fierro, lámina y palma, prácticamente se vino abajo, porque está edificado con materiales de pésima calidad, por eso ahora, presenta daños, como agrietamientos y filtración del agua en toda la estructura.
El proyecto fue diseñado por el arquitecto Thoshiro Culebro y ejecutado por la constructora Ramos Álvarez a solicitud de la Secretaría de Turismo, en la recta final de la administración del exgobernador Pablo Salazar Mendiguchía.
Algunos de los aspectos detectados: filtración de agua en las terrazas del primer y segundo piso y en el techo del tercer piso; deterioro de láminas y palmas colocadas en el techo del tercer piso; escurrimiento y caída de agua de los pisos superiores inundando las habitaciones, cocina, área de recepción, terraza y la bodega; en tanto que, los baños, todos con calentadores, no cuentan con impermeabilizantes en sus paredes y pisos
Al respecto, el Presidente de la Sociedad Cooperativa Sac Bahlan, Oscar Morales Álvarez afirmó que desde que inició la obra empezaron a observarse filtraciones y agrietamientos.
“Nos lo entregaron en los últimos meses de la época de seca y en la primera temporada de lluvia todo se vino abajo, así que ya no nos dio tiempo de usarlo; Ellos sabían que estaba mal y aún así siguieron trabajando. Nosotros dijimos que el hotel se convertiría en una laguna y así resultó”, reclamó.
Indicó que a partir de los primeros reportes de la mala construcción, enviados del exsecretario de Turismo, Ricardo Lecumberry, viajaban constantemente a la zona solo a tomar fotos “y decían que ya lo iban a arreglar, que no había porque preocuparse, pero hasta hoy nadie nos ha hecho caso”, señaló Morales Álvarez.
Por su parte, el Presidente del Comisariado Ejidal, Facundo Pérez Velasco, pidió una exhaustiva investigación para deslindar responsabilidades y se explique a qué bolsillos fueron a dar los más de 5 millones de pesos de esta inversión.
“A costa del pueblo de Ixcán, estos malos funcionarios se llenaron la bolsa, nos vieron la cara y nos dieron una obra mal hecha; utilizaron el material más barato, por eso se observan láminas agujeradas, maderas podridas y todo el resto dañado”, dijo.
Sus habitantes tenían la esperanza de vivir del turismo, pero en estas condiciones la comunidad ha empezado a buscar otros ingresos a través de la ganadería, la agricultura y de la destrucción forestal. ASICh
