Mario Tassías
La integración de la LXI Legislatura y por ende el reacomodo de las fuerzas políticas, permite hoy en día que las dirigencias de los partidos políticos perfilen a sus interlocutores de cara al 2012.
Podría argumentarse que es demasiado temprano. Lo ocurrido el pasado 6 de julio, hace vigente aquel dicho de que la confianza mata al ratón. En política todo se escribe en el momento de garabatear las boletas, no antes, no después. Quien no lo entiende de esa manera, debería dedicarse a otra cosa y no a la política.
Por lo pronto, este lunes 20 inicia el proceso de conformación de la legislatura que comenzará sus actividades constitucionales a las 5 de la tarde del día 1 de septiembre, que instruye su primer período de sesiones, de su primer año legislativo y que por esta vez “…no podrá prolongarse sino hasta el quince de diciembre” . La Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, marca tiempos.
Los partidos tienen hasta el 28 de agosto para que de acuerdo con el artículo 14, Título segundo, De la organización y funcionamiento de la cámara de diputados, Capítulo Primero, De la sesión constitutiva de la cámara, integren su Grupo Parlamentario con los siguientes elementos: a) La denominación del Grupo Parlamentario; b) El documento en el que consten los nombres de los diputados electos que lo forman; y c) El nombre del Coordinador del Grupo Parlamentario.
En tanto en Chiapas todavía hay una especie de repartición de culpas, en el PRI nacional ya se perfilan los líderes de la que será la primera fuerza legislativa en los próximos tres años. Una argamasa de privilegio para elaborar los consensos necesarios.
Se dice que la diputada electa Beatriz Paredes Rangel, continuará al frente de su partido, ocupación que no podría compartir si la eligieran coordinadora de la bancada en la Cámara. Así que aparecen los nombres del regiomontano Rogelio Cerda Pérez, quien tuvo la más alta votación de todos los candidatos priístas del país y Francisco Rojas Gutiérrez, ex director de Pemex, para ocupar ese cargo y que su vez, por ser la fracción mayoritaria, sería también la de Presidente de la Junta de Coordinación Política.
Y aunque en el PAN, la situación más preocupante es la elección de su dirigente nacional, todo apunta a que César Nava Vázquez, por méritos propios ocupará el cargo de coordinador parlamentario. Aunque también figura como el más prominente, para asumir la responsabilidad como Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del alicaído Partido Acción Nacional, lo cual permitirá ceder el lugar en la Cámara a Josefina Vázquez Mota.
En el PRD, la situación es comprensible. Viven hoy, todos los días que les distinguen: luchas internas, reproches, solicitudes de castigo para desleales, entre otras disputas, y en todo ese revoltijo Alejandro Encinas, ya es el candidato de la llamada “Izquierda Social” para coordinar a los del Sol Azteca, aunque los nombres de Jesús Zambrano de “Izquierda unida” y Guadalupe Acosta Naranjo, no son menos.
Incluso se mencionan otros nombres, las “tribus” han levantado la voz, quieren una parte del pastel. Inclusive en los círculos nacionales, suena el nombre del chiapaneco que aportó más votos a nivel nacional. Pero como en el PRD las luchas son intestinas, no se vislumbra una dirección concreta que apunte al liderazgo en San Lázaro. Fuentes del partido, vislumbran la posibilidad de que las corrientes perredistas se pongan de acuerdo y elijan un coordinador por consenso, debido a la situación “tan delicada” por la que atraviesa el partido tras las elecciones.
Según el Artículo 27, de la Ley arriba citada, “El Coordinador expresa la voluntad del Grupo Parlamentario; promueve los entendimientos necesarios para la elección de los integrantes de la Mesa Directiva; y participa con voz y voto en la Junta de Coordinación Política y en la Conferencia para la Dirección y Programación de los Trabajos Legislativos”, por supuesto que su función es determinante en el buen funcionamiento de la Cámara de Diputados.
Debe decirse que según el Artículo 33, del ordenamiento citado: “La Junta de Coordinación Política es la expresión de la pluralidad de la Cámara; por tanto, es el órgano colegiado en el que se impulsan entendimientos y convergencias políticas con las instancias y órganos que resulten necesarios a fin de alcanzar acuerdos para que el Pleno esté en condiciones de adoptar las decisiones que constitucional y legalmente le corresponden”.
