Mario Tassías
La revolución más cubana que las palmas, cumple 50 años. La huida a República Dominicana del presidente de facto Fulgencio Batista, el 1 de enero de 1959 y la llegada de Fidel Castro a Santiago de Cuba, preludian la instauración del primer régimen socialista en América. Han pasado cinco décadas del régimen castrista. Cuba es un actor universal.Desde la base militar Columbia, que luego se la conoce como Ciudad Libertad, se concreta un proceso que acelera el paso el 30 de noviembre de 1956 en México y culmina el 2 de diciembre cuando el Granma, atraca en el sureste de la isla con un grupo de 81 combatientes, que encabeza Fidel, su hermano Raúl y Ernesto Guevara. Son los preámbulos del sueño de una generación que ha hecho historia.
Nada ha sido fácil para los cubanos a partir de esa fecha. Antes, fue peor. Al asumir el poder 47 días después, el 16 de febrero Fidel Castro resumía con sus propias palabras esos momentos decisivos de la historia cubana, “La tiranía ha sido derrotada. La alegría es inmensa y sin embargo, mucho queda por hacer todavía. No nos engañemos creyendo que en lo adelante todo será fácil. Quizás en lo adelante todo será más difícil”.
Con el establecimiento del régimen, son nacionalizadas sin indemnización, todas las empresas de capital estadounidense. Cuba hace negocios con la Unión Soviética. Los cubanos cambian azúcar por armamento. En Playa Girón, el 17 abril de 1961, los cubanos propinaron a Estados Unidos su primera derrota en América Latina. La invasión fue vencida en menos de 72 horas. Es el primero de los variados y múltiples ataques norteamericanos en cinco décadas.
A partir de mayo el régimen socialista se instituye. Estados Unidos tiene otra bandera para hablar de la violación de los derechos humanos. La falta de elecciones libres en Cuba, es un dolor de muelas, primordialmente en la unión americana. Hablan de la tiranía castrista.
Entre septiembre de 1961 y diciembre del 1962 hay una intensificación, Jhon F. Kennedy amplía el embargo. Estados Unidos intimida a la Unión Soviética por instalar misiles en Cuba. Un pelito de gato salvo a Latinoamérica de una guerra nuclear. Van de regreso a casa los invasores de Bahía de Cochinos, es una celebración estadounidense con sabor a derrota.
Cuba camina 50 años después, entre dificultades. Esa revolución que produce nacionalizaciones, promulga el 17 de mayo de 1959 la Ley de Reforma Agraria. Impulsa en 1963 procesos “internacionalistas” en Centroamérica y África. Lázaro Barredo, director del diario Granma, órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista, manifiesta que estos 50 años han representado una “lucha ardua y difícil en la tarea por asegurar derechos y libertades reales” dentro de un programa de justicia social que abarca a toda la nación.
La revolución eliminó el desempleo y abrió fuentes de trabajo. El 22 de diciembre de 1961 Cuba se declaró territorio libre de analfabetismo. Cuenta con un sistema de salud accesible y gratuito. Las campañas de vacunación y el empleo de modernas tecnologías en los servicios de terapia neonatal y pediátrica, ha descendido la mortalidad infantil.
Cuba aporta al mundo de las ciencias la vacuna contra la hepatitis B. El método quirúrgico y tratamiento frente a la retinosis pigmentaria y la vacuna contra la Haemophilus influenzae tipo B. Pero, no hay libertad de expresión, no hay periódico libre. No hay elecciones. Los enemigos políticos dicen que la revolución es radical, ultranacionalista.
De frente a los desafíos de un nuevo año. Cuba ahora es gobernada por Raúl desde el 19 de febrero del año pasado. Cuba tiene destino de grandeza. La reinserción en el contexto latinoamericano. El reciente ingreso en el Grupo de Río. Son algunos de los indicios de que la revolución de las cinco décadas ha tenido sentido y de que algo está cambiando. Víctor Hugo decía que “El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad”.
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