Organizaciones civiles presentan informe sobre condiciones precarias de trabajo en la juventud chiapaneca

Este 4 de septiembre de 2013 se llevó a cabo en las instalaciones del Centro de Difusión Universitario Intercultural (CEDUI) en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, la presentación del informe “¿Trabajo decente y juventud en Chiapas? Informe sobre las condiciones laborales de jóvenes trabajadores en las zonas urbanas de San Cristóbal de La Casas y Comitán de Domínguez, Chiapas”.Esta investigación fue realizada por las organizaciones Iniciativas para la Identidad y la Inclusión (INICIA); Melel Xojobal; el Colectivo de Empleadas Domésticas de los Altos de Chiapas (CEDACH); y Voces Mesoamericanas, Acción con pueblos migrantes, y fue construida a partir del monitoreo sistemático de condiciones de 860 jóvenes encuestados y 120 jóvenes entrevistados en ambos municipios durante el 2011 y 2012.
Para la presentación, a la que asistieron estudiantes y personas de la sociedad civil, se contó con la participación de Paulo Villalobos de Melel Xojobal quien abordó dos temas planteados en el informe: la situación de los jóvenes empleados en los sectores turístico y comercial en San Cristóbal de las Casas. En ambos sectores el panorama es preocupante “ya que en su mayoría los jóvenes no pueden acceder a un trabajo digno”. Según los datos de la encuesta, el 67% de las y los jóvenes que trabajan en hoteles, posadas, hostales, restaurantes y restaurantes-bares perciben entre $900 y $1,500 quincenales con jornadas laborales de 8 y hasta 12 horas al día, solamente uno de cada diez jóvenes cuentan con contrato escrito y apenas el 29% recibe un pago por horas extras. En el sector comercial, el 47% de las y los jóvenes perciben entre $500 y $900 quincenales y las prestaciones laborales son nulas para el 98%.A partir de estos datos, Paulo Villalobos invitó no sólo a generar políticas públicas y medidas de vigilancia de ellas, sino a que “como consumidores de estos servicios nos preguntemos también cuál es nuestra responsabilidad en todo esto”.
Por motivos de agenda no se pudo contar con la participación de viva voz del CEDACH, por lo que Claudia Ileana Espinosa Díaz de la organización INICIA insistió en la importancia de la necesidad planteada en el informe por visibilizar las condiciones de semiesclavitud en las que se realiza el trabajo doméstico en Chiapas, ya que “ni si quiera se considera como un trabajo, sino como una servidumbre”. En San Cristóbal se logró detectar que el 50% de las empleadas domésticas son tzeltales y el 20% tzotziles, carecen absolutamente de prestaciones laborales y trabajan en condiciones de discriminación, racismo y sexismo. Es tal el grado de discriminación hacia las empleadas domésticas que incluso “se les niega el uso de los servicios sanitarios en las casas donde trabajan”.
Si bien el tema de la migración es un eje transversal del informe, también es un tema abordado en específico, por lo que Aldo Ledón Pereyra de la organización Voces Mesoamericanas, Acción con pueblos migrantes, resaltó que el fenómeno de la migración es complejo y estructural, en el que se cruzan aspectos sociales, económicos, políticos y culturales, por lo que todo abordaje a ello debe ser atendiendo a esa complejidad. Resaltó que las y los jóvenes chiapanecos migrantes, en su mayoría, suelen buscar empleo en centros turísticos como Cancún, Playa del Carmen o Puerto Vallarta.
Para finalizar, como comentarista externa se contó con la participación Tania Cruz del Colegio de la Frontera Sur, quien resaltó la importancia del informe para ayudarnos a visibilizar la ausencia de derechos laborales de los jóvenes y la cultura de la vulnerabilidad, un aspecto “preocupante ya que se hemos naturalizado estas situaciones y ya ni siquiera nos indignan”. Por esto invitó a seguir reflexionando sobre estos temas y “a preguntarnos como sociedad qué nos toca hacer”. ASICh

¡Comparte la nota!