César Solís /ASICH
Suchiate, Chiapas.– El hartazgo llegó a su límite. Después de más de seis horas de mantener bloqueado el puente fronterizo Suchiate II, productores agrícolas del municipio decidieron endurecer su postura y cerrar de manera indefinida los accesos a las aduanas y al municipio, ante la indiferencia y el desprecio del Gobierno Federal y de la Profepa.
El presidente de la Unión de Ejidos “David Rey González”, José Manuel Ovalle Sosa, denunció que durante todo el tiempo que mantuvieron tomada la frontera sur ninguna autoridad federal se presentó para dialogar ni mucho menos ofrecer una solución al problema que hoy tiene paralizada la producción agrícola en la zona.
Según explicó, la Profepa mantiene retenida la maquinaria de riego y cultivo, luego de imponer una sanción por presuntas irregularidades ambientales. “Nos están asfixiando, sin esas máquinas no podemos producir. Exigimos que se levante la sanción de inmediato”, afirmó.
Ovalle Sosa reveló además que fue la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) la que interpuso la queja ante la Profepa, lo que derivó en la clausura de los trabajos sobre el río Suchiate. “Si fue la Sedena la que metió la denuncia, que también venga y la retire, porque lo único que han logrado es condenar al campo a la ruina”, sostuvo.

Los productores argumentan que la suspensión los deja sin capacidad de continuar con el riego de sus cultivos, lo que pone en riesgo cosechas enteras y el sustento de cientos de familias. Advirtieron que no retirarán los bloqueos hasta que el Gobierno Federal atienda sus demandas.
“Si al Gobierno no le importa el campo, al menos debería preocuparle que este cierre golpea directamente los ingresos de la federación. Aquí se mueve el comercio con Guatemala, aquí se recauda dinero para el país”, señalaron los manifestantes.
De acuerdo con la versión oficial, la Profepa clausuró las actividades tras constatar que se realizaban sin autorización de impacto ambiental de la Semarnat, afectando más de 1,500 metros cuadrados de ecosistema. Sin embargo, los campesinos acusan que la dependencia actúa con rigidez burocrática e insensibilidad social, castigando al productor mientras tolera los verdaderos desastres ambientales provocados por empresas protegidas desde el centro del país.
La protesta en Suchiate ya genera pérdidas económicas millonarias por el cierre del paso comercial con Guatemala, pero los agricultores sostienen que no cederán hasta que la Profepa y la Federación den la cara y retiren las sanciones arbitrarias.
“Estamos cansados del doble discurso del Gobierno Federal. Presumen apoyo al campo, pero lo que hacen es destruirlo”, sentenció Ovalle Sosa.
