Mario Tassías
Una mayor densidad de materia gris distingue a las personas con preferencias políticas de “izquierda”. Una amígdala más grande de lo normal, es lo que diferencia a quienes prefieren tendencias de “derecha”.
Izquierda, procede del vasco ezkerra. Es la parte del cuerpo humano situada en el lado del corazón. Quienes simpatizan con la “izquierda” no son necesariamente zurdos o siniestros. Los historiadores recrean la nominación por la posición que ocupaban los componentes en las asambleas de la Revolución francesa. En la jerga política se les llama de izquierda a quienes profesan ideas reformistas o, no conservadoras.
Derecha, proviene del latín directus, directo, se relacionan con lo recto, lo justo, legítimo, fundado, cierto, razonable. Es la parte del cuerpo humano situada en el lado opuesto al del corazón. Era la posición que ocupaba determinado número de asambleístas de la Revolución Francesa, representaban a los partidos conservadores.
No están demás las definiciones para relacionar los recientes descubrimientos. Un estudio realizado por científicos británicos encontró ciertas coincidencias en la estructura cerebral de las personas con preferencias políticas similares. Concuerda con la dicotomía emocional-racional, ambas actúan en el cerebro, operan ajustadas a la armonía. La emoción alimenta en informa las operaciones de la mente racional, que depura y a veces veta la energía de entrada de las emociones.
A la materia gris, se le atribuyen grandes logros, es la parte más sensible del cerebro, la que permite soñar. Recibe información y razona. Es práctica.
Si hablamos de militancia partidista, en este segmento se ubicarían algunos perredistas, uno que otro petista y algún entremetido.
La amígdala (estructura amarilla debajo de la región anaranjada) procesa y almacena las reacciones emocionales. Se guía por los sentimientos. Es emotividad al alza.
Ubicaríamos a los panistas y desde luego a quienes no simpatizan con la causa, pero que se acercan a beber en ese cubil.
Los priístas estarían entre las dos opciones. En el centro de la cavidad craneal. Aunque no por ello en la zona más o menos acertada.
Hay otros simpatizantes, pero sin definición partidaria como para sostener el orgullo de sus colores. Son los que están prestos a subirse al camión que lleve al lugar, no importa, con tal que otorgue canonjías, prebendas, beneficios, privilegios o provechos. Aunque sea bicoca, ganga, enchufe o recomendación.
Asalta una duda: ¿Qué características poseerán los perrepripánicos? Aquellos políticos o simpatizantes, surgidos del PRD, PRI y PAN que poseen la cualidad del camaleón. Se ubican en la izquierda, la derecha o al centro, o un poquito más allá.
