Por: Enrique Carbonell Chávez.
Tal y como lo exigió Javier Castelo Parada -quién lo iba a decir, que mejor un panista y pariente del propio Bours Castelo, lo denunciara -, familiar del gobernador sonorense, quien además agregó que “La PGR tapa al mandatario”.
Y enfatiza el senador: “Si el procurador no se ha atrevido a señalar donde fue el origen del fuego, a mi se me hace pensar que está siendo una especie de tapadera del gobernador Tours”. (Excelsior 20 de junio) Debido a lo cual, yo complemento:
“¡Para que la cuña apriete,… tiene que ser del mismo palo!”Por lo que agregaría también que, no debe quedar en trasgresión e impunidad lo que ocasionó una hoguera carbonizante, provocada no por fallas en el enfriador cooler – lo que sería un caso inverosímil e inédito-, como se adelantó a decir la PGR, sino por el estallido de tanques de gasolina, como lo han denunciado testigos presénciales, y por el fuego que se extinguió muy rápidamente al arder toneladas de papel, que bandidamente se almacenaban a un lado de donde dormían las criaturas que murieron de la manera mas punible y condenable. Así como por el turbio y asfixiante humo -como turbios son los manejos que le están dando a este horrendo crimen, el gobierno federal, el de Sonora, y el propio IMSS- que se expandió espantosamente al comunicarse pared con pared, entre los albañales y cloacas del gobierno del estado, con los féretros disfrazadas de guarderías.
Atmósfera espeluznante de corrupción que obliga a recriminarles para que dejen de ocuparse todo el tiempo del aparente combate contra el crimen organizado, y la delincuencia, y querer ganar popularidad con esa monserga electorera. Y en su lugar, apresurar las investigaciones del crimen cometido en Hermosillo, Son., dada la “lentitud y parcialidad” con que se están desarrollando las investigaciones en torno de la tragedia suscitada en la Guardería ABC.
Por que lo que menos debemos permitir, lo que mas debemos repudiar y denunciar es el que solo se quiera hacer justicia en contra de los menos implicados, los que menor responsabilidad adquieren respecto a los actos delictivos de mayor envergadura, en donde hubo dolo, corrupción, indolencia, complicidad, trafico de influencias, enriquecimiento ilícito, entre otros muchos delitos.
Por ello es que no debemos dejar de señalar que seria absurda y erróneamente buscar chivos espiatorios, o bien recaer el peso de (in) justicia en contra de los funcionarios menores -aunque menores deben ser también los cargos que se le comprueben-, y mucho menos admitir que sean, como parece ser que así se esta dando, en estos momentos en que escucho las noticias de ultima hora, que están consignando a 13 funcionarios públicos, la mayoría de ellos son bomberos, lo que me resulta absoluta y totalmente injusto y aberrante que sea equivocadamente en el cuerpo de bomberos, en quienes quieran escudarse para salvar el peso de la ley, por los delitos cometidos, no nos queda la menor duda, de aquellos parientes, amigos y favoritos de la familia Calderón, y de la familia Bours-Bachoco. O sea el mismísimo PAN y su cómplice PRI.
Y ahí están esos sujetos de marras, emparentados con familiares de la señora Zavala: el tal antonio salido suárez, ex director administrativo de la secretaria de infraestructura estatal y socio de la guardería. Así también alfonso escalante hoeffer, ex subsecretario de ganadería estatal y también socio de la guardería. El ex delegado de IMSS arturo leyva lizárraga y sus “achichincles”: Emigdio martínez garcia. Ex jefe delegacional de Prestaciones Económicas y Sociales del IMSS; noemí lópez sánchez ex coordinadora de Guarderías de la delegación del IMSS en Sonora; y delia irene botello amante, ex coordinadora zonal del IMSS.
Funcionarios estos, apenas removidos de sus cargos de privilegio y de arbitrariedad. O bien, obligados a renunciar a sus puestos, que ni siquiera “puestos de socorro” en donde tampoco hubieran servido para nada, que no fuera para ¡joder al prójimo! A los que hasta ahora, al parecer, les iniciaran averiguaciones. (Perdón por la licencia gramatical permitida, pero no puedo ponerles sus apellidos con letras mayúsculas).
Ojalá y pudiéramos decir de todas estas finísimas personas, que también son “EX”, pero “ex presidiarios”, después de haber cumplido las merecidas sentencias por los graves delitos cometidos, los más horrendos y espantosos que jamás hayamos presenciado todos los mexicanos, dolidos e indignados por tan despreciables y repudiables crímenes en contra de nuestra niñez.
