Pablo Gallegos/ASICh
Me queda claro que participar en la política y en los cargos públicos hoy en día, es un gran desafío, porque a la sociedad y a los políticos nos ha ganado la cultura de la desconfianza, reconoció este fin de semana el diputado local Enoc Hernández Cruz, al reunirse con la estructura del Partido del Trabajo en San Cristóbal.
Anotó que en el Congreso como poder constituyente se aprueban leyes, reglamentos y ordenamientos de transparencia y de acceso a la información pública pero a los servidores públicos, se nos dificulta cumplir esas leyes violando el juramento de protesta que se rinde al asumir el cargo de cumplir y hacer cumplir las leyes.
En una posición de autocrítica reconoció que los informes sean convertidos en plataforma de lucimiento y no de realidades, porque la información relevante se maquilla, se adorna pero la esencia se oculta.
Hernández Cruz, agregó que la transparencia es un tabú, una falacia, nadie quiere decirle al pueblo cuánto gana, que hace para desquitar ese salario, de que manera retribuye al pueblo al ejercer el poder y el recurso público que es la suma de los impuestos que pagan los ciudadanos.
Por eso hoy en día -dijo- el primer arte que deben aprender los que aspiran al poder es el de ser capaces de soportar el odio, la crítica severa, la desconfianza, la falta de credibilidad, en muchos casos la falta de respeto de los propios ciudadanos y lo más lamentable de todo es que se va perdiendo el afecto, el aprecio, la estimación y el cariño de la gente.
Ante una numerosa concurrencia que se dio cita en la plaza catedral, el legislador consideró que todo eso se ha venido perdiendo por ocultar la verdad, por informar sin informar nada, por buscar el poder sin tener ni las más remota idea de lo que en realidad se puede hacer para servirle al pueblo con eficiencia, con honestidad, con transparencia y con resultados que estén a la vista.
Por eso hoy desde aquí ratifico mi visión de que no basta ser un diputado más del montón, uno que sirva sólo para levantar el dedo y aprobar iniciativas de ley, decretos y reformas en materia política, electoral, migratoria, derechos humanos, cambio climático, entre otros rubros que luego se quedan en puros buenos propósitos y en notas periodísticas pero que son leyes y ordenamientos que se convierten en letra muerta porque pocos o nadie las conoce, incluyendo a quienes estamos en la Legislatura porque nos gana la indiferencia, la apatía, la flojera y la irresponsabilidad al momento de recibir enormes volúmenes de hojas donde vienen redactadas dichas iniciativas desde la comodidad de un escritorio pero la mayoría de las ocasiones sin sustento popular.
La verdad no peca pero incomoda y muchas veces tratar de hablar con la verdad se hieren susceptibilidades pero no podremos cambiar el rumbo del ejercicio del poder si todo lo ponemos abajo de la alfombra, al pueblo hay que hablarle con la verdad aunque eso implique una crítica más severa al desempeño de nuestra responsabilidad como representantes populares, puntualizó. ASICh
