Erick Gil /ASICh
Es impresionante la indiferencia de las autoridades municipales y policiales en el municipio de San Fernando ante la delincuencia y la drogadicción, específicamente en el centro de la cabecera municipal, donde los pandilleros, tienen asolada a la población que ya no puede caminar con tranquilidad por las calles del municipio Chayotero.
Así lo dio a conocer Marcelino Guillen Anza, a quien hace unos días lo despojaron de su dinero y celular a plena luz del día, sin que las autoridades policiacas hicieran acto de presencia.
Esto ocurre a cada rato, San Fernando se ha convertido en un pueblo sin ley, el presidente municipal Manolo Chanona ha dejado en total abandono al pueblo que le llevó al poder, no le ha importado la seguridad de nuestra gente, por tal motivo el pandillerismo, alcoholismo y drogadicción a aumentado en este trienio.
Guillen Anza mencionó que acompañado de su hermano Jesús Guillen acudieron a la presidencia municipal en busca de apoyo, pero nadie les hizo caso, luego se dirigieron al encargado de la Procuraduría de Justicia del estado en ese municipio, pero tampoco movió un solo dedo para auxiliar a los denunciantes. Al contrario, lo único que encontraron en esa persona que no quiso identificarse fueron palabras altisonantes y con gran prepotencia les dijo que si querían hacer una denuncia que acudieran al juzgado de Chiapa de Corzo.
Los denunciantes mencionaron que los San Fernandenses están cansados de tantas irregularidades registradas en este pueblo, otro de los problemas que está destruyendo a familias enteras es la venta de licor en cantinas clandestinas, y por si fuera poco en las tiendas de abarrotes que se ubican a tan solo unas cuadras del parque central, por eso solicitan a las autoridades de salud se den una vuelta por este municipio para verificar estos establecimientos irregulares que vende al por mayor a cualquier persona sin impórtales si son menores de edad.
Todos los vecinos exigen mayor seguridad y responsabilidad por parte de las autoridades municipales los cuales en muchos casos son cómplices de la delincuencia, la policía se hace de la vista gorda e ignora las innumerables denuncias, y lo peor de todo que esos pandilleros han hecho zona liberada ya que todo el día deambulan en pleno centro del pueblo robándole a los escolares indefensos, señoras y ancianos.
En cualquier hora, las calles y avenidas de San Fernando parece un mitin lleno de fumadores y rateritos emborrachándose y drogándose a la vista y paciencia de una atemorizada población, y la policía al igual que Manolo Chanona, es ciega sorda y muda, apuntaron muy molestos. ASICh
