Tras China, rubro del vestido foco en moda y exportación, marcas locales soporte y por producir a globales aquí
Alberto Aguilar
Denuncia Chrysler a KCSM en SCT por atar tarifas en el país con EU y riesgo de otra amonestación; inicia en octubre proyecto comercial de Saba en suburbano y 80 mdd; sigue rumor de que pronto SCA comprará Mabesa
Como sabe, de los rubros industriales más amenazados por la piratería y el contrabando es el vestido, de ahí el cuidado que se tuvo en las recientes negociaciones con China, para lo relativo a la desgravación de cuotas vinculadas a los acuerdos de adhesión de ese país a la OMC.
Hoy 6 de cada 10 prendas que se venden, desgraciadamente no provienen de las 360 mil compañías nacionales que son el negocio formal, sino que se comercializan en tianguis y llegan básicamente de Asia y sin pagar arancel.
Agregue la ropa en paca que accesa bajo las fracciones 630099 y 630010 como producto usado, picado o mutilado y que no necesariamente se ajusta a esas especificaciones.
En consecuencia para ese negocio la coyuntura no ha sido fácil. Sólo en los últimos 12 meses se han perdido 4 mil empleos.
Esta industria está conformada en 70 por ciento por micro empresas, 27 por ciento Pymes y sólo 3 por ciento grandes, aunque éstas generan el 56 por ciento del empleo.
Las ventas tampoco han sido boyantes, si consideramos que cayeron 3 por ciento en 2007 y éste parece se repetirá la misma historia por la desaceleración económica.
En las negociaciones con China, gestiones que por cierto estuvieron a cargo de Rocío Ruiz Chávez y Carlos Arce, subsecretarios que fueron removidos sorpresivamente por el nuevo titular de Economía, Gerardo Ruiz Mateos, el vestido con textil y calzado fueron los rubros más amenzados.
En el caso de éste, de 415 fracciones que deberían eliminar sus cuotas, 76 por ciento se mantendrán hasta enero del 2012 con 140 por ciento de protección, más 35 por ciento de nación más favorecida, lo que se reducirá a 120 por ciento en 2009, 100 por ciento en 2010 y 80 por ciento en 2011.
El tiempo apremia y el gran reto para el vestido está en aprovechar estos años para acrecentar sus exportaciones que representan 7 mi millones de dólares.
La apuesta está en competir en moda y diseño, y ya no con prendas básicas, en donde hay poco que hacer frente a China, Vietnam, Bangladesh o India.
Un primer apoyo estaría en 30 o 40 compañías mexicanas que contra viento y marea han logrado permanecer en el mercado con excelente producto, ejemplo Vanity de Rafael Kattan, Ivonne de Ramón Hanono, Julio de Isaac Hamui, Osh Kosh de Jaime Yedid, D’Luv de Jacobo Kanan, Pineda Covalin de Cristina Pineda y Ricardo Covalin, Baby Creysi de Simón Cohen, por citar algunos.
La idea es que estas firmas sirvan de punta de lanza para integrar a otras de cara a una mayor incursión internacional.
Vía la cámara del rubro que preside Simón Feldman y que lleva Georgina Chávez ya se ha platicado con Economía vía el subsecretaria Heriberto Félix y existe la mejor voluntad de apoyar por parte del gobierno.
Un primer paso es crear un libro de marcas mexicanas que se difunda periódicamente con las últimas colecciones.
También hay preparativos para intensificar vía Proméxico de Bruno Ferrari o las embajadas adscritas a la SRE de Patricia Espinosa, la promoción directa en ferias y exposiciones.
Incluso se busca crear un primer Centro de Diseño que estaría en el DF. Hay pláticas para buscar algún lugar ex profeso con el GDF que encabeza Marcelo Ebrard. Sirva señalar que India tiene más de 50 de estos.
Otro camino no descartable son alianzas para atraer aquí producción de marcas globales, esto debido al encarecimiento de fletes.
Hugo Boss por ejemplo ya regresó, y la brasileña denominada Brasil Sul que representa aquí Elisa Salinas, sondea trasladar parte de su producción aquí para aprovechar el TLCAN.
Como ve hay todo por hacer para la industria del vestido nacional, puesto que en la tregua con China el reloj ya está en cuenta regresiva.
Y en ese sin fin de enredos que hay en el negocio ferroviario, la derrota parcial de KCSM que lleva aquí José Zozaya en Monterrey en lo que hace a derechos de paso de Ferromex de Germán Larrea en esa zona, no es la única preocupación que aqueja a la estadounidense que comanda Michael Haverty. Y es que en su accionar aquí acaba de ser demandado por Chrysler de México que comanda Joseph Chamasrour, que es uno de sus principales clientes. Lo que sucede es que la ferroviaria intentó atar sus operaciones en EU para incrementar las tarifas en el país en un 48 por ciento, lo que la automotriz rehusó. Ya hay una denuncia presentada ante la SCT de Luis Téllez, por lo que no es descartable que la compañía sea amonestada, lo que parece no será la primera vez. Ya también se le reconvino el año pasado, puesto que sus compromisos de inversión no se ajustaron con lo comprometido. El riesgo es que con tres sucesos de esa naturaleza el gobierno podría estar en condiciones de cancelarle su concesión, algo que también debería replicarse para Ferromex que dirige Alfredo Casar, frente a su renuente posición de resolver la problemática de ese negocio.
Es público que el mes que viene está programada la extensión del Sistema 1 del suburbano Buenavista ahora sí a Cuautitlán, toda vez que por ahora la española CAF que lleva Maximiliano Zurita ha operado ese medio de transporte sólo a Lechería. Para entonces se espera también que la alicaída desarrolladora GICSA de Elías y Abraham Cababie puedan concluir parcialmente su centro comercial, aunque apenas con el área de comida rápida. Bueno pues fíjese que también para entonces Moisés Saba Masri echará a andar una zona comercial que se dispersará en las 6 estaciones que conforman la ruta de ese tren, o sea Fortuna, Tlanepantla, Lechería, Tultitlán y Cuautitlán. Lo más interesante es que habrá comercios de primera línea, desde el concepto popular de Wal-Mart que lleva Eduardo Solórzano hasta restaurantes como Wings de Joaquín Vargas, Domino’s de Alsea de Alberto y Cosme Torrado, e incluso tiendas de conveniencia de 7Eleven que comanda Luis Chapa. La inversión prevista es de 80 millones de dólares y los avances son ya significativos.
Pues nada a pesar de que Mabesa de Gilberto Marín rechazó cualquier negociación con la papelera Svenska Cellulosa Aktiebolaget (SCA) que lleva aquí Jaime Costa Lavín para una compra-venta de esa firma mexicana, se mantienen insistentes los rumores en cuanto a la posibilidad de que esa operación se concrete. Es más, podría ser pronto. La sueca busca acrecentar su participación en México en el ámbito de pañales desechables en el que actúa con Tena. Mabesa tiene a su vez la marca Chicolastic.
