Punto de vista

Mario Tassías

La construcción de una planta de tratamiento de aguas negras en Villaflores, ha encontrando resistencia para su construcción.
Lo incomprensible del no, es que carece de sustento. Podría decirse que la negativa surge de la falta de información, área que tendrá que enfrentar el Ayuntamiento que preside Adulfo Chacón Castillo, para demostrar que lo que se busca con la planta, es en beneficio de la comunidad.

Existen varias razones. Quizás una de las de mayor importancia, es el grado de contaminación que presenta el río Pando, un afluente visiblemente contaminado por la cantidad de descargas de aguas negras que se depositan en su lecho. Además de otros arroyos que son utilizados como depósito de aguas de uso doméstico y afluentes del legendario río que atraviesa Villaflores.

Realizar el proyecto es una necesidad vital. Las aguas residuales, son aquellas de “composición variada provenientes de las descargas de usos público urbano, doméstico, industrial, comercial, de servicios, agrícola, pecuario, de las plantas de tratamiento y en general de cualquier otro uso, así como la mezcla de ellas” según lo define la Ley de Aguas Nacionales en su Artículo 3.VI.

Responden a la obligación de ya no contaminar el medio ambiente. En sexenios pasados se construyeron “lagunas de oxidación” que atenuaron el problema, pero contagian por infiltración al subsuelo, por consecuencia al manto freático. Las aguas de pozos artesianos o ríos cercanos se infectan y producen olores fétidos contaminantes.

Otro modelo de “lagunas”, se construyó con geomembrana. Los olores siguen. Lo único que se evitó es la contaminación del subsuelo. Con el tratamiento de aguas de esta manera, la norma no se cumple, se trastorna el ambiente.

El gobierno, dejó de construir lagunas de oxidación por estos y otros motivos. Razones de salud pública.

La planta de tratamiento que se proyecta construir en Villaflores, no es aerobia, como la de Tuxtla Gutiérrez, cuyo costo de operación es alto por el consumo de energía eléctrica.

Lo que se pretende es aprovechar las características del terreno para hacer que el agua fluya de un equipo a otro de manera natural, con estructuras a diferentes niveles.

El proyecto presenta muchas ventajas porque en ningún momento del tratamiento, el agua estará en contacto con el subsuelo y las salidas de las aguas residuales tratadas se harán por tubería que la conducirán a su descarga.

El proyecto incluye un reactor anaerobio en un tanque de concreto totalmente cerrado, dejando sus venteos para desalojo de los gases sin hediondez.

Otra de las ventajas de este tratamiento es el costo nulo de energía eléctrica. No hay bombeo, ni aireación. Se ocuparía personal de operación para la limpieza de los sólidos gruesos a la entrada a la planta y algunos movimientos de válvulas, que permiten romper los ciclos de crecimiento de organismos como zancudos.

El proyecto ya cuenta con la supervisión de la Norma Oficial NOM-SEMARNAT-001-1996, que establece los parámetros químicos y fisicoquímicos que debe cumplir el agua de descarga.

Esta norma también establece, en qué momento las autoridades de poblaciones con determinada cantidad de habitantes, tienen la obligación de tratar sus aguas residuales y pesa la advertencia de que si no lo hace son acreedores a sanciones económicas. Villaflores reúne esas características

De romper con la negativa, la planta deberá construirse en un terreno aproximado de dos hectáreas. El tiempo de construcción sería de 150 días.

Los beneficios tangibles tienen que ver con evitar las descargas que actualmente contaminan los ríos.

Lo contradictorio es que quienes rechazan la construcción, son habitantes de una colonia urbana cuyas descargas de aguas residuales caen directamente al suelo.

Argumentan que la planta vendrá a contaminar una zona que actualmente por falta de cultura ecológica, está seriamente contaminada.

El proyecto ganador para la construcción de la planta, fue concursado por la Secretaría de Infraestructura, responde a la convocatoria, las características del terreno, tipo de planta y colectores.

Si la gente que se opone. Quiere cambiar el lugar de la planta, modificar colectores o simplemente cumplir caprichos estéticos, es probable que el dinero asignado para el proyecto se transfiera a otro municipio o se empiece otra tramitación, sujeta a la realización de un nuevo proyecto.

Quizás concursarlo nuevamente y retardar el beneficio colectivo que la construcción traería.

La comunidad de Villaflores y sus autoridades tienen la oportunidad de contribuir al proceso de descontaminación de aguas y ríos. Es un ocasión para trabajar para el presente y el futuro.

comunicologo10@yahoo.com.mx

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