Nombres, nombres .. y nombres

Confianza de productores mexicanos en guerra de tomate con EU, la campaña “Save My Tomato” y alza de precios eventual costo
Alberto Aguilar

LUEGO DE QUE los productores de tomate de Florida arrancaran hace poco gestiones para detener las exportaciones mexicanas de ese producto, hasta ahora no hay visos de lo que será la determinación por parte del Departamento de Comercio de EU.
Sin embargo conforme consultas entre productores nacionales hay confianza de que el “acuerdo de suspensión” que data de octubre de 1996 se renovará como ya sucedió en 2002 y 2008.
Fue el 22 de junio cuando los agricultores de EU solicitaron a su gobierno la revocación del convenio y con ello el arranque de una investigación por dumping vs el tomate de México.
Así como nuestro país ha enfrentado problemas con Sudamérica para exportar sus autos, dada la enorme competitividad alcanzada, así también los tomateros mexicanos se ven amenazados ahora en otro capítulo proteccionista en el que se pretende cerrar el mercado de nuestro vecino país del norte.
En estos 16 años del acuerdo del tomate, nuestras exportaciones han pasado de 530 millones a mil 880 millones de dólares.
Entidades como Sinaloa que aporta 38% de la producción, BC con 12% y otros estados como SLP, Michoacán, Jalisco, Tamaulipas, Zacatecas, Querétaro y hasta NL han acrecentado el uso de tecnología, inclusive en el ámbito de los invernaderos.
Dados los altos precios que hubo hasta hace poco, se puede hoy hablar de una sobreoferta de tomate que ha impactado a la baja sus cotizaciones no sólo en México sino en EU, lo que seguramente afecta a los competidores de Florida que no son los más eficientes.
De ahí su interés en bloquear a sus competidores mexicanos vía una investigación por dumping cuyos resultados no necesariamente le serían favorables.
De hecho los productores de Florida ya enfrentan en su propio país serias reticencias a su petición ante el riesgo de afectar las condiciones del mercado de tomate al detener de golpe el abasto del 40% de la oferta, que es el significado de las importaciones provenientes de México.
Recién unas 230 organizaciones vinculadas al tomate, entre ellas comerciantes, lanzaron la campaña “Save My Tomato” para alertar al gobierno estadounidense de los riesgos de terminar con el “acuerdo de suspensión” sólo por el capricho de un grupo.
Se hace ver que incluso en invierno, debido al producto mexicano, hay una excelente variedad de tomate fresco, lo que además permite estabilidad de precios.
Claro que el conflicto no sólo tiene criterios económicos. En medio de las elecciones, tomateros de Florida ligados al Partido Republicano ven en el tema una excelente oportunidad para golpear a Barack Obama.
En ese sentido hay quien opina que el conflicto no se resolverá antes de que concluyan las elecciones, pese a que a la larga hay elementos a favor de México debido al impacto que podría generarse incluso a otras industrias ligadas al tomate, como restaurantes y alimentos en manufacturas, al bloquearse el abastecimiento del tomate.
En caso de una cancelación del acuerdo, el freno al jitomate mexicano tampoco entraría en vigor de inmediato, puesto que éste se exportaría conforme a las condiciones del TLCAN, ya sin el precio piso vigente desde 1996, hasta que se resuelva la investigación por dumping.
El año pasado México produjo 2.3 millones de toneladas de tomate, uno de los productos más representativos de lo que exportamos en hortalizas a EU.
De lo que se cosecha anualmente, 52% se consume aquí y 48% se exporta, esencialmente a EU, que es el importador número uno de tomate del planeta.
En las gestiones de cabildeo para contrarrestar los esfuerzos de los productores de Florida, han participado los subsecretarios de Economía Francisco de Rosenzweig y Lorenza Martínez y obviamente los tomateros de Sinaloa encajados en CAADES que lleva Mario Robles y la Asociación Mexicana de Horticultura Protegida que comanda Eric Miramontes.
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NO HACE MUCHO le adelantaba de la importante subasta de los 4 gasoductos que pretende construir la CFE que comanda Jaime González Aguadé para que entren en operación entre 2014 y 2017. El proceso ya arrastra un retraso de 2 o 3 semanas. Como quiera ya se aprestan a participar firmas especializadas en esos menesteres como Sempra que preside Carlos Ruiz Sacristán, Mitsui a cargo de Jaime de la Rosa, Fermaca de Fernando Calvillo, Elecnor de Fernando Azaola y en una de esas hasta Transcanada. También podrían sondear empresas constructoras como ICA que lleva Alonso Quintana e IDEAL de Carlos Slim. Son 2 mil kilómetros de gasoductos y una inversión de alrededor de 3 mil millones de dólares.
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TRAS ANUNCIAR LA gira que realizará Enrique Peña Nieto por seis países de AL entre el 17 y 24 de septiembre, le adelantó que el equipo de transición ya comenzó a solicitar información a la SRE de Patricia Espinosa para evaluar algunos de los temas relevantes en la relación de México con esas naciones y dar seguimiento. Un asunto delicado en lo que hace a Argentina es el ACE 55 relativo a la industria automotriz, en el contexto de la demanda que México realizó contra el gobierno de Cristina Fernández ante la OMC. Hay un plazo de 60 días para una posible negociación, así que seguramente el presidente electo tendrá que hilar muy delgado y evitar el asunto para esquivar un posible tropiezo.
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A PESAR DEL esfuerzo realizado por Salud de Salomón Chertorivski y Cofepris de Mikel Arriola para erradicar de la TV la publicidad engañosa, ayer le daba cuenta de la insistencia de Cablevisión que dirige Jean Paul Broc de dar cabida a los spots de esa “basura médica” en varios de sus canales. Se trata de Bio X Tron, Nutraredy, Prosven, Suprecol y Liviaselser. Cofepris ya los incluyó en la lista negra de productos que maneja en su portal, amén de iniciar el rastreo del pautado comercial, solicitando información a la televisora de cable de Televisa que preside Emilio Azcárraga. No se descartan algunos operativos en puntos de venta contra los fabricantes. Habrá que ver.
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SIN DESPERDICIO LA Conferencia Anual que arranca hoy Moody’s que encabeza Alberto Jones. Será la décima tercera edición de dicho esfuerzo. Apenas seis horas con un aforo calculado de unos 500 especialistas frente a los que se revisará la actual crisis de la eurozona y el impacto en el entorno del mundo, México y su riesgo crediticio, así como el desglose en algunos sectores como banca, vivienda y corporativo en general. Pese a la enorme debilidad fiscal de México, tras años de frustrados esfuerzos, Moody’s no tiene planes de modificar nuestra calificación. Por cierto que el gobernador de Banxico Agustín Carstens será el encargado de cerrar el ejercicio.

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