Punto de vista

Mario Tassías

Como idea tiene su brillo propio. Es un pensamiento plural que debería provocar la acción de todos los preocupados por esta tierra que es única y que nos la estamos acabando.
Por supuesto que no es una utopía más, hay excepciones que confirman que se puede trabajar comunitariamente. No son necesarios los ejemplos. Solo se necesita sentido común para impulsar un proyecto que nos beneficie a todos regalándonos algunos años más de vida.

Salvar nuestras selvas, salvar nuestros patios, los lotes baldíos, las aceras, llenarlas de árboles es el punto que propone en la línea web el doctor Jesús Gilberto Gómez Maza.

“Estamos a tiempo de que todas las aceras de nuestras ciudades y poblados se siembren árboles… Que a las veras de caminos, carreteras, autopistas y supercarreteras sean sembrados árboles que en l0 años den oxigeno, sombra, frutos, más seguridad vial, probablemente algunos, maderas PERO sobre todo conciencia de VIDA”, exclama el pediatra.

Gómez Maza, reflexiona: “Resulta muy fácil ser solidario románticamente con el lejano, pero sumamente difícil serlo con la necesidad del cercano… se nota más la inconsecuencia…”

En conversación con el periodista Isaín Mandujano, Gómez Maza discurre que no hace falta ir hasta la selva, con que promovamos que todos los lotes baldíos habidos y por haber sean reforestados, con eso haremos algo por nuestro medio ambiente.

La propuesta es que en cada colonia, barrio o fraccionamiento que haya un lote baldío sea permutado por acuerdo municipal, en tanto no se construyan alguna edificación, para que una, dos o muchas familias produzcan hortalizas, u otro tipo de alimentos para satisfacer la crisis alimentaria que prevalece en el mundo, en México, en Chiapas, en Tuxtla, en las colonias populares.

El planteamiento suena entendible, tiene coherencia aquí estriba un factor importante que destacar desde un principio, no se trata de expropiar terrenos baldíos que hoy están convertidos en tiraderos de basura, de animales muertos y como refugio de indigentes o mal vivientes.

El anteproyecto apela a que los propietarios de esos lotes improductivos otorguen su consentimiento para el uso de la tierra con el compromiso y la garantía de devolución en el momento en que lo requieran. El beneficio es por partida doble, el lote baldío produce y favorece a la comunidad. El propietario ya no tendrá que soportar el peso de la autoridad municipal que con frecuencia a que mantenga limpio el solar.

Ignoro de quien es la frase pero es aplicable al tema. “La historia nos ha enseñado, que los grandes cambios de la humanidad comienzan con esos pequeños triunfos de los menos privilegiados”.

Rescatar lo poco que queda de la naturaleza exige compromiso, esta propuesta es una de ellas.

comunicologo10@yahoo.com.mx

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