Fredy López Arévalo
El ambiente político preelectoral se caldea y acapara la atención de los medios.
El sainete escenificado en el PRI trascendió las fronteras y se instaló como el escenario posible a nivel estatal, por lo menos en ese partido, que año tras año pierde terreno en Chiapas. La camorra es algo inherente al PRI y el sainete del lunes era de esperarse, porque para el PRI los comicios del 4 de julio próximo son el preámbulo del proceso federal para el 2012: es la gubernatura de Chiapas, y la propia presidencia de la República lo que está en juego.
Del resultado que obtengan en los 118 municipios y los 24 distritos electorales dependerá su futuro, su eventual retorno a Los Pinos.
El cuatro=cuatro=cuatro en el pasado proceso electoral federal los dejó muy mal posicionados a nivel estatal, y el triunfo del PRI en varios municipios y distrito es de pronósticos reservados.
Habría que partir de que el proceso de selección y registro de precandidatos dentro del PRI no satisfizo a nadie, como a nadie satisface la permanencia de Arely Madrid Tovilla al frente del Comité Directivo Estatal del PRI.
Algo tiene que cambiar en el PRI, y el cambio seguro que se dará a raíz de la toma violenta del edificio de Santo Domingo, que lo único que dejó en evidencia es la descomposición política al interior de ese vetusto partido, donde las vendettas entre caciques locales y cofradías políticas están a la orden del día.
Son prácticas comunes.
Es la negación de la política, del dialogo, el entendimiento, la razón, lo que afloró el lunes, y lo que prevalece al interior del PRI desde hace muchos años, por lo menos desde que dejó de ser el crisol nacional, donde se amalgamaban los idearios políticos de igualdad y justicia social.
Ahora el PRI es solo un club de caciques locales que se resisten al cambio, y que impiden, a como de lugar, el recambio de la clase enquistada en las ínsulas de poder que aún conservan como partido: alcaldías, diputaciones locales y federales, senadurías.
Hace ya dos sexenios que no tienen la gubernatura, y el mapa electoral en Chiapas se les achica año tras año, proceso tras proceso, incapaces de renovarse, de cambiar.
Son varios los municipios en poder de partidos opuestos al PRI: Cintalapa, PRD; Jitotol, PRD; La Independencia, PRD-CONV; Las Margaritas, PRD-CONV-PT; Maravilla Tenejapa, PRD-CONV-PT; Mazatán, PRD-CONV-PT; Nicolás Ruiz, PRD; Huixtán, PRD; Jiquipilas, PRD-CONV-PT; Ocotepec, PRD-PT; Pantheló, PRD; Salto del Agua, PRD-CONV-PT; San Juan Cancuc, PRD; Santiago el Pinar, PRD; Socoltengo, PRD-PT; Tenejapa, PRD-CONV-PT; Tuxtla Gutiérrez, PRD-PVEM-PT-CONV; Yajalón, PRD; Zinacantán, PRD-CONV-PT.
Y seguro serán más.
Las pugnas internas los confrontan y minan, y que bueno.
Chiapas está urgido de un recambio de la clase política, de una oxigenación.
La alianza PAN=PRD=CONVERGENCIA=PANAL es un bloque opositor fuerte, que de seguro le arrebatara bastiones importantes, en municipios y distritos.
San Cristóbal de Las Casas es rehén de mafiosos. La dupla Mariano Alberto Díaz Ochoa=Sergio Lobato García se han alternado el poder en los últimos 12 años, y pretenden prolongar su mandato: ahora mediante la postulación de Víctor Ramos Herrera, como candidato del PRI a la presidencia municipal, y Refugio Ramos Ochoa, “La Cuquis”, a la diputación por el V Distrito, que comparten Teopisca y San Cristóbal. La cofradía se reúne en el restaurante del hotel Paraíso, desde donde planifican el asalto al poder. Asisten a las reuniones Víctor Ramos Herrera, “La Cuquis”, Mariano Alberto Díaz Ochoa y Sergio Lobato García. “La Cuquis” amalgama a ambas familias: los Ramos y los Ochoa. Lo nuevo es que Mariano Alberto Díaz Ochoa colocó en la planilla de Víctor Ramos Herrara a su hermano Ricardo Díaz Ochoa, el propietario de la constructora Peje de Oro, que tiene una disputa legal por una área de los humedales de María Eugenia, bajo protección ambiental por un decreto del gobierno estatal, y el diputado federal Sergio Lobato García negoció una posición para su hija Natalia García Sandoval, que ahora cobra como delegada de la secretaría de Turismo estatal. Atrás quedaron las presuntas pugnas entre ambos priistas, que siempre se unen para defender la parcela. Pero a Víctor Ramos Herrera como presidente municipal sería lo peor que le podría pasar a San Cristóbal de Las Casas. Es quien ha destruido sus hermosas montañas y se ha enriquecido con la venta de los recursos naturales, del subsuelo, arena y grava, que no debieran pertenecer más que a la Nación, pero que en San Cristóbal de Las Casas está en manos de estos rapaces “empresarios” de la construcción que por años las han horadado destruyendo no solo la belleza escénica del valle sino también la viabilidad de la ciudad, que está perdiendo de manera acelerada sus fuentes de agua (manantiales y mantos freáticos) y humedales, justamente por la acción de estos caciques locales: Lobato=Díaz Ochoa=Ramos Herrara. Para fortuna de San Cristóbal de Las Casas los partidos opositores al PRI han conciliado intereses e impulsan la candidatura de una mujer de temple, de arrastre, de convicción, y reconocido prestigio. Hablo de la empresaria Cecilia Flores Pérez, quien ya aceptó ir por la coalición de partidos “Unidos por Chiapas”.
En Yajalón el presidente municipal, Alfredo Pinto Astudillo, esta maniobrando para boicotear la postulación del médico Jorge Llaven por la alianza “Unidos por Chiapas”. Dice que es una imposición del centro, Se quiere poner con Sansón a las patadas y nominar por su cuenta a Jesús Lino, hijo del profesor Lino García Mora. Pero su osadía podría costarle caro, lo mismo que al actual alcalde de Palenque, Alfredo Cruz Guzmán, quien está poniéndole piedritas en el camino al chinchulín mayor, el diputado local perredista Rafael Ceballos, alias el “coyolito”. Que si los palencanos son reacios a los candidatos externos, y así por el estilo. Piensa como el de Yajalón que presidente municipal puede poner presidente municipal. Parece que no saben sumar y que dos más dos les da 22. Allá ellos, hay que lo vean… Como revele hace una semana, ayer volvió a sonar la postulación de Jorge Constantino Kanter, titular de Conafor, para la presidencia municipal de Comitán. Solo que ahora iría por la alianza “Unidos por Chiapas”. Lleva las de ganar, que no quepa la menor duda al PRI, que ya postulo a Antonio Aguilar Meza como su candidato a la presidencia municipal de Comitán, en Alianza con el PVEM.
