Nombres, nombres y… nombres

Aviacsa la otra pieza nodal en la fusión entre Aeroméxico-Mexicana y Senado junto con CFC los otros escollos

Alberto Aguilar

Ortiz candidato para tomar bártulos del BPI en Suiza y no descartan que adelante salida de Banxico; GICSA su problemática, retrasos aquí y arranque parcial en Buenavista; disputan ASSA e Independencia a Connect

Aunque en el mundo las consolidaciones aéreas se han convertido en expediente obligado para la sobrevivencia de algunos actores —caso de Iberia y British Airways ahora mismo—, aquí vuelve a sonar con fuerza el interés de lograr una fusión entre Aeroméxico que preside José Luis Barraza y Mexicana de Gastón Azcárraga.

Ya en mayo, le platicaba de esa posibilidad que resurge cuando arranca el peor periodo del calendario para la aviación.

Algunos aseguran que las empresas no han quitado el dedo del renglón, y hasta se habla de algunos contactos entre Barraza, Azcárraga, Andrés Conesa y Manuel Borja Chico, que en las últimas horas han sido desmentidos por algunos de los actores.

En SCT de Luis Téllez la fusión no es tan mal vista, dada la crisis sistémica que enfrenta ese rubro por la turbosina, que aunque ha bajado ligeramente, aún se mantiene como un asunto de presión.

La CFC de Eduardo Pérez Motta no descartaría una aprobación. En las últimas horas se ha mostrado más abierta, aunque dependerá de lo que las dos compañías ofrezcan, ante el riesgo evidente de que se pueda regresar en “U” a tarifas prohibitivas en algunas rutas.

Cuando Coca-Cola de James Quincey y FEMSA de José Antonio Fernández, El Diablo, propusieron quedarse con Jugos del Valle de Roberto Albarrán, pocos pensaron que la compra-venta podría ser aprobada, aunque la multinacional del refresco debió ceder hasta eliminar incluso sus exclusividades y dar acceso a la competencia a su red de tiendas Oxxo que lleva Eduardo Padilla.

Como imaginará en la industria de la aviación, especialmente entre algunos de los nuevos actores, no se está del todo a gusto con la posibilidad de una fusión entre Aeroméxico y Mexicana.

Por ahora le puedo confirmar que más allá de lo que se haya discutido entre las empresas, no se ha hecho ningún planteamiento ni informal, ni formal a la instancia antimonopólica.

Quizá porque es un tema muy maduro que como recordará, incluso Azcárraga analizó con mucha seriedad el año pasado, durante el proceso de la venta de Aeroméxico.

Todavía en 2007, el último ejercicio completo, Aeroméxico y Connect que lleva Raúl Saenz, tenían 28.5 por ciento del mercado interno de la aviación, mientras que Mexicana con Click de Isaac Volín 23.9 por ciento. O sea, en conjunto ambas son 52.4 por ciento.

Cierto que quizá en algunas rutas su concentración ha bajado debido a la presencia de otras aerolíneas, pero no debe olvidarse la pésima circunstancia financiera que enfrentan muchos de esos actores, el caso de Aerocalifornia de Raúl Antonio Aréchiga, A Volar de Jorge Nehme y por supuesto Aviacsa de Eduardo Morales Mega.

De hecho el derrotero de esta aerolínea podría convertirse en un eslabón fundamental para que la autoridad pudiera tener algún argumento para aprobar la fusión entre Aeroméxico y Mexicana.

Y es que dicha aerolínea con todo y que ha caído en su participación, en 2007 era 11.7 por ciento de la aviación, porcentaje que en caso de su quiebra, nada descartable, podrían tomar Aeroméxico o Mexicana.

La operación de Aviacsa está sostenida de un amparo que impugnó SCT vía su abogado Gonzalo Martínez Pous, por el tema de los derechos de navegación pendientes con el Seneam de Agustín Arellano.

Sin embargo, ese no sería el único escollo. Se sabe que en el Senado algunos de sus miembros de antemano se muestran renuentes con el tema de la fusión, dado que por años el Legislativo se mostró en contra, lo que motivó la separación de Cintra, la desinversión por partes y una menor ganancia para el Estado.

Así que el expediente se mantiene muy complicado.

Se conocen de las marcadas diferencias que se han presentado entre la SHCP de Agustín Carstens y Banco de México de Guillermo Ortiz por el derrotero de las tasas. La SHCP y el mismo Felipe Calderón han hecho pronunciamientos en torno a la necesidad de bajarlas para dinamizar el crédito y el ritmo de la economía. Sin embargo, el banco central ha optado por la ortodoxia, máxime las presiones inflacionarias que ya llevaron los precios al consumidor a 5.39 por ciento. No han faltado las críticas para el ejecutivo por tratar de socavar la autonomía de Banxico. Bueno, pues resulta que en este marco, en una de esas Ortiz Martínez podría adelantar su salida. Y es que se rumora que el funcionario es considerado como un serio candidato para asumir los bártulos de una institución financiera en Suiza. Se habla del Banco de Pagos Internacionales (BPI) con sede en Basilea que hoy lleva Malcolm Knight. Según esto su separación tendría que ser este mismo año, cuando además el ciclo de Everardo Elizondo en la junta de gobierno finalizará. En el caso de Ortiz su mandato está previsto para diciembre de 2009 y con opción de reelegirse, lo que se ve improbable dada su relación con el gobierno de Calderón. Habrá que ver si lo adelanta.

En círculos financieros son conocidos los problemas que enfrenta la desarrolladora de bienes raíces GICSA de Elías y Abraham Cababie. En EU su panorama es más complejo con pasivos cercanos a los mil millones de dólares y activos prácticamente inmóviles en California, Florida y Texas. Aquí muchos de sus proyectos han registrado retrasos, como sus torres residenciales City Santa Fe. En la misma Torre Arcos II con su centro comercial tuvo que desinvertirse de varias partes con terceros. En el caso del centro comercial de la Terminal Buenavista, la noticia es que va a inaugurar en octubre, pero sólo la parte del atrio con una zona de comida rápida para 900 comensales. Eso sí estará espléndida conforme a sus estándares. Quedarán pendientes un par de etapas con lo comercial.

Durante este sexenio las prebendas de los sindicatos han quedado intocadas. Simplemente en la propuesta energética la agrupación de Carlos Romero Deschamps aparece mejor que nunca. Y esto se lo comentó porque en medio de la conflictiva circunstancia que vive la aviación, ahora se presenta una pugna por la titularidad de los contratos colectivos de Aeroméxico Connect que lleva Raúl Saenz. En la lucha están ASSA de Lizette Clavel y el Sindicato Independencia que encabeza Tomás del Toro. Obvio es un tema de ambición política, más que de interés por los trabajadores. El asunto está al rojo vivo y parece que Del Toro, que es diputado federal y presidente de la Comisión de Trabajo, está aprovechando esa posición para que su agrupación gane terreno.

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