Punto de vista

Mario Tassías

Si los problemas educativos de Chiapas en particular se solucionaran por decreto, desde hace mucho tiempo viviríamos en la jauja. Quizá encabezaríamos la lista de los estados del país con alto índice escolar. La realidad es tan cruda que un discurso más, sólo aporta otra piedrita al empedrado camino de la ignorancia.
Años hace que este mercado incluye campañas alfabetizadoras dan muy buen color y números en primeras planas y tiempo en medios de comunicación, la difusión es a los cuatro vientos. El problema no es de difusión y lamentablemente tampoco de sólo buenos deseos. Es un asunto tan arraigado que debe atacarse de raíz, las campañas hasta ahora, son como las podas que desraman a los árboles para que después crezcan más frondosos.

Desafortunadamente los especialistas en educación pierden la voz cuando de aportar ideas se trata, sus propuestas, hasta hoy, han sido rebasadas por discursos de políticos que tienen otro motivo para destacar en los primeros planos mediáticos. Si se acaba el problema ¿en qué se podrán ocupar?

Sin embargo, hay que abonar el terreno. Todos los esfuerzos son válidos cuando el objetivo se tiene bien definido. Cuando las metas están bien determinadas por los tiempos, cuando existe la posibilidad se andar y corregir sobre la marcha en busca del fin último.

Es determinante para la consecución del objetivo, tener un cronograma que no sólo responda a fechas de celebración, sino que además se sature de días y horas de trabajo, productivo con resultados tangibles, porque no se trata de simplemente enseñar a leer y escribir, se trata de crear un nuevo hombre, una nueva mujer alguien que comprenda más allá de la o por lo redondo.

Entiendo que no se trata simplemente de descubrir a alfabetizados funcionales. El programa debe responder a fondo y forma. Eso que los pedagogos llaman educación integral.

Esa educación que en todo momento intercepta de la inteligencia emocional, aquella que comprende mente, cuerpo y espíritu que alcanza el completo accionar del ser humano como tal.

De lo que se trata es de crear una nueva sociedad humana, la de los analfabetas que hasta hoy ha permanecido en la oscuridad, es decir al margen de todos los márgenes. Estamos hablando de restituirles el ejercicio pleno de sus derechos fundamentales.

Desarrollar todas las facultades del ser humano y fomentar en el, el amor a la patria y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia debe pasar por la vía de la alfabetización, solo así podemos hablar de progreso científico, de ganarle la lucha a la ignorancia y de de afrontar sus efectos.

No deberíamos hablar de democracia y de respeto a las garantías individuales en un estado de la república donde miles de chiapanecos permanecen en la oscuridad. Enseñar a leer y escribir no es un asunto menor. Se necesita algo mucho más sustancial que solo discursos.

comunicologo10@yahoo.com.mx

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