La reversa también es cambio
La sociedad es caprichosa, creo no hay mucha duda, y es que a veces no hay que analizar mucho para entender que mientras los chiapanecos necesitamos verdaderos legisladores federales, son muy pocos los que le apuestan al verdadero trabajo.Dicho así de crudo, me llama la atención el petista Amadedo Espinoza, sin gran intención de aportar en favor de la causa está más preocupado por conocer a fondo de donde va a obtener más recursos para mantenerse en el nivel, este sujeto por quien no vote, pero me representa en el Congreso de la Unión (mas bien dicho representa sus intereses y no del partido del “Trabajo”) no está en frecuencia lo mismo para el priista Rodolfo Soto Monzón y Hernán Orantes López uninominal del distrito de Bochil.
Pareciese que en el país vamos como en la canción popular “La Burrita”, de Ventura Romero, que a la letra dice:
Pobrecita mi burrita
ya no quiere caminar,
da unos pasos pa’ delante
otros tantos para atrás.
Arre, que llegando al caminito,
aquí mi chú… aquí mi chú…
aquí mi chubo a mi burrita,
y aunque vaya enojadita
porque no le dí su alfalfa,
porque no le dí su maíz.
Pues así están nuestros políticos nacionales entre ellos algunos diputados federales por Chiapas, cantando “aquí mi chú” y dando unos pasos pa’ delante y otros tantos para atrás, aahhhhh y tampoco dan alfalfa… ni maíz. En soporte de lo anterior recordemos que en 2000 arribamos con el más amplio bono democrático con el que una alternancia política haya accesado al poder, pero hasta 2009 hemos sido incapaces de lograr que ésta culmine con un eficiente combate a la pobreza a través de la generación de más empleos, como lo han hecho otras naciones y desde luego con la aportación de los partidos políticos en Chiapas en imponer a sus plurinominales “lentos”. Vamos como la burrita.
Sino fíjese estimado lector que en este país de paradojas, muy rápido pasaron las dolencias cardiacas de Rafael Acosta, “Juanito”, que, gracias a los buenos oficios de los médicos panistas que lo asesoran, ha reasumido su cargo en Iztapalapa, pasando por la metamorfosis política de ser -según la izquierda mexicana- un “combativo luchador social”, a un “afectado de sus facultades mentales” incapacitado para ser delegado y, mientras tanto, en Iztapalapa los del PRD y PT siguen cantando: “aquí mi chú”.
La pelea en Iztapalapa es por dos motivos: 1) Es la demarcación geográfica que más votos aporta al PRD y PT en el país; 2) Porque si fuese municipio, tendría el presupuesto más alto de un Ayuntamiento en México, con más de 3,500 millones de pesos a su disposición. Parece que la izquierda mexicana ignora que muy poco ayuda a la gobernabilidad del país un conflicto con un circo en el que las mismas marionetas son movidas por titiriteros diferentes, pero ellos siguen alegremente cantando: “aquí mi chú”.
Y por si lo anterior fuera poco, tenemos que en la designación de los ministros de la Suprema Corte de Justicia que sustituyen a Genaro Góngora Pimentel y a Mariano Azuela, si por una parte fue bien vista la selección de las ternas enviadas por el presidente Calderón al Senado; por otra el procedimiento ante nuestros legisladores no sólo fue rápido -pues los seis candidatos comparecieron en menos de medio día en el Senado-, sino superficial.
Nuestros legisladores, por ir a las carreras en todo -como siempre, menos en las grandes reformas indispensables para la competitividad-, parecen ignorar la trascendencia del procedimiento de designación en su conjunto, pero ellos van también cantando: “aquí mi chú”.
Estos y otros temas han hecho que las elevadas expectativas en torno a nuestra alternancia abran la puerta innecesariamente a un escenario de desencanto, que inevitablemente pega en nuestra economía, porque los mercados viven de pronósticos y apuestas y nuestras perspectivas políticas no se ven muy halagadoras, mientras tanto nuestros políticos van como La Burrita: “unos pasos pa’ adelante… otros tantos para atrás”.
¡Que no se entere el presidente!
Sí, que no se entere, porque de todos modos no lo va a creer, pues en una encuesta de popularidad Ezequiel Orduña Morga aparecería como el incomodo para los tapachultecos, y es que habría que preguntar en diferentes puntos de la geografía guacalera ¿Quién lo quiere a él? A ver a ver ¿quién lo quiere al che-quesito? ¿Los vendedores ambulantes, los transportistas etc? No, el edil hace como que los atiende y ellos como que le hacen caso y lo peor es que no existe un verdadero vinculo con la sociedad, pues el alcalde se cuelga de las acciones del gobierno del estado como lo hizo el día de ayer en el evento de la Feria de Financiamiento Agropecuario 2009, esto sí, para emitir los boletines que eleven su imagen como el gran gestor.
El futuro de Ezequiel Orduña en la política se observa gris, no hay verdadera intención de trabajar a favor de sus (des) gobernados, pero estaremos muy pendientes al informe de (des) gobierno que está preparando pues seguramente no tiene mucho que decir y es que en documentos es muy fácil para el alcalde buscar apantallarlos. ¿Usted qué opina?el edil esta como la Burrita ante sus (des) gobernados: “con unos pasos pa’ delante… y otros tantos para atrás”.
Puntos Suspensivos…
Ayer escribí Antropología cuando debió de decir Arqueología… y confirmo el dato: El gobernador Sabines anunció la apertura de la carrera de arqueología por parte de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH), la cual tendrá sus instalaciones en la colonia Salvador Urbina de Chiapa de Corzo….(dejare de fumar tanta ìngadera pues atrofia el cerebro).
Opiniones, quejas y sugerencias al correo rogerlaid@gmail.com
