¿Quiénes promueven anular el voto?

Por: Enrique Carbonell Chávez.

Los principales organizadores de la campaña para anular los votos en los próximos comicios electorales: políticos, intelectuales, periodistas y líderes de opinión -casi todos en decadencia- son:
Tatiana Clouthier, hija del célebre panista “Maquio” quien sostenía que había que buscar el cambio: “sin odio y sin violencia”, pero siempre en las urnas. Jacobo Zabludovsky, quien después de su larga trayectoria periodística, al fin se dio cuenta de sus errores. José Antonio Crespo, destacado periodista y analista político. Dulce María Sauri, la sempiterna candidata a todo, de quien se dice, ahora reniega de su partido el PRI por no haberle dado una diputación “pluri”. Diego Valadéz, jurista que oportunistamente quiere revivir. Juan Carlos Ugalde, al que sacaron literalmente del IFE a patadas, y ahora anda en busca de revanchas. Lorenzo Meyer, distinguido historiador y analista político, del que sorprende su actitud. Héctor Aguilar Camín, intelectualoide que se acomoda a lo que sea, desde Salinas, acabado su capital político. Esteban Moctezuma, político gris venido a mucho menos, que ahora no le queda mas que alquilarse para realizar coperachas en TV Azteca. Javier Solórzano,…nada que agregar. Jaime Sánchez Usarrei, periodista de clara filiación derechista. Lidia Cacho, mejor que siga en lo suyo. Rubén Aguilar, no habla ni por él mismo. Deniss Merker, cada vez más cooptada por los poderes facticos mediáticos. Ana Rosa Payán, ya no haya cómo resucitar. Carlos Loret de Mola, quien se aprovecha de su popularidad para denostar políticos respetables, solo por consigna. Joaquín López Dóriga, obcecado periodista a quien no se le cae de la boca AMLO.

Esos serian más o menos los perfiles de algunos famosillos y protagónicos personajes, que secundan el movimiento de protesta iniciado por jóvenes. El que inicialmente emprendieron un grupo de jóvenes por internet, y de quienes se dice son afiliados y auspiciados nada mas ni nada menos que por los cerebritos propagandísticos de campañas sucias y de odio en el PAN –para que le vayan midiendo el agua a los camotes-.

Los mismos que han sido utilizados y manipulados por los que desean, a toda costa, seguir (des) gobernando a nivel federal, reemplazando el voto “útil” que explotaron en el 2006, pero que ahora no les resulta, por lo que le apuestan en su lugar al voto duro. El mismo sufragio al que los priistas también le están arriesgando, porque saben y aseguran que les conviene que se de un mayor numero de votos anulados, pues suponen coloquialmente que”entre menos burros mas olotes”, para decirlo fácil.

De paso intentan atraer y convencer a cientos de miles de jóvenes sobretodo, iniciadores de este movimiento de protesta y descontento; pues se sienten defraudados, desilusionados, y por tanto, repudian al mismo proceso democrático electorero -y con mucha razón-, montado como falacia del cambio, precisamente en el 2000 con Vicente Fox,

El mismo que se aprovechó mediante su estilo populachero, verborrea y demás promesas y argucias mediáticas y electoreras, de muchísimos incautos que creyeron en él. Exactamente igual que su sucesor Felipe Calderón.

Ciudadanos, ingenuos, y atemorizados por la propaganda de guerra sucia y de odios que se afinó en el 2006. Mexicanos que ahora se sienten contritos y dolidos de haber elegido a los que resultaron peores todavía a los que ostentaron el poder por más de 70 años de corrupción, saqueo del país, y abandono de las clase populares –ahora sumamente arrepentidos, porque es de sabios recapacitar, dicen-.

Y desgraciadamente son los jóvenes que están acudiendo a esta campaña de nulidad, y son esa gran mayoría los que actuaron incluso de buena fe, con ansias verdaderas de cambio, de transformación del sistema político electoral, asqueados de la propia política partidista, de la partidocracia, del repudio a los gobernantes y su indiferencia hacia los electores después del triunfo. Es aellos a quienes están convenciendo de manera súbita, al grado de estimar que conformaran el 10 por ciento del padrón electoral.

Y que ahora desdichadamente le infunden, e imbuyen, que no hay ya otra alternativa que comportarse como incapacitados, para poner en practica un movimiento que requiere de dinosaurios resentidos, de políticos en decadencia, de sujetos incongruentes, de vejestorios del periodismo y de la política. Lo anterior con el fin de invalidar su oportunidad de realizar un auténtico cambio, para desautorizar a: ineptos, falaces, perniciosos y corruptos, que se aprovechan de los cargos públicos.

Y en suma, a quienes quieren manejar para que ellos, los “notables”, se erijan después del 5 de julio en un movimiento que usurparan a los mismos jóvenes, a quienes les arrebataran sus banderas de repudio, rechazo y condena del actual sistema político y electoral que los tiene marginados, olvidados y de plano, para seguir poniéndoles en blanco su derecho a luchar con sus propias armas e inteligencia.

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