Mario Tassías
Una de las razones de la iniciativa Baches- Tuxtla era mostrar que la capital del Estado de Chiapas, contaba con una gran cantidad hoyos en sus calles y la autoridad municipal se había vuelto indolente.
Cientos, quizás miles, tal vez no muchos, pero al fin de cuentas voces de protesta fueron encauzadas para que tantos socavones fueran reparados. La iniciativa ciudadana causó molestias en la oficialidad que se cobró como afrenta la inquietud ciudadana. “… costó cárcel, persecución, hostigamiento, despidos, aseguramiento de casas”, recuenta en facebook el periodista Isaín Mandujano.
Este martes, 11 de enero de 2011, Seth Yassir Vázquez, presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez, ha implementado el programa Escuadrón Cazabaches para rehabilitar la carpeta asfáltica o hidráulica de las vialidades y para embellecer la ciudad.
Dada la magnitud del problema la medida hoy adoptada es una aspirina. Los baches son una enfermedad que por su magnitud se asemeja más a un cáncer que a un dolor de cabeza. Es tal la cantidad de hoyos sobre el pavimento en calles y avenidas de Tuxtla Gutiérrez, que no hay necesidad de salir de cacería para darse cuenta que indeterminadas arterias en cualquier colonia, requieren de atención urgente. Pero al menos ya hubo oídos para el reclamo.
Anunciado como un programa sin precedentes porque combina estrategia correctiva y preventiva, el Cazabaches, por ahora es un discurso y habrá que esperar sus resultados para calificar si la medida adoptada responde a una planeación pública administrativa o a simple ocurrencia para dar respuesta al institucional a la petición ciudadana.
Desde la oficina de prensa del alcalde se informa que el programa contará para su ejecución con personal capacitado en rehabilitación de vialidades, maquinaria y equipo especializado. Que los trabajos de rehabilitación serán durante el día en colonias y fraccionamientos y en la noche en las principales calles y avenidas.
Cómo explicar que estas y otras acciones de atención inmediata fueron objeto de omisión por la administración anterior o que la improvisación ganó a la planeación y como lo dicen en el pueblo, “el flojo y el improvisado, trabajan dos veces” o quizás el proyecto responda a una intención de legitimar el proyecto personal de quien hoy despacha en el palacio municipal.
Ya encarrilados podrían instrumentarse caza fugas de agua, para evitar el desperdicio que provoca la falta de atención del Sistema Municipal de Agua Potable. Caza zopilotes en el Mercado del Norte. O caza luminarias fundidas. Aún persiste la idea de que un programa similar llamado Taxista vigilante con inversión millonaria, fue solo un deseo.
Falta ver qué se hará en razón de la limpieza de la ciudad, con la falta de ordenación territorial, con el ambulantaje que prácticamente ya está en toda la ciudad.
Hace unas horas comentaba del cúmulo de pendientes de atención que tiene el actual ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez. Montones de temas que resolver, que los discursos, incluida la publicidad oficial no pueden ocultar.
