Hoyo en uno
Si usted le pregunta a un ciudadano común y corriente de este país qué opina de Lorena, casi seguramente lanzará un silbido de admiración, y es que el 80% de los ciudadanos comunes y el 100% de los corrientes saben quien es Lorena Herrera y son sus fervientes admiradores. Lorena Herrera viene a ser el equivalente a la solución de la crisis: todos hablan de ella, tienen una receta para lograrla, pero en realidad es inalcanzable. Bueno, sí es alcanzable y la han logrado algunos ricos, pero muy ricos. La solución de la crisis, no a la señorita Herrera, queremos decir.
Pero hoy queremos platicarle de la otra Lorena, de Lorena Ochoa, quien por cuarto año consecutivo se ha proclamado como la golfista número 1 del mundo. Quizá el único liderato mundial positivo que tenemos, pues el señor Carlos Slim se la pasa turnándose el primer lugar de los potentados con Bill Gates- otro Slim, nomás que revolcado- y Warren Buffet, el preferido de Agustín Carstens, sin duda.
Sin embargo, para que muchos entiendan el mérito de Lorena Herrera quizá sea necesario ilustrarlos sobre qué es el golf, deporte todavía elitista en México. Un servidor apenas conoce de este deporte de burguesillos y veamos porque:
Digamos que pueden darse el lujo de jugar al golf Cuauhtémoc Blanco y otros futbolistas multimillonarios, pero no los millones de ciudadanos que andan por ahí luciendo orgullosos playeras del América, aunque no ganarán en su vida lo que Azcárraga con un comercial de TV. O de las Chivas, aunque no usen calcetines, pero por necesidad, no por extravagancia como Jorge Vergara. O se identifiquen con el Cruz Azul, porque cargan en las obras costales de cemento, cuyo olor no conocen los dirigentes de la cooperativa del Cruz Azul.
También son golfistas algunos líderes agrarios que conocen el césped del Club de Golf México, pero no las hierbas del otro campo. O muchos líderes obreros que se alegran cuando están cerca del hoyo, pero del hoyo donde se mete la pelotita, pues del otro ni se preocupan: esperan durar más que don Fidel.
Es fama que algunos clérigos suelen jugarlo, como don Onésimo Rivera, a quien seguido le renuncian las monjitas que le cargan los palos, perdón, los bastones, por las leperadas que suelta cuando manda la pelotita al lago o a la trampa. Otro fanático del golf fue el recientemente fallecido ex abad de la Basílica, monseñor Schulemburg, quien dudó de la aparición de la Guadalupana, quizá porque nunca le concedió hacer un hole in one.
Para terminar, digamos que este deporte, como el fútbol se juega con una pelota, pero de una centésima del tamaño de un balón y hay que meter esa miniatura en un hoyo quizá mil veces más pequeño que la portería del Estadio Azteca. Y, sin embargo, Lorena lleva 4 campeonatos mundiales seguidos, mientras la Selección Nacional toda…
De los cargadores de los palos o bastones en Chiapas tenemos al diputado David Aguilar Solis, quien sino regresa los 50 millones, le darán palos, el edil de Tapachula, una vez que entregue la presidencia buscara un hoyo y no precisamente de golf, sino donde meter la cara, otro que seguramente buscara cuando menos cargar los palos o bastones podría ser Samy David, pues hasta el momento solo ha demostrado ser muy hábil para dar palo (a los chiapanecos) desconociendo completamente el tema hacendario, pero si buscando aparecer en escena.
Esperamos que con estos datos se entienda el mérito de Lorena Ochoa, aunque tampoco estamos pidiendo para ella un trono. Ese que se lo den a doña Beatriz Paredes, pero Lorenita se merece aunque sea un banquito, ¿no creen?
Marco Aurelio Carballo, apunto en su colaboración:
El periodista y escritor Juan Cruz (61 años), que obtuvo el XXII Premio Comillas de Ensayo, con su libro Egos revueltos (Tusquets), declaró que en sus entrevistas deja que los personajes cuenten lo que deseen contar. “No uso ni estilete ni cortaplumas ni navajas ni malos modos”, agregó. “Quiero saber, pero no quiero saber matando”. Un periódico, dijo, es para que la gente sepa qué pasa, no para los periodistas que lo utilizan “como si fuera el espacio de una venganza, un ajuste de cuentas o un instrumento de chantaje”. Juan Cruz, originario de Tenerife, España, cuenta que como periodista y editor ha acompañado a Paul Bowles con el traumatólogo, a Borges al baño, a Berger con el dentista y acompañó a Cela al cuarto de hotel y, ya en piyama, el Nobel de Literatura le pidió que le platicara hasta quedarse dormido.
Puntos Suspensivos…
Uno de los personajes que se escuda en el grupo Espiga “Amotinada” es Carlos Roman García Coordinador Operativo de enlace en CONECULTA, apadrinado en ese grupo donde militaron o militan Laco Zepeda y Andrés Fabregas, pues así, el funcionario estatal busca acomodarse como Director General, para ello y para mantener su fuerza y apoyo del grupo Espiga Amotinada bien podría ser uno de los desestabilizadores que solo está atacando el proyecto del Gobierno. En uno de sus actos de emparamiento etílico asegura que él es quien hace el discurso del mandatario. Es importante que pongan en su lugar al funcionario quien lejos de ayudar solo está provocando la apertura de flancos innecesarios…. Opiniones, quejas y sugerencias al correo rogerlaid@gmail.com
