Mario Tassías
Con la potestad que le dan sus más de 50 libros, medio millar de artículos y 19 doctorados honoris causa, Mario Bunge a los 92 años de edad, expresa: “Las religiones atraerán a la gente mientras haya miseria, guerra e ignorancia, porque ellas proveen algo que la ciencia no da: consuelo e ilusión de seguridad”.En entrevista para http://www.sinpermiso.info/ realizada por Gabriel Arnaiz, Bunge menciona sus más reciente libros Materia y Mente, Las pseudociencias, ¡vaya timo! y Ontología I: el moblaje del mundo. Pero también algunas cuestiones actuales.
Habla como ejemplo que: “…las políticas económicas que condujeron a la crisis económica actual fueron inspiradas por varias teorías económicas defectuosas” Basadas en una filosofía errónea, responsable de la crisis económica que empezó en 2008.
Bunge se doctoró en ciencias físicas por la Universidad de la Plata en 1952, fue profesor de física y filosofía en la Universidad de Buenos Aires, en la década de los 60 se estableció en Canadá, donde da clases en la Universidad McGill de Montreal, la más antigua del país.
En su libro “Las pseudociencias, ¡vaya timo!” (Laetoli, 2011) asevera que: “La teoría económica estándar afirma que la economía está en todo momento en equilibrio, o sea, en el estado en que la oferta es igual a la demanda (teorema de Debreu). Esta teoría ignora, pues, los desequilibrios financieros. La teoría es un mero ejercicio matemático, sin relación con la realidad”.
El también galardonado con el Premio Príncipe de Asturias en 1982, afirma que: “Las supersticiones siguen siendo populares porque la ciencia suele enseñarse mal. Como una lista de recetas en lugar de enseñar a investigar problemas”.
De su libro Filosofía política (Gedisa, 2009) comenta que: “En una democracia integral, todos comparten la riqueza, la cultura y el poder político. Cuando un grupo monopoliza alguno de estos recursos, no sólo excluye a la gran mayoría, sino que también termina por apoderarse de los demás recursos. Esto ocurre tanto con el capitalismo como con el socialismo autoritario. Por esto preconizo la combinación de la democracia (o autogobierno) con el cooperativismo”
Abunda: “La filosofía interviene tanto en la formación de cosmovisiones como en la de políticas estatales. Lo primero es obvio, ya que una concepción del mundo puede ser materialista o idealista, laica o religiosa, individualista o globalista, egoísta o altruista”
Ejemplifica “… la ideología que inspira al neoliberalismo es individualista, elitista y autoritaria, mientras que la que inspiró a las socialdemocracias fue sistémica, inclusivista y democrática. El que muchos ideólogos no sean consecuentes, es harina de otro costal. Por ejemplo, Friedrich Hayek ensalzó la libertad y también el régimen fascista del general Pinochet. En resumen: rásquese una concepción general cualquiera y se descubrirá una o más filosofías. Se puede ignorar la filosofía, pero no se la puede evitar”
En la entrevista, se inserta una buena noticia. Editorial Laetoli publicará, en colaboración con la Universidad Pública de Navarra, una nueva colección dedicada al autor argentino, la Biblioteca Bunge. En principio está prevista la publicación de cinco títulos: la reedición de Materialismo y ciencia, Pseudociencia e ideología y Racionalidad y realismo, ya agotados y la traducción de Materia y mente.
Sobre el escepticismo metodológico o moderado, Bunge explica: “El escéptico moderado no rechaza la totalidad del conocimiento, sino que pone en duda un pedazo por vez. Cada vez que se critica una idea lo hace asumiendo otras ideas”
Asegura: “No todas las creencias son equivalentes: unas son más verdaderas o mejores que otras. El dogmático es esclavo de creencias que no ha examinado críticamente, de modo que se arriesga a obrar mal. El escéptico radical, el que nada cree, no está al abrigo de toda creencia, sino que es víctima de creencias ajenas. En cambio, el escéptico moderado, el que sopesa cada idea antes de adoptarlas o rechazarlas, está en condición de actuar racional y eficazmente”.
