Punto de Vista

Mario Tassías

Son las 7 y media de la mañana. Es lunes, el reportero se prepara como todos los días a la rutina periodística, que significa empezar con algo nuevo. Inicia una nueva semana. Un sexto sentido, olfato periodístico le llaman los veteranos del oficio, le dice que algo raro está pasando. Este presentimiento no ocurre todos los días. Su espíritu inquieto, su juventud, la relación que vive, le han dado sentido a su vida y presiente que hoy es un buen día para alcanzar metas profesionales.

Nada más llegar a la oficina, el ingeniero Arturo Toscano Director del Canal de Televisión, le suelta la orden. “Súbanse a la camioneta, váyanse al aeropuerto, una avioneta los está esperando”. Los tres se disponen a acatar la disposición. Aquello se sale de una orden normal. Surgen las primeras preguntas ¿Qué estará pasando por el rumbo de Pichucalco? ¿Por qué en avioneta y no por carretera? ¿Por qué David y no otro camarógrafo, acaso el tema reviste vital importancia?

En el aeropuerto de Terán, el piloto aviador, le dice que solo hay lugar para David. En la nave viajan funcionarios de seguridad para constatar la gravedad del daño. Uno de ellos responde a pregunta inquisitoria del reportero: “Parece que estalló un volcán allá por el municipio de Chapultenango” ¿Dónde queda ese lugar?, es la duda sembrada en la mente del reportero que va de regreso a la oficina.

Nadie sabe nada y los que dicen saber, callan. La curiosidad del reportero hace que indague los primeros datos. Chapultenango significa en náhuatl, “Lugar fortificado de los Chapulines”. Chapultenango se formó a finales del siglo XVI como producto de la política de reducción seguida por la corona española. En 1590, se fundó el Templo de la Asunción. Es un pueblo con hablantes de lengua zoque. La cabecera municipal se localiza a 233 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez. Forma parte de la región norte del estado. Es una sombra que en el mapa circundan Pichucalco, Ixtacomitán, Solosuchiapa e Ixhuatán, también Tapilula, Pantepec, Tapalapa, Ocotepec y Francisco León.

Pasan los minutos. El camarógrafo regresa con las imágenes. Son inéditas. De no creerse. El reportero alista su equipo. Otro camarógrafo está asignado. La niebla empieza a caer, las cenizas a cubrir el cielo. Es como si de pronto a las 9 de la mañana fueran las 6 de la tarde. Es cuando no apareció el día, la noche se prolongó.

Don Ricardo al volante inicia el trayecto por la carretera a San Cristóbal de Las Casas, en Chiapa de Corzo compra unas tortas y empieza la subida con los limpiaparabrisas funcionando a alta velocidad, como si estuviera cayendo un aguacero. Lleva las luces altas. La niebla cada vez es más densa. El chofer preocupado advierte que se le dificulta la visión. A la altura de Bochil, el camino se vuelve más tormentoso. La selva negra es renegrida. En Rayón e Ixhuatán, otros indicios. En Ixtacomitán, gente que sale de la bruma con cargas sobre las espaldas. Son sus escasas pertenencias. Lo que el pavor les permitió recoger. Huyen de una zona donde un cerro está echando lumbre.

Llegados a Pichucalco, la situación es más dramática. El reportero no sabe por dónde empezar. Todo lo que está ocurriendo es desconocido. Grupos de gentes que deambulan en las sombras. El olor a quemado se está volviendo insoportable. Voces en murmullos se convierten en gritos de dolor. La capacidad del único hospital, está rebasado. La cantidad de lesionados no caben. Huele a carne quemada por las cenizas y fragmentos de roca. Toma las primeras declaraciones. Los informantes hablan con miedo.

El Instituto de Geofísica de la UNAM ha enviado a dos de sus más experimentados vulcanólogos. Uno de ellos, Salvador Soto se queda para siempre. El ejército ha acordonado la zona. Coordina los servicios de emergencia. Las imágenes de David se proyectan a nivel nacional. El conductor del noticiero estelar de Televisa, se llena la boca. Dice que sus camarógrafos le envían las primeras imágenes. Sus reporteros viajaron a Chiapas porque ha hecho erupción un volcán. Una llamada telefónica del Gobernador Juan Sabines Gutiérrez le informa que sus reporteros están varados en Villahermosa. Las imágenes que se proyectan son de la naciente televisora local.

A las 23:32 horas del domingo 28 de marzo de 1982, un gigante estratificado de mil 60 metros de altura hace erupción. Tiene una réplica mayor el 4 de abril. Por lo menos 2 mil personas fallecen bajo lava, rocas y ceniza. A 28 años de su despertar, El Chichonal, por ahora duerme.

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